jueves, mayo 14

En silencio

Esperaba -a sabiendas que es malo- una gran festividad, espaldarazos y buenos deseos. Todo fue más sútil.

Me extendieron una página impresa, la tomé sin entender de qué se trataba. Letras chiquitas, fe de erratas y, en marcatextos azul, un señalamiento. Observé bien: un índice y mi nombre subrayado.

Entendí, me quedo.