miércoles, agosto 28

pininos de autoayuda

El león nace predispuesto a la guerra, a luchar con fiereza contra un mundo hostil, defender lo suyo y, una vez obtenido el puesto de macho alfa, la paz llega a él. Lo mismo sucede con los humanos, pero somos más frágiles. Nuestro nacimiento está embebido de peligros, impotencias y dependencias masivas hasta determinada edad. Incluso la ciencia nos ha aclarado que las dependencias evolucionan por nuestra falta de madurez emocional.

Pero como hombre, humano, mujer, lo que se necesita para alcanzar la paz es sencillo: hay que convertirse en el alfa de la manada, en el rey de sí mismo. Y hacerlo es fácil. Quizá dices que el autor solo escupe palabrerías, sin embargo a las pruebas me remito para decirte que con un brevísimo cambio en tu mentalidad podrás dejar fluir a ese león, o leona interna que tienes.

I.

La mente es el arma más poderosa que tienes para salir adelante. Pero también es tu peor enemiga. Cuando piensas positivo, el mundo es positivo. Cuando todo lo ves negativo, no es porque el mundo esté en tu contra, sino porque en tu sistema interno decidiste.
Conocí a un hombre que, tras ser CEO de una gran corporación durante varios años y cosechar diversos éxitos, un día fracasó y desde entonces no sé levantó. Su error no vino de aceptar el fracaso: hasta al mejor león se le va la presa. El problema fue creado cuando creyó que su felicidad estaba destinada por el éxito (que el veía como no cometer errores). Después de lo que él llamó fracaso su vida comenzó a irse a pique: el trabajo fue perdiendo sentido hasta que el consejo lo despidió, su esposa se alejó de él hasta separarse y este, otrora hombre de negocios perdió su vida por un desajuste en su forma de ver la vida.

¿Qué lección nos deja esto? En primer lugar es mucho más sencillo dejarse llevar por lo negativo, siempre. Cuando un obstáculo se presenta ante nosotros la naturaleza propia del ser humano nos dice que es infranqueable, pero a su vez, esa misma idea nos dice que no podemos lograrlo y entonces creemos que no se puede. Para superar esto se tiene que hacer diariamente el ejercicio de eliminar los pensamientos negativos y ver, en cada uno de estas piezas infranqueables: una oportunidad de superarse.

lunes, agosto 26

escribir

Entonces me decidí a escribir. Pero no sé de qué hacerlo. Diariamente millones de pensamientos invaden la salida, se estorban y no consigo liberar alguna. Cuando después de algún tiempo, la victoriosa sale, rumiada, escupida, analizada, levantada y pensada, se me acabó la iluminación y el entrenamiento parece nulo. Falta claridad.
Necesito escribir como antaño. Quiero escribir en presente. Anhelo un futuro de letras, pero no hay luz al poner un punto. Nomás confusión. Los temas se agolpan, las ideas se abarrotan y el enjambre solo es un barullo de sonidos esquizofrénicos que luchan por superar a los demás.
La guerra comienza, gana una coma, supera un punto, la crónica adelanta mientras que la historia se resume. Las letras se forman,paciente a formarse, las palabras fluyen, austeras sin dirección, el silencio se funde con el eco de resoplo.

Y sólo quiero escribir. No sé de qué, pero sí. Que fluya. Que sea. Que escriba.