martes, diciembre 18

Al día siguiente

Natalia amaneció como todos los lunes: del mal genio, medio desvestida o medio vestida. No habiá borregos en el cielo, ni insatisfacción sexual. Solo existía un vacío inmenso ocasionado por la cobardía de los sucesos anteriores.
Estúpida Natalia, te odio. Se repetía mientras el ruido de la moto-despertador rugía incansablemente. Aún estás a tiempo, necesitas más experiencias, es prematura esta decisión, tenemos la vida por delante.
-Pretextos-, se dijo en voz alta mientras se giraba para levantarse de la cama -ya me chingué- cerró la frase. Este era el peor lunes de su vida, el peor desde la semana pasada cuando se quedó insatisfecha.
Gateó, como de costumbre al baño, alzó la mano para abrir la llave y comenzó a llorar. El agua caí por su cuerpo sentado, echo bola, abrazando sus piernas con los brazos y balanceándose hacia el frente.
El inglesito era lo que cualquier mujer hubiera querido, pero no era todo lo que ella quería: adinerado, artista, la boda de sus sueños... ¡fiel! y por si fuera poco, estaba estúpidamente enamorado de ella. Recordó: no te cases con quien te guste, cásate con quien te ame. Él la amaba y a ella le gustaba. Mas no era suficiente.
Vio su vida, como en cualquier película, pasar frente a sus ojos. No hasta el presente sino la futura: viajar varios años más, conocer gente, nuevos hombres, otras historias, una boda en la lejanía, hijos a los 34, su crianza, una casa clasemediera en un barrio equis, viajes con la familia, cambiar pañales. Ahí estaba, en sus manos, difuminándose cada vez más para regresar a la piedra que ya colgaba de su dedo anular izquierdo y de la que no podía quitar la vista.
Adiós vida, adiós Natalia.
Cobarde.

lunes, diciembre 10

misterios botánicos

Existe la planta del pie, que aunque no es del reino vegetal, en ocasiones se ve invadida por seres del paraíso fungi por eso de los pies de atleta y otros hongos.
Las plantas de agua y de luz no tienen hojas, pero si diversas ramificaciones quesque beneficas para la sociedad. Mis huevos... y esos no son benéficos.
Existen infinidad de especies vegetales en el mundo de la herbolaria que sí, son plantas. Hierbas curativas, helechos venenosos y las que sazonan la comida, mejor conocidas como especias.
En el mar -la vida no es más sabrosa- pero viven seres microscópicos que alimentan ballenas: el planctón. Eso nomás porque se me pareció que sonaba a planta, pero que no tiene mayor trascedencia.
El último gran misterio revelado y ahora ya documentado por mí es el de las plantas laborales. No se trata de las que adornan los pasillos con suntuosas macetas ni las que están en las jardineras exteriores. Se trata de un contrato indefinido en el que uno se convierte, invariablemente, en la semilla más nueva, la planta ingenua, el árbol más explotado y una nueva especie en el jardín botánico corporativo, mi nombre científico: nardus guadalupanos, magnus ebrius trabajadorae explotantis, perteneciente a la familia de los uevonus maximisadus del reino proletariadus con infulae in crescendo.

Una nueva hazaña esclarecida: a diferencia de las plantas comunes, los bichos corporativos viven de su sueldo, se alimentan de chismes, y como sucede con los animales: sobrevive el más fuerte. O el más barbero. O el que se tira a los jefes. Bueno ya, vive el más audaz.

He aquí la misterio botánico aclarado: en las plantas de trabajo sale lo más animal del hombre, lo más parasíto del mismo, la ligereza de su esencia y la esclavización de su horario. Soy una planta.

martes, diciembre 4

Chale..

Hoy tengo reseco el cerebro, muero de ganas por escribir algo aquí pero no hay un solo tema que me inspire a plasmarlo.
Pedí consejo y me decepcioné demasiado, no hay temas. Las recomendaciones: la estúpida pista de hielo del Zócalo, pero ya todos hablan de ella y no podría burlarme más de ella ni de la gente que la usa, otros lo han hecho. Sugirieron que hablara de mis sentimientos, esos los sabe (creo) quien tiene que saberlos. Bueno, no es cierto, pero esos son míos y no los voy a mostrar al mundo. Pero si les interesa saber: i'm falling. La interpretación es libre.

En fin, no se de qué escribir. O estoy perdiendo el sarcasmo, el estilo o el cinismo. Creo que nomás no hay temas de explotación cínica y hostil por el momento.
Chale.

martes, noviembre 27

De la soledad

El otro día me quejaba amargamente de la soledad. Siempre me quejo, pero no de la soledad, y me dijeron que aunque es necesaria en ocasiones, es imposible estar solo.
Me dijeron: "Ni Dios pudo estar solo y se creó un hijo".

Ya entendí.

Jaque

Me gustan las estrategias. Planear, analizar, estudiar y atacar. Algunos lo llaman manipulación. Otros consideran que es un juego de ajedrez. Y quizá sí, eso somos, puras piezas de un tablero más grande que son movidas, sacrificadas y estudiadas para un objetivo más grande. Nos usan. Y usamos.
El rey es supuestamente lo más importante del tablero, pero no por eso lo más poderoso. Lo más banal de un juego es el peón y sin embargo puede convertirse en reina, y ella sí tiene poder y no mamadas.
Movemos, creamos un plan y sacrificamos al gusto a quienes nos rodean. Como lo hacen con nosotros.

Jaque. No el que ponemos, en el que estamos. Mate.

Hombre lobo

Cuenta la leyenda, una de tantas, para no variar que los hombres lobo no son bestias salvajes. De hecho no son tampoco el resultado del apareamiento entre una loba y un hombre ni a la inversa, eso sería de hecho una perversión, así como la zoofilia. Los hombres lobo son hombres mimetizados, medio drogados y bastante alucinados. Nada más.
El centeno, el grano con el que se hace el pan tiene un hongo que es bastante alucinogeno que es de donde se hace una poderosa droga actual. En el pasado, la fecha de la cosecha del pan coincidía con la luna llena. Los hombre, como buenos machos eran los primeros en comer, en saborear y por supuesto, drogarse con el centeno.
Cuando el viaje alcanzaba su plenitud, los hombres corrían al bosque, huyendo de sus alucines. ¿Qué hay en los bosques nórdicos?, sí, lobos.
Al enfrentarse con ellos, el pánico se apoderaba de los mal viajados hombres y los imitaban. Dato curioso, el lobo es un animal que al copiar sus actitudes te acepta en su manada. Rudyard Kipling no estaba tan mal con el Libro de las Tierras Vírgenes.
Así, el gran lord de la tierra, en alucinación, escarbaba la tierra, aullaba y jugaba con los demás lobos.
Pasado el efecto de la droga, el hombre regresaba dos o tres días después a su casa sucio, lleno de tierra, babeado, arañado y mordisqueado. He ahí el hombre lobo.
Y yo que creo en dragones, vampiros y diversas especies míticas. También me gustaban los hombres lobo.

martes, noviembre 20

Reglas básicas de codificación

En inglés, Basic Encoding Rules. Abreviado, BER.

Para la comunidad en general: ber. Y nadie sabe lo que significa.

Ber es un ser humano común y corriente: sí, es difícil como cualquier otro. BER son las reglas básicas de codificación. Ahí va la analogía.

Estas reglas 'básicas' sirven para codificar información abstracta que pueda ser interpretada por cualquier máquina de la misma manera. Esto es que emociones, sentimientos y demás sensaciones que invaden el cuerpo pueden ser procesadas adecuadamente para que el receptor las interprete como fueron creadas. Así bien: sentí amor, el receptor sabrá que sentí algo. Pensé que me gustaba, el receptor lo entenderá así: que me gusta. Eso no incluye ni casarse ni tener hijos. Es más, no incluye compromiso, solo que me gusta. Las demás ideas son chaquetas mentales 'de la otra máquina'. Un error en la recepción.

Pero es imposible. Surrealista. Es una utopía. Jamás sucederá. Somos demasiado egoistas y humanos. Y pensamos demasiado, en ocasiones. Cuando nos conviene.


El formato 'ber' es autodescriptivo -lo que ves es lo que hay y mucho más por descubrir- ,y autodelimitativo -hasta aquí llego, lo demás va por tu riesgo.
Como todo en esta vida, el formato de codificación 'ber' tiene varios problemas -en los que no entraremos ahora- pero es muy popular para la trasmisión de datos con codificaciones nativas distintas.
En definitiva, Ber es un gran codificador y transmisor. Sin embargo, en muchos casos no parece. O el recipiente no lo entiende.

miércoles, noviembre 14

Solipsista

Soy lo que soy por la realidad que se ha creado a mi alrededor. Por el entendimiento que tengo de ella para hacer una verdad, diferente a las muchas, pero mía al final. Sí, soy medio creador, medio creado.

Todo lo que me rodea ya existe, pero lo que veo y entiendo es porque sólo yo puedo asimilarlo así. Soy Dios y soy humano.

Solipsismo: creencia metafísica de que lo único de lo que podemos estar seguros es de la existencia de nuestra propia mente y la realidad que aparentemente nos rodea es incognoscible. Una derivación consecuente a este razonamiento consistiría en afirmar que esta situación lo convierte a uno en Dios, creando la realidad en la que uno existe.

wikipedia.org

martes, noviembre 6

Boda civil

Seguramente existen muchas razones para los divorcios,
pero la principal es y será la boda.
-Jerry Lewis

Las bodas por el civil son más bien fúnebres. No hay alegría, no hay sonrisas, lo único que se percibe en el ambiente es solemnidad y un deje de estoicismo.
Queda un speech preparado -como si no todos lo fueran- y aprendido de memoria por el juez que tampoco parece contento de la unión de las personas. En su frente se lee la ceguera de la ley.
El estrés se apodera de todos, están por firmar un acta que dicta un "te chingaste de aquí al divorcio" de una forma sutil y sin mayores problemas. Reitero, no hay alegría y, por si fuera poco, necesitas de una estúpida cantidad de testigos para comprobar que en efecto, te estás casando. Y de paso para comprobar que eres realmente idiota para hacerlo, aunque para eso no necesitas testigos. Lo sabes.
Al final, despues de que la horda de gente llevaste atestiguó sobre tu imbecilidad, la juez dice: "puede besar a la novia". Me da la impresión de que a partir de ese beso, los demás sabrán a culpabilidad.
La gente brinda con una sonrisa fingida atraviesa sus caras, todos piensan lo mismo: perdiste.

Antes creía en el concubinato, pero la ley ya le da derechos matrimoniales. Estúpida ceguera, arruina todo lo divertido. Como la vida en pareja.

lunes, octubre 29

Crónicas de un reportero de sociales

Regla número uno del periodismo de sociales: todo, siempre, pase lo que pase, es bonito. La palabra error no existe en el diccionario, es como si jamás hubiera pasado. Es la ironía del periodista, siempre decimos la verdad... a medias. O mentimos por omisión. Pero la verdad está latente.
El punto es que jamás se leerá "se les fue la música, se le escapaban las llantitas a la novia o tal ser (que es millonario) ya no controla sus esfínteres". Tal parece que eso no pasa en la alta sociedad. Y también parece que los periodistas de sociales debemos aprender qué nuestro olfato está mal.

En la vida perfecta de las niñas socialitès sus problemas se reducen a que Juanito De-Apellido-Compuesto ya se besuqueó a la prima de la Peque Limantur. O que hoy no vomitaron los suficiente. Lo mismo de cada día, nada nuevo.

Cuando el fotógrafo pide una foto a los jóvenes, ellos, o nos hacen "el favor de salir" o quieren que todos sus amigos salgan en la foto. No conocen, como sus padres, el poder de la prensa, entienden que deben ser siempre muy amables, platicadores y sonrientes.
Nunca falta el looser que sabe que no da el perfil para ser publicado, pero hace todo lo posible por salir en la foto, intentan llamar la atención del fotógrafo o llega con un par de tragos para "convencerte" de que sí es 'in', demostrar que es cool aunque nadie lo pele. Aclaro, no tengo nada en su contra, yo también he bailado solo.

Las editoras piden que no editorialices las notas. Que no use adjetivos. Que deje la nota libre de paja. Pero ¿entonces como hago bonito algo frívolo e inspído?

A la fecha he desarrollado un tic en el ojo izquierdo, mi estilo es demasiado agresivo -y poco periodístico- para la sección, pero no me quejo. Gano bien. Creo que me prostituyo. Pero aquí, todo es muy bonito. Siempre.

miércoles, octubre 24

Seducido

Por razones de trabajo el día de ayer fui a parar a una prepa de niños nice, como en la que yo estudié sin ser high y con la diferencia de que a la que asistí no era mixta.
La chica que nos atendió era guapa. Morena, ojos miel, estatura estándar y coqueta, muy coqueta. Más que yo. Mucho más.
Descubrí que no era empleada del colegio que visitaba, "soy alumna pero digamos que me estoy volando la clase" me dijo con una sonrisa sugerente. Adiós sueños de pedirle el teléfono, invitarla a salir o cualquier clase de perversión que en ese momento tuviera en mi mente. Una niña, padres adinerados, acto ilegal, cárcel, todas las imágenes aparecieron en mi mente. Una niña. Mejor no.

Ella: ¿necesitas algo más?
Cabeza ladeada, sonrisa ingenua, escote abierto

Yo: No, gracias.
¡Carajo!

Ella: ¿seguro? ¿no olvidas nada?
Media sonrisa, guiño del ojo y cara de inocente

Yo: Creo que no, gracias.
Estoy siendo seducido por una niña

Ella: Bueno, entonces dame tu teléfono porque te quiero invitar un café
Mirada penetrante, aguda. Inquisidora.

Yo: ... ¿qué edad tienes?
¿en qué momento se invirtieron los roles? ¡eres una niña!

Ella: La suficiente para invitarte a salir. O qué ¿te doy miedo?
Me chingó

Acto seguido escribí en un papel mi celular. Ya llamó. Tiene 17 y me saca la vuelta en la artes de ligue. ¿Qué sigue en esta vida?

miércoles, octubre 17

Escribano

Cada quien vive y sobrevive como puede. De eso que les da vida, hacen un arte, aunque sea básicamente un simple y llano oficio.
Yo escribo. Tu estudias. Él es captura instantes. La esencia comparada es que pocos hacen los que quieren y los que lo hacemos... vivimos al final de otras cosas.
Escribo porque me gusta, pero no escribo lo que me encanta porque aún no me da de comer. Las palabras se desvanecen en la noche, pero no mantienen su curso al amanecer. Se transforman. Vivo de cada letra hecha oración, de cada imagen trascrita. Respiro de la esencia de cada interpretación y anhelo el sabor que solo yo imagino.

Soy un escribano. Es mi oficio. Pero se convierte en arte cuando mi vida lo sobrevive y no a la inversa.

lunes, octubre 15

del amor y sus verdades

Definamos el amor:


Así es, blanco. Vacío. No hay palabras para definir el sentimiento pero si existe una palabra para nombrarlo. Es irónico.
Se le ha dedicado infinidad de versos y poesía, se han armado guerras en su nombre y todas las canciones hablan de él. De lo bonito que es o de la porquería que puede llegar a ser. Pero al final, nadie puede definirlo. Entonces ¿por qué todos quieren hablar de él? Mejor sólo lo vivimos. Pero, nuevamente: ¿cómo saber si eso que vivimos es amor si no lo hemos definido? Pasa lo mismo con todos los sentimientos. Y las emociones. Y la vida misma.

La mayoría de la gente no sabe si ha amado. Cuando creen haberse enamorado, dicen "ahora sí se lo que es amar", pero para la siguiente ocasión, una nueva relación, la afirmación será exactamente la misma. Por el contrario, todos sabemos odiar y no varía, no odio más o menos a la última persona que me rompió el corazón que a la primera. Nomás las odio.

La verdad es que el amor es la gran cosa: nadie sabe lo que es, pero todos hablamos de ello como si fueramos expertos. Dicen que lo contrario del amor no es el odio, es el no amor. Por qué nadie nunca ha hablado de eso. Quizá para poder saber la verdad del amor, es menester entender el no amor. La única certeza que hay es que existen amores de verdad. De veras.

Definamos el amor: es.

martes, octubre 9

el primero

La decisión del primer beso es la más crucial en cualquier historia de amor,
porque contiene dentro de sí la rendición.
-Emil Ludwig


Hay diferentes tipos de beso. El beso de las buenas noches; "el de Papa", aquel que te dan en la frente; "mengache pa'ca", que incluye un poco más de adrenalina, vigorosidad y pasión; los "quicos", que son ricos y dulces. También están los besos de intención, de despecho, de dolor, los babosos y también los atascones.
El primer beso que se da en la vida no es bueno, es una mentira. Lo rico de la situación es la sensación de miedo-emoción-calentura inocente que hay. Fuera de eso, hay mucha baba, una lengua o muy pasiva o demasiado invasora.

Pero hay uno que sabe diferente. El primero que te das con alguien nuevo. Y sí, soy un cursi.
Ese es muy esperado pero llega cuando no lo esperas. Ni el beso, ni a la persona. Se da en situaciones poco especiales, y las miradas de ambos delatan lo que buscan. Hay cierto brillo en los ojos -atractivo y maquiavélico. Ahí está. No es ni suave, ni agresivo, ni baboso, ni invasor.
"Con un beso, sabrás todo lo que he callado", diría Neruda. Sábelo.

sábado, septiembre 29

Oportunidad de negocio

En vista del éxito que las publicaciones impresas de sociales han tenido -Club, RSVP,Quién, Caras, etcétera- se me ocurre que hacer una publicación para otro segmento de la sociedad podría ser una gran fuente de ingresos.
Explico la mecánica: cuánta gente de bajos recursos o incluso clase media no estaría fascinada por ver su foto en un revista semanal-quincenal.
Podríamos llamarla: Clut, La vecinda', Amigos del compa (el compa es inexistente pero crearíamos su imagen pa' que todos quisieran ser sus amigos). Los temas a publicar: los 15 años de Lupita, la fiesta de aniversario de los García Pérez, que por cierto, son los dueños del taller de la colonia; la celebración de que llegó la abuelita 'del pueblo'; en fin, hay interminables temas que se publicar.
Después de El libro vaquero, el tiraje de esta publicación será magnánimo. Ser la persona que logra hacer 'sociales' donde la sociedad no las busca... no tiene precio.

Es una buena oportunidad. ¿Quién da más?

miércoles, septiembre 26

Entendimiento divino

Por más cínico que intente ser, este post no da más que pa' verdades.
Amén.

Creo en Dios -creo en Dios-, Todopoderoso -lo acepto-, creador del cielo y de la Tierra -la ciencia no está de acuerdo. Y lo creo pero lo dudo.
Empero, no existe otra explicación. Aunque se trate de una ciencia exacta no me queda más que aceptar que el aliento divino dio para lo que conocemos hoy. No entiendo para que quería dinosaurios antes que los hombres y tampoco sé la razón exacta de los cavernícolas y sus múltiples deidades. Tampoco sé por qué las mujeres perdieron el poder divino. Me da la impresión que todo se dio con la generación espontánea. Después surgió el machismo.
Total, no se trata de entender lo inexplicable, simplemente de criticarlo. Prefiero también no ahondar en detalles incompetentes como la mocheria -arte de ser extremadamente conservador y hacer apostolado- ni de los falsos golpes de pecho.
Escuché hace poco: "cuando cierras los ojos de noche y pides que algo se te haga realidad, Dios es aquel que nunca te contesta". Siempre la culpa la tienen los demás, incluso él.

Por eso creo que lo mejor que podemos aprender de esa masa etérea -sí, es una incongruencia- es el libre albedrío. Ahorca pero no ahoga, dicen. Y casi siempre da otras opciones. Todo depende, al final, de lo que queramos hacer y qué tanto queramos que suceda. Lo demás, es entendimiento, muy personal, de lo divino.

miércoles, septiembre 12

El hombre actual o el elogio al anti-caballero

Hay una canción de los 60, bueno hay muchas de esa época, pero ninguna vaticinaba y definía tan bien al hombre contemporáneo.
No estoy al tanto de la biografía de Nicola Di Bari -el cantautor de dicha canción- pero las fotografías de las portadas de su disco tienen cierto parecido con un Alex Lora versión europea. Un tipo despeinado, taciturno y malévolo. Pero su cinismo cae bien. Parafraseo el culmen de la obra:

Se que bebo, se que fumo, se que juego... y hasta en el amor.
Se que soy un egoista, un indecente, un prepotente y en la vida como en el amor.

Desde el principio, la letra advierte, como todos los hombres deberíamos, las verdaderas intenciones y la naturaleza de nuestro ser:

Si tu buscas un ser bueno no vengas a mi,
Por que no tengo esta virtud,

Sí, está bien, creo que todos somos tenemos algo de bueno -mínimo- pero lo tenemos. La gran mayoría sufrimos un delirio de Casanova -si tenemos algún atributo físico digno de presumir- o nos creemos un Don Juan (región cuatro). No engañamos a nadie, menos a las mujeres.
Ellas saben que nuestras intenciones de primera mano nunca son buenas. Pero confían, se entregan... y nos aceptan: saben que bebemos, que fumamos, que jugamos; son conscientes de que solo pensamos en nosotros, que no tenemos ápice de prundecia y que la soberbia nos invade más bien diario. Y aún así nos aman. Cierro:

Vendrá a caso el día en que cualquiera escribirá,
Palabras bellas sobre mi...
Cualquier chica hablara de mi con ilusión...

¿Será el día?

lunes, septiembre 10

Sobre la felicidad inmediata y futura

Fragmento de una conversación vacía, inocua y certera de una película profunda, fuerte e irreal, como la vida misma.

P1: I really hope you find happiness beyond.
P2: I hope to get laid soon.

jueves, septiembre 6

Prólogo

Inglaterra no es la gran cosa, pero sí lo es. Es un lugar frío, triste y oscuro excepto en verano, cuando el sol se digna a brillar dos horas al día. Pero es el lugar perfecto para huir de la cruda realidad, esto, porque no hay nada más crudo que Londres, Edimburgo y los ingleses con su humor negro y lastímero, pero cierto.
Aterricé después de 11 no tan agradables horas en el único vuelo entre México e Inglaterra de British Airways que parte todos miércoles en la noche. Bajé del avión un 29 de diciembre y corrí al baño: maldito retorte en el estómago, sufrí mucho, pero no importaba, estaba lejos, en Inglaterra... era libre de todos mis amarres y de mí.
Era la oportunidad perfecta para empezar de ceros, nadie me conocía y ahora podía ser el intelectual frustrado que había viajado para escribir un libro; o tal vez sería el mini ejecutivo que había sufrido un colapso nervioso y por eso tomaba vacaciones obligadas. Pero no, opte por la realidad: un niño-casi-adulto-inmaduro con mucho dinero heredado y pánico por enfrentarse a la vida, huyendo de sus problemas.
En cuanto salí del aeropuerto sentí la frialdad europea. Y la del clima también, eso sí es un invierno y no los 10 grados que nos congelan en el D.F.
Prendí mi primer Camel -como extraño fumar aunque ya no se me antoje- en Inglaterra y miré a todos. Sentí cómo me ahogaba el humo en la garganta y no pude más que sonreir: ahí estaba yo, sólo; por fin conmigo, lejos incluso de la historia que me había contado de mí.
Gran Bretaña, Reino Unido o Inglaterra, no importa el nombre, no es la gran cosa pero sí lo es. Sobre todo cuando estás perdido.

Inglaterra, eres mía. Que equivocado estoy.

Notas al margen del vuelo: subí credo al avión (credo es el estado entre crudo y pedo sin definción). La azafata inglesa me cayó muy mal, la mexicana por el contrario, muy bien, me dio cinco botellitas de vino pa' conectarla y dormir casi todo el vuelo. Londres se me hizo hermosa en el centro y aburrida y común en todos los demás lugares: parece fraccionamiento.

martes, agosto 28

Sufijos

Es constante y lasciva mi burla cuando alguien muestra una ligera falta de educación y se le escapa un "es": dijistes, entedistes, etcétera. No puedo evitarlo, es divertido y mórbido disfrutar de la vergüenza ajena.
Lo triste es que, de vez en cuando, esos feos "es" vienen dados por tu sangre, esa que creías pura, mezcla teutona con aragonés para mejorar la raza. Confieso, mi padre es un naco cuando está borracho. Y no es que no todos lo seamos, pero él lo es más, con unos cuantos tragos encima pierde el glamour y el porte español -aunque prefiero el alemán, es más nice- y comienzan los dijistes, entendistes, enviastes y todos los es que hacen que te de pena ajena. "Y eso es mi sangre", me repito con arrepentimiento de mis pasadas e incisivas burlas.
Me di a la tarea de cambiar mi pensamiento, investigué a profundidad, escarbé en las bibliotecas, recorrí los pasillos de la Real Academia de la Lengua española, me entrevisté con García Marquéz y discutí en diversos cafés con lingüistas de hueso colorado. Obtuve una respuesta al final: el sufijo 's' no es malo: ¡es una deformación del español antiguo, de la tierra de Castilla, de mis antepasados!
Sucede que al conjugar en segunda persona del plural: vosotros o del singular: tu, algún verbo en pasado se termina en eis. Me edsplico (otra deformación de la que me burlo, típica de los altos cerros y ranchos de iletrados -no porque yo sea culto- o huevones):

tu escribísteis - tu escribistes
tu dijísteis - tu dijistes
...sucesivamente al infinito
En fin, después de esta justificación sin valor informativo ni veraz, me seguiré burlando de las conjugaciones pretéritas de lo que he denominado: español para incultos, ignorantes y mi padre, cuando se le pasan las copas.

martes, agosto 21

Cuerpo irreverente

Sufro. Cada mes o mes y medio, de la misma pena. No sé por qué cuando mi cuerpo se acostumbra a un desodorante deja de funcionarme. Hoy me apesto el sope en la oficina. Me dio muchísima pena. Por qué hoy, mi cuerpo hizo acto de irreverencia, haciendo que mi viril olor inundara mi cubículo cada vez que alzaba el brazo.
Necesito cambiar de desodorante.

miércoles, agosto 15

Ahh.... dormir

Bosques de las Lomas es bonito y glamoroso. De hecho es sexy. La zona residencial mezclada con los grandes corporativos da un toque de soberbia, poder y mucho mucho dinero.
La gran mayoría de los que trabajamos en la zona vivimos en el sur o muy en el norte de la ciudad, por lo que llegar a tiempo a la oficina implica un sacrificio desmañanador, esto es, levatarse tres horas antes para que el tráfico no obstruya nuestra llegada. Ni nuestro sueldo.
Sin embargo, lo atractivo de Bosques de Duraznos (específicamente hablando) se pierde todos los días entre las siete y las nueve de la mañana. Una hermosa colección de todos los tipos de coches estacionados en las aceras; desde la moto de repartido hasta el BMW del director de algún corporativo. Hasta ahí todo bien. Lo malo es cuando uno se da cuenta de al interior de los coches hay ciertas masas corpóreas recostadas en los asientos, dormidas, soñando con un mejor sueldo, un trabajo más cercano y con una rara sensación de extrañeza en su ser: dormir en el reclinable asiento del coche no es lo mismo que en la extensíón de la cama, con sus sábanas, almohadas y comfort. Pero al final es rico, es bueno.
Dormir es agradable aunque arruine las mañanas de Bosques de Duraznos.

lunes, agosto 13

Más absurdos laborales

Es irónico el mundo laboral. Cuando uno empieza a trabajar gana una madre de sueldo y hace muchas cosas, de hecho la talacha es cosa de los recién contratados asistentes, se quedan horas extras -sin goce de sueldo- para mostrar su compromiso con el empleador y con la mira puesta en el ascenso al año cuando mucho. Por su parte el jefe sale temprano más seguido que el subordinado, va a comidas, eventos, firmas, negociaciones y demás cosas digas de su posición en la cadena alimenticia.
Alguien me puede explicar por qué el que más trabaja es el que menos dinero gana y el que más gana no trabaja tanto.

Cabilación sobre entrar a trabajar

De qué me sirve entrar a trabajar a las 9 de la mañana si tengo que levantarme a las seis para que el tránsito no me haga llegar tarde.

domingo, agosto 12

martes, agosto 7

Maternidad moderna... o de las pubertas irresponsables

No cabe duda que en el pasado las mujeres sí, se casaban jóvenes, pero al momento de tener un hijo, no era nomás porque no tenían nada más que hacer. Incluso, recordando un poco mi pasado, sucedió que cuando mi tía abuela descubrió que mi madre estaba embarazada a los 31, casi arde Troya. Claro, el problema ahí era la soltería de mi madre y mi falta de padre... el punto es que la maternidad no fue vista como un antojo: "ay chin, ya quedé embarazada".

La sangre de mi casa está maldecida (y mal dicha): casi todas las mujeres en la misma línea metieron la pata a los 18. Mi abuela con un cabrón que la dejó. Ella, su primogénita, lo mismo, a los 18 con panza y todo. La hija de mi abuela -sí, mi tía- también a los 18 dando a luz a una mujer extraña que más bien se parece a Mel Patiño. Esta, mi prima, la que parece Patiño, a los 18 tuvo a Viviana, mi sobrina que es casi cuatro años más grande que yo, quien a su vez cuando yo tenía 14 dio a luz a si primer hijito. El punto no es está maldición que se cierne sobre las féminas Flores-Heymann sino que al menos ellas se hicieron responsables de sus hijos. Trabajaron, se partieron el lomo, llevaron la comida a casa y se enfrentaron al rechazo social por su circunstancia de calientes...

Creo que lo inn es tener hijos. Las chicas de jet se embarazan tiro por viaje. La modernidad decía que había que poblar el mundo y la posmodernidad parece decir que está de acuerdo y aumenta una cláusula: la adopción aplica para todo aquel ser humano adinerado que no quiera echar a perder su cuerpo cargando un hijo. Y anexa: camboyanos, vietnamitas, y africanos en general, de oferta.

Quién les dijo a las futuras madres que ya podían serlo. A duras penas llegaron a la adultez, se llaman maduras porque sostienen relaciones cimentadas en los dólares que ambos ganan y el fondo de retiro que tienen pensado para cuando cumplan 26. Las vemos saliendo de la clínica de rehab, decididas a ser mamás... ¿qué, qué quééééééééé? A ver, escuinclas entiendan: lo bebés no son mascotas. ¿Eh?

Esa es la maternidad moderna, mucho verde -en todos los sentidos- poca madurez. Bienvenidos a la época del antojo: "ay sí... ahora quiero ser mamá".

Yo, Bernardo, también.

sábado, agosto 4

Posibilidades de posteo

A una semana de no haber escrito gran cosa, iba acumulando ideas cada día sobre posibles temas de posteo. Todos tan comunes y llanos como complejos e inocuos.

"Manjares baratos" se llamaría el primer tema. Quizá. No importa. Después de creerme un socialité, de comer en los restaurantes más exclusivos, pensé que había conocido y probado todo. Pero no, me equivoqué, no hay como regresar a las raíces para saber lo que en verdad es bueno, como pasa en Ratatouille; Ego descubre la alegría del comer en un plato por demás campirano, nada elevado. La fonda La Fogata fue mi inspiración. Cuando era niño comía ahí al menos tres veces a la semana, mi mamá no tenía tiempo de cocinar entonces la "cocina económica" me alimentaba. En fin, describo la experiecia: la sopa de verdura estaba muy rica, sabía a comida casera; el arroz a la mexicana me encantó y el huevo bañado en aceite -literal- fue el detalle soberbio del segundo plato. Al final, un chile relleno de queso con frijoles. ¡Qué cosa! Es de los platos más ricos que he probado en mi vida y, todo, bien servido. No podría decir que fue suculento, que el chef de los cielos aterrizó en la fondita ni que Thierry Boulet poseyó a la "señora" dueña de la fonda, simplemente es sabroso. Muy sabroso. Es el mejor termino, con sabor a casa, mezclado con pueblo. Y comer en fondas tiene otros beneficios: mis tres tiempos acompañados de agua de tuna natural y gelatina como postre por la módica cantidad de $32 (sí, treinta y dos pesos 00/100MN) aunado al don de socializar con gente de varios estratos. En la misma mesa, el despachador de la gasolineria de calle 5, el fresa de mí, un oficinista y una señora yas mayor: como si fueramos familia, pasándonos las tortillas, sirviéndonos agua, cruzando miradas para afirmar en silencio: sí, estoy comiendo solo, pero no tan solo.

A otro tema. En las mañanas escucho la radio en el coche. En la pubertad escuchaba Alfa Radio, era muy fresa pero era lo que me gustaba, de ahí me entró, a los 19, mi etapa retro que duró hasta los 22 más o menos. Hace poco me inicié en el pop, rock pop, pop rock, rock y... bueno, lo que sea que pasen en las estaciones fresas de música en español. En Alfa, cuando lo escuchaba, el programa matutino era divertido: el locutor ponía juegos y se aprovechaba del desmañane de los escuchas para hacerles bromas estúpidas, nunca participé. Hace seis meses me aficioné demasiado a "Ya párate" de los 40, disfruto de las estupideces de los locutores, pero ya no tanto, hay ocasiones en las que Facundo me irrita y le cambió y así fue como regresé a escuchar a Toño Esquinca y la muchedumbre. Antes era divertido: la canción feliz, los muchos buenos deseos, la frase del día, incluso -aunque para mi era un abuso- las frases inspiradoras del día, etcétera. Era bueno. Ahora ya no. Toño Esquinca se convirtió en el nuevo Mariano Osorio, el nuevo "comunicador". Y que hueva. Mi cuñado dice estupicedes -¿qué no es común?- en La Papaya y los huevos de Sofía Sánchez son lo mismo desde hace como cuatro años. Por si fuera poco, la franja matutina ya se extendío de las 6 AM a la 1PM. Por eso, ahora escucho noticias. Será que ya soy adulto. O los locutores unos idiotas. Ninguna me convence.

Otros temas de relevancia semanal: la cerveza alemana y su venta en México; los tacos del Villamelón son una gran cosa; odio el DF; me purga la ciudad, maten a los microbuseros, que se extingan los taxistas, manden a los nacos al espacio.

Seamos felices, no nos queda de otra (según Toño Esquinca, aprendiz de Mariano, el verdadero comunicador)

Definicion A

Amor es una palabra, un sonido. Su asociación con un sentimiento particular es arbitraria, imposible de medir, y del todo carente de sentido.
H. Laurie, Una noche de perros. Planeta. Madrid, 2007

viernes, julio 27

Julio 27

Un minuto de silencio. Una muestra de respeto. Un homenaje al amor. A la vida, la que sigue de esta, la que no entendemos. La que nos duele.
La de Victoria. Silencio, lo merece.

El último día

Eran casi las cuatro de la mañana. Fue la noche más tranquila que habíamos tenido los últimos dos meses, casi no había sentido dolor, no se había quejado. Aunque sus delirios eran constantes, se matuvo tranquila ese día. Todos decidimos darnos un descanso, dejarla con la enfermera. La cuenta regresiva parecía extenderse mucho, pero no tanto.
Dos días antes, en ataque de dolor o histeria o quizá parte de los dos, la abracé. Para ser una mujer desahuciada tenía una fuerza sobrenatural -nada que me sorprenda, todos los aspectos de su vida eran así. Entre lágrimas mías de dolor emocional y suyos de dolor físico, le susurraba al oido que todo estaba bien tal y cómo estaba. Qué gran mentira. Pero yo también necesitaba aferrarme a algo, algo que la mantuviera cerca, que fuera un placebo. Ya no podía con la desesperación, me estaba ganando.
Fue un cáncer de un año; la gente decía "que al menos fue rápido". Rápido. Ellos no lo vivieron. Imbéciles.

A las cuatro y pico de la mañana un calor terrible se apoderó de mí. Estaba dormido en mi cama y sentí nauseas, me desperté con miedo, fui al baño pero ahora sólo una odiosa fiebre me hacía alucinar. Abrí la llave de la regadera, agua helada aliviaba mi pena, mi frustración, mi impotencia. Me acosté otra vez y no podía conciliar el sueño. Toc, toc, toc; tocaron la puerta. Ahí estaba: "Berni, es hora".
Cómo se enferentan estas cosas, sigo preguntando. Durante el mes de su falta de conciencia, la abrazaba, me negaba a despedirme, sigo sin hacerlo. No puedo, no quiero. Lloro. Te extraño, Vicos.

miércoles, julio 25

en blanco

El momento más siniestro y difícil para un escritor -según dicen- es enfrentarse a una hoja en blanco. La verdad es que a mi no me lo parece. Creo que el problema con escribir es decir las cosas tal y como salen, como las sentimos, lo que en verdad se quiere transmitir.
No es lo mismo decir las cosas "al chile" que cantaditas, rimbombantes y elevadas, que es lo que muchos -todos- hacemos. La dificultad no es la hoja en blanco, cualquiera escribe y la llena. Enfrentarse a la realidad de cada una de esas letras con el contexto ilícito y sí, tangible, es lo pesado.


Sigue escondida. No quiere salir. Me da miedo liberarla.
Estoy en blanco.

lunes, julio 23

Pregunta

Hoy pensé en lo que debía hacer para pasar a la historia. Que mi nombre fuera recordado. Mi padre contestó: "seguro lo harás, al menos en tu familia, por una, a lo mucho dos generaciones".
Cómo es posible que después de dos mil años recordemos a Cristo, claro que tiene la institución más duradera de la historia, pero bueno, Aristóteles, dos mil 500 años y seguimos usando sus principios y a él no lo crucificaron ni fundó la iglesia. Ahora bien, Hitler fue un asesino hijo de la fregada y seguramente en 200 o 300 años seguirán hablando de él, pero por asesino. Y era un genio, por qué no recordarlo por eso. Napoleón sigue vivo en la memoria y también fue un hijo de la ingada, pero él es recordado como héroe, un gran estratega con unos cuantos malos ratos en la historia, que, casualmente, son omitidos.
¿Cómo paso a la historia?

De colores

El racismo es la respuesta del hombre ante
lo desconocido, lo odiado o lo envidiado.



Me pregunto ¿por qué para los gringos los morenos son negros también? Aviso de una vez, este post no es racista.
Entiendo que a los chocolatozos casi morados que brillan mucho les llamen así "negros" pues es su color, de hecho es como con la ropa, a veces parecen azules, otras cafés, pero al final son negros. Lo sabemos porque en las noches sólo se distingue la sonrisa y los ojos. En fin, Halle Berry es más bien morena; Will Smith es moreno oscuro pero no llega negro, es cómo cualquier mexicano promedio de hecho. Ya un poco más a la tonalidad encontramos a Samuel L. Jackson, él es, digamos, moreno muy oscuro, pero no es negro.
Aquí conocemos la diferencia, no tenemos mucha "gente de color". Pero entonces también tendríamos un problema, a todos los de piel clara les decimos blancos, pero no es cierto, Brad Pitt no es blanco, es rubio de piel rosa casi amarilla, Emma Thompson es más bien de tez grisácea. Alguna pelirroja será apiñonada llegada a blanca, y los blancos son casi nulos en realidad, podrían ser más bien azulosos.
Qué complicado es esto de las razas. Quizá por eso nomás lo dividieron en dos: blancos y negros. Como siempre, olvidamos la escala de grises, son más fáciles, rápidos y diferentes los absolutos. Y equivocos de paso.

The one

Todos los libros fantásticos, historias de superación, o incluso la historia de los grandes hombres tienden a ser un poco "egocentristas". Esas personas y/o personajes son "the ones", los únicos, de la historia. Fueron creados con ciertos atributos, su vida es trágica y todo mundo espera grandes cosas de ellos.
Irónicamente, ellos tienen miedo de la grandeza de sus actos. Frodo Baggins por ejemplo, se resiste a caer en la tentación del anillo y en el fondo de su corazón duda de poder cumplir su misión. Eragon nomás no se la cree, ya tiene un dragón pa' el pero también resulta que tiene que defender al mundo del malvado rey. Potter se la vive rodeado de sus inseparables amigos que creen más en él que él mismo. Bernardo sabe que no es como ninguno de ellos, pero es el The One de su propia historia.
¿Qué no todos deberíamos ser así?
Casi nadie quiere creerse el protagonista de su historia, como no cuentan con una carta astral digna de un rey, no son herederos de un mundo sin igual y, seguramente, son como cualquier clase mediero con ínfulas de grandeza limitadas por su visión. Por eso se convierten en mediocres.

miércoles, julio 18

Harry Potter y sus multiples historias

Leí Harry Potter y la Orden del Fénix antes de ver la película. Es impresionante la forma en la que la autora nos intriga, nos enreda y nos hace testigos de todos los eventos que el pequeño mago vive con sus amigos. En fin, mi decepción llegó anoche cerca del capítulo 30 y tantos... o sea más o menos en la página 700 y cacho... total, justo en el climas de cierta parte de la historia (sí, tiene como 80 orgasmos la novela entera) me voy dando cuenta que la rivalidad entre Harry (el niño que vivió, el maguito súper wow, etcétera) y Voldermort (el asesino hijoepu... bueno, ese) es casi nula en toda la historia.
Me explico: Harry besó a Cho, dio clases de defensa personal, se la vivió enojado con medio mundo, una fuerza oscura lo abdujo y se convirtió en víbora, casi lo expulsan de la escuela, montó un caballo invisible, vió a su padrino, le cortaron las manos con una pluma mágina... bueno, conocemos todo lo que hace incluyendo sus problemas de identidad con "The Dark Lord". Pero insisto, 800 hojas cuentan una historia que no es precisamente la historia que nos interesa. Eso es hacerse rico fumando mota.

martes, julio 10

Perdonar

No se cómo funciona el perdón. Suponía que lo dejábamos guardado, olvidado o algo por el estilo. El perdón según yo consistía en aceptar que el otro, el culpable -incluso mi mismo-, había metido la pata; el error, aunque podría ser garrafal no importaba mucho después de entender que sólo había sido eso: una estupidez, una equivocación... un algo que era necesario perdonar.


Los hombres perdonamos con facilidad (por no decir que una vez superado, nos vale madre), las mujeres son más rencorosas, pero ella sí saben perdonar; no se les olvida tan fácilmente pero una vez atrás, ahí se queda. Entre lágrimas los papás dicen que están decepcionados, saben que nos van a perdonar sea lo que sea, pero están predeterminados a aguantar lo que sea.

Hoy me dijeron que de los muchos, -demasiados, intesos- rencores que tengo, perdonara algunos. Entendí que el perdón no es guardarlo en la parte más profunda del baúl, tampoco dejarlo ir. Cito literal: "perdonar no es olvidar lo sucedido, es entender las razones del otro, aceptarlas y después, ofrecer una solución. Eso es perdonar".

¿Cómo lo rebato?

domingo, julio 8

Provincia

Estuve en la playa la semana pasada, no hay playa en el centro del país, en la gloriosa capital por lo que todo aquello que no sea DF en México puede ser considerado provincia. Total, el taxi que me llevó desde el aeropuerto hasta el hotel me costo 150 pesos. En el recorrido crucé por el centro del pueblo-ciudad, más o menos a medio camino vi un súpermercado, de ese punto al hotel pasaron 20 minutos aproximadamente.
Después de instalarme en la linda villita, fui al “súper” que había visto para comprar viandas y víveres (me dan mucha risa esas dos palabras). El camión del hotel al súper me cobró siete módicos pesos y tardó tan sólo seis minutos. Ahorré 14 minutos y 63 pesos por haberme subido al camión. Aparte, pude observar como quitada de la pena, una señora de edad mediana, metía la mano izquierda sobre su blusa para sacarse la chichi derecha y amamantar al escuincle que llevaba en brazos; así como si nada.
Jamás vería eso en un micro del DF (no es que los use mucho), por eso, la provincia no deja de fascinarme.

volar

Desde que tengo algo de razón, volar y viajar en avión ha tenido un algo de glamoroso. No es lo mismo irse a Acapulco en coche y recorrer 400 kilómetros en tres horas y media, que hacer 25 minutos sentado en un asiento dos dos cómodo para aterrizar en la playita.
Es increíble como el avión acorta las distancias: del horrible aeropuerto de Toluca al todavía más feo puerto de Huatanejo (bautizado por la niña del asiento 14F) en 35 minutos mientras que la vía terrestre puede durar hasta 10 horas. Ya ni qué decir de los 13 mil kms. que separan al honorable aeropuerto Benito Juárez del DF al primer mundista Heathrow en Londres batiendo un récord de 11 horas.
Pero volar ya es una cosas más comunes. Cuando viví en Inglaterra me emocioné mucho con las líneas esas -low cost, volaba por 15 euros a donde quisiera si reservaba con tiempo. Los pasajeros eran iguales en todos lados y los grandes grupos aeronáuticos estaban reservados para vuelos muy largos o la reducida clase alta del viejo mundo.
En México ya cambiamos nuestro querido Pullman de Morelos por Volaris, el ADO por Aviacsa e Interjet está de moda para volar a los Cabos, Tijuana y Puerto Vallarta. Irónico y medio frustrante: ir a Cancún en una low budget es más barato que ir a Acapulco en coche. Lo de hoy, ya no es subirte al camión guajolotero en la terminal más cercana a tu casa, es agarrar el shuttle que te lleva hasta Paseo Tollocan y subir –de forma literal– a un jet guajolotero.
Volar ya no es glamoroso, es barato.

viernes, junio 29

junio 29

Mi papá dice que mi problema es que soy huevón e inteligente y que eso casi nunca se lleva bien. Me dice que para ser huevón se tiene que ser millonario y yo no lo soy. Su conclusión es que le baje tantito a mi hueva... nomás por un rato.
Mi mamá siempre me dijo que era un flojo de lo peor, me tachaba de mediocre cada vez que podía y siempre me impulsaba, según ella, a que sacara mejores calificaciones.
Mi mentor sólo dijo en una ocasión "tienes buenas calificaciones haciendo nada, imagínate dónde estarías si le echarás ganas".
Mi ángel de la guarda nunca me ha dicho huevón, mediocre, ni nada por el estilo. Se queda en el "eres mejor que esto".

Es la fecha, hoy, que me graduo. No me siento ni huevón, ni mediocre, ni falto de esfuerzo. Me siento yo, feliz, ilusionado, emocionado. Soy lo que soy. Me gusta. Soy un feliz pasante de comunicación.

miércoles, junio 20

a... la vista

La vista es el sentido más infiel por excelencia. Nos traiciona muy seguido y nunca nada es lo que parece. Lo que pareciera una roca es quizá una ilusión de unicel para economizar y lo que es transparente no siempre es cristal belga, es más bien un polímero plástico denominado acrílico. Ese plato tan bien distribuido, el olor adecuado, los ojos -brillantes- la claman y el sabor... es fatal. Engañado una vez más.
La gran mayoría de los refranes lo dicen: "caras vemos... lo demás no sabemos", "las apariencias engañan", etcétera. Hoy choqué con un vidrio, mi visión falló. Soy falible, por lo tanto perfecto.

martes, junio 5

Lagartijas y dragones

Cuando me fui a UK me sentía el amo y señor de México, era el mero mero de los dragones. Había dominado las situaciones, aprendido de ellas y convertídome en todo un hombre (dragón adulto). Me enorgullecía tanto que pensé que el mundo era igual a mi casa: mordidas por acá, ser güerito para allá, y listo.
Triste pero cierto, cuando llegué a UK me di cuenta que el viejo mundo si era en realidad viejo. Habitan dragones antiquísimos pero que no se dejan ver. Lo cierto es que las dos semanas mis ímpetus draconianos eran más bien retrocesos a un cascaron protector. Confundido -ese drágon que había dominado México y su vida ahí- quería regresar a sus dominios, a la zona de comfort; quería regresar a mi seguridad.
El ángel -Decia- rió largo y tendido. Me dijo que que el gran dragón que se había gestado en casa no era más que una pequeña lagartija en la real tierra del dragón, Que aprendiera, que madurara, que entendiera.
Sigo siendo una lagartija con torrenciales ínfulas de dragón. Pero ya medio me defiendo.

jueves, mayo 31

Valemadrismo justificado

Chispeaba. Me oculté debajo de un toldito, la siguiente protección del agua estaba a no más de 20 pasos pero había tres charcos en el intermedio. Tenía unos zapatos de gamuza nuevecitos, no me iba a mojar y echarlos a perder. Que deje de llover, pensé. Era más bien una aguita "espanta pendejos", en la que todos corren al primer techo que encuentran. Por unas gotas, no te vas a encoger, siempre dije. Pero ahí estaba yo, apachurrado contra una reja, queriendo salvarguardar un par de accesorios. Dejo de llover y me fui a mi coche. Mis zapatos no se mojaron, perdí poco tiempo. Me quedé algo incómodo: por unos zapatos no me quise mojar.
¿Por qué ya hasta los tenis son de gamuza?
Terminaron mis clases de universidad y, cursis como nosotros, cantábamos al multísono del mariachi. Caía una tormenta y tenía que llegar del kiosko a la puerta de la escuela. "Mis tenis son de gamuza. Se van a mojar. Se van a podrir."
¡Son unos zapatos, carajo! y me mojé. Camine y brinqué y corrí. Me empape. Y mis tenis también.
Vale madre el precio de la cosa, si el recuerdo tendrá más valor. Quiero otros tenis cafés de gamuza. Vale madre si los vuelvo a empapar.

y...¿cuál era la prisa?

Cuando era niño me moría por ser adulto. Pasaba largas horas pensando en el momento en que tuviera mi coche, ganara dinero, comiera en restaurantes y me pudiera ir de viaje. Pensaba que sería muy agradable ir a trabajar, sentarse en la oficina, ganarse un sueldo y sentir alegría por recibir mi quincena. Quería tener novia, vivir con ella y pensar en una familia. Perdí un largo tiempo de mi infancia pensando en la adultez.
Quizá me hicieron madurar desde chico, yo era, según mi mamá "el hombre de la casa" y desde los seis años me metió a trabajar para poderme pagar mis scouts, comprar una coca cola los fines de semana y algo que me sobrara; cosa que nunca sucedió. Cuando entré a la pubertad le ayudaba con el puesto de hamburguesas y hot dogs al carbón que pusimos en el garage; tiempo después le ayudaba a pintar la tela de la que salían algunos muñequitos de peluche.
Esperaba con ansia el momento de verme libre de mi "inmadurez", de que me dieran órdenes y me dijeran qué y cómo hacer las cosas.
Quiero ser niño otra vez: levantarme a las seis de la mañana para jugar con mis carritos, ir a la escuela a aprender algo, llevar verduras extrañas de lunch, tocar el piano una hora al día, jugar luchitas, patinar y andar en bici, irme a dormir a casa de mis amigos y despertar con el olor de unos hot cakes. Estar en el parque y hacerme amigo de los demás niños que estaban ahí. Dejar que alguien más se preocupe por pagar las cuentas, correr a contestar el teléfono aunque no fuera para mí, mojarme en la lluvia y darme un baño caliente llegando a casa. Vestirme de ñoño los fines de semana y caminar así, valiéndome madre lo que digan los demás. Andar en el micro y tomarlo como la gran aventura que era.
Armar cosas con los Tente y los Legos, ser un caballero medieval en busca de su princesa y enfrentarme a brujos y bárbaros. Montar un pegaso o ser Mumra el inmortal.
No sé en que momento crecí, o me crecieron. No entiendo por qué la adultez es el objetivo de cualquier niño. Extraño a mi niño... y ya no hay vuelta atrás.

domingo, mayo 27

recuerda

Mi mamá sólo me regaló un reloj de mano en toda su vida. Me costó mucho trabajo que lo hiciera. El día que lo compró estaba un poco molesta con la vida, y yo la presioné mucho. No era cualquier reloj, era EL reloj; plateado, análogo, con el fondo negro y una bolita de metal que marcaba las 12. Era elegante e informal, me fascinaba pues iba de acuerdo con mi forma o intentos de la misma.
Me duró un año el susodicho y desde que lo tuve nunca voltee a ver ningún otro pues no lo necesitaba ni quería nada más. Había descubierto que se podía estar satisfecho con algo material para dejar de lado el materialismo. Cuando mi mamá murió, el reloj murió con ella.
Estaba en Huatulco depositando sus cenizas en el mar como ella quería. Estuve 5 días y nomás no podía deshacerme de ellas, me costaba muchísimo trabajo, me negaba rotundamente a dejar ir esa mínima parte del físico que le quedaba. La última noche lo logré, me abalancé sobre el mar sacudí la bolsa que contenía sus restos incinerados y la agité hasta que todo quedó en el mar. Lloré mucho, la había dejado ir. Bueno, su parte física cuando menos.
Esa noche el reloj que me obsequió se reventó. No se cómo pasó, pero la carátula entera esta rota desde dentro. Marcaba las dos de la madrugada. Marcaba, según yo, la hora en la que por fin la había dejado ir, en la que ella era libre. Me robó el tiempo, nuestro tiempo. Me volví loco.
Empecé a comprar relojes similares, iguales, los compraba todos, quería ese reloj pero no apareció nunca. Encontré uno muy similar y es que el uso con más frecuencia, pero no era ese reloj, lo extrañaba.
Ayer, después de casi cinco años lo vi. Me lo regaló mi ángel de la guarda, lo tengo a mi lado y no lo queiro soltar, quiero usarlo todo el tiempo. Regresó para traerme el tiempo, el recuerdo, la satisfacción. Recuerda, me dice al oido.
Somos libres otra vez.

jueves, mayo 24

Lingüística complicada

Mi amigo K dice que amar y querer es lo mismo en definición. La diferencia radica en las acciones que se hacen para cada una. Tiene un punto acertado, en las lenguas germánicas o que descienden de ellas sólo exite una palabra: love, liebe, elske, miłość, hatar, etcétera y el sentido depende a quién se la dirijas. A un amigo en alemán lo quieres y con la misma palabra le dices a tu pareja la amas. ¡Qué complicado!, si resulta de tu mismo sexo y es homosexual, creerá que le estás dedicando tú amor.
Pero hay más, es bastante sencillo, incluso pa' los franceses con su "jet'aime" hacerse güeyes con sus sentimientos. Le pueden decir al novio, novia, free, esposa, pior es nada su frasecita cursi y pueden dar por sentado que hay un sentimiento más fuerte cuando quizá, lo único que siente es calentura o un cierto aprecio, no está tan clavado. Es bien sencillo. No niego que en español no abusemos de las palabras, he escuchado mil veces la típica queja "es que me dijo que me amaba y ya que hicimos el amor, no me volvió a llamar".
Creo que es un error de lingüistica y de las complejidades que mantiene. En cierto, "hacer el amor" es igual en todos los idiomas, entonces entraría en un complejo análisis sobre la razón, la religión y todos sus fundamentos de "virgen hasta el matrimonio" que es para estar seguro de que hay un lazo mayor que el sexo, que nadie nos va a herir y que el divorcio es impensable. Dudo que algún caliente aguantaría hasta el matrimonio nomás pa' echar el brinco. Pero me da tremenda hueva seguir este estudio, regresemos al punto.
Le doy la razón, para demostrar el sentir en esos idiomas es necesario hacerlo con acciones para que quede marcado el poder de la palabra en cada una de las plausibles circunstancias. Pero en español -y casi todas las lenguas romances- tenemos una palabra para cada sentir. Y aún así abusamos.
El amor para mí -cínico, sarcástico, irónico y demás adjetivos no tan lindos- es la entrega total de un ser a otro. Querer es, nomás pedirle algo, desear todo aquello de una persona; sí, también incluye su cuerpo. Nunca he escuchado el término "hacer el querer". Lo llamamos sexo, porque nomás se trata de eso: coger, follar, brincar, parchar, echar pata, y todas las múltiples acepciones fresas, vulgares y polites.
El cúlmen del amor es la acción en si misma de hacerlo, en la entrega de un cuerpo íntegro, sin defensas, abierto. Son las acciones lo que lo definen. Todo mundo quiere. Siempre quieren algo. Pocos aman, no saben darse, sólo pedir.
Es ante todo una cuestión complicada. Y de lingüistica.

Permanencia voluntaria

Amigos, los verdaderos, según tengo entendido se cuentan con los dedos de una sóla mano. Suelen sobrar dedos. Me consta. He dicho que aunque la gente no diga que yo soy su amigo, yo sì me considero suyo. Hay quienes no entienden esto pero es la verdad, punto.
He tenido incontables mejores amigos en mis escasos 24, la gran mayoría de esos best han desaparecido de la faz de mi planeta, nos distanciamos, alejamos, peleamos o simplemente cambiamos de escuela y ya, tan tan, se acabó la magia. Mis amigos, esos que cuento con la mano, llevan ocho años o más y todos son de diferentes escuelas, diferentes gustos y sí, todos somos en extremo muy complicados. Sin embargo ahí estamos.
Acabo de hacer dos amigos, de esos que quiero que se queden per seculam seculorum y me invade una cierta categoría de pavor: los que se han quedado desde hace años ¿se irán?, los nuevos ¿se quedarán?
La sabiduría paterna me sorprendió otra vez: "vas a tener muchos amigos, gente que viene y se va. El que llamo mi mejor amigo no pensé que jamás lo sería y llevamos casi 40 años. La gente se queda cuando quiere y porque quiere".
Así, la amistad se trata de un asunto por demás sentimental. Pero todo va de la mano con la permanencia voluntaria. Te quedas si te gusta, si discutes, si aprendes, si hay algo en común. Incluso cuando no hay nada en que parezca unirlos y funcionen más bien como engranaje y consciencia mutua.
He decidio permanecer, usar la voluntad, hacer eso que ya todos prohiben: la permanencia voluntaria.

miércoles, mayo 23

Cínico

Un cínico es un hombre que,
en cuanto huele flores, busca un ataúd a su alrededor.
-Henry Louis Mencken-
El cinismo consiste en ver las cosas
como realmente son y no como se quiere que sean.
-Óscar Wilde-


El cinismo resulta muy atractivo. Es una forma desgraciada de decir la verdad. Consiste en hacer uso de la sincerdidad de manera sarcástica. La línea divisoria entre el cínico y el sincero es mínima, al primero le importa un bledo la diplomacia y el segundo prefiere la sutilidad. El cínico acepta que mintió y no se justifica, el sincero asiente cabisbajo y frunce el seño, se arrepiente.

Llevo seis años fumando. Sé que está mal, lo dejaré en dos semanas. Y no, no es la frase de cualquier adicto, tomaré un curso de hipnosis porque la fuerza de voluntad en ese aspecto no es mi fuerte, y, por si fuera poco, tiene repercusiones hostiles sobre el cuerpo: engordas, comes más, estás de malas, -no se si se pueda más en mi caso- y amargas a los que te rodean. Antier vi que saldría un producto nuevo de Camel y pensé: ojalá salga antes de que deje de fumar. Sí, soy medio cínico.

Fumo porque es menos dañino para el fumador que para el que está a su alrededor. También soy egoísta, parece. Pero no, comienzo a madurar y a pensar en los demás. Y en mí, quiero poder correr y jugar con mis hijos sin que me de un paro cardiaco. Creo que pienso más en mí, de hecho. Cínico.

Seguro me convertiré en lo que más odio de la gente: que tosan, soplen o muevan la mano cuando alguien está fumando cerca. Estaré contradiciendo lo que han sido mis principios durante seis años. Pero no me arrepiento, ya lo hice.

martes, mayo 22

La cosa trivial

Trivialidades: jugadas de la vida que te hacen ser más fuerte pero que te dejan un poco sensible al contacto humano. PCh

Entonces, ¿qué es lo trascendente? Según yo todo lo que no te mata te hace más fuerte. Y todo lo que vives te hace más fuerte, pues no te ha matado, lógicamente. Todo eso es historia, la mía, la de todos, es lo trascedental.

Locura insensata

Me tomo muchos años de estudio aprender a pintar como niño
-Pablo Picasso-

La última vez que escribí sin pensar fue en la prepa. Tenía que entregar un trabajo de historia del arte, específicamente se trataba del teatro moderno y su producción, puesta en escena y momentos climáticos. Eran las dos de la mañana, estaba agotado de según yo estudiar y para colmo lo que llamaba computadora ya había perecido.
En mi neurosis tomé la máquina de escrbir y comencé a teclear a lo bestia. El resultado final, hacia las cinco de la mañana, quedó en 10 cuartillas a renglón seguido. No tengo idea de lo que plasmé ni cuales eran mis teorías, de hecho tengo un inmenso black out sobre esas horas dedicadas a la insensatez de mi aprendizaje anual. Entregué el trabajo y me arrodillé eso que llamo Dios y rogué por una calificación aceptable, confíe en mi neurosis y el desvelo, cansancio o flojera del maestro. Para mi sorpresa me felicitó y recalcó que mi propuesta era una locura. Apeló a su edad y el orgullo que le dio quelo entregara "a máquina", -era mi neurosis nocturna- pensé. Mi estrés preparatoriano obtuvo resultados positivos.
Si alguien dice y acepta estar loco es que no lo es tanto. Pero el que piensa y hace una locura creyendo que es algo normal, si está loco. O es lo que dice la norma. Anoche escuché un debraye profundo, una locura que comenzaba a ser redactada, lapizasos en papel, rayones y tachones. Sin pies ni cabeza, sólo texto, palabras y una que otra idea tangible. Loca en si misma. Pero racional, no basada en la presión de entregar a primera hora una trabajo y buscar una califiación aprobatoria. Esa idea, excelsa, está escrita así como así, sin retenes neuronales, sin guías literarias, sin modelo estructurado. Está escrita como se debe escribir: tal y como nace.
Y escuché la frase que desmiente todos los dimes y diretes de la locura: "hay veces que para emitir un juicio real, es necesario vivir en la locura". De hacerlo, qué felices y sabios seríamos todos. Y sensatos. Y locos. Más humanos.
Si todos aprendieramos a escribir así, es más, a vivir así, es probable que el mundo no estuviera tan loco.

lunes, mayo 21

cambios

Lo único constante es el cambio.
-Osho-



Cuando termina una etapa, comienza otra. Incluso cuando morimos hay algo que le sigue aunque nadie tenga la certeza de lo que es. Está terminando una etapa en mi vida, como muchas otras, pero la diferencia es que está es un poco más trascendental. O eso creo. Al rato seguro se me olvidará, pero mientras no deja de ser importante.
No recuerdo haber dicho "hoy quiero dejar de ser niño", simplemente pasó y no sentí el cambio a la pubertad. Tampoco cruzó por mi mente "quiero tener acne, portarme demasiado inmaduro frente a las niñas y fumar para verme importante". Mucho menos dije "quiero más resposabilidades para convertirme en adulto y ser productivo". ¿Quién en su sano juicio lo haría?

Pero la vida está marcada por las decisiones que tomamos. A cada acción corresponde una reacción, lo cómico es que hasta la puberta adolescencia comenzamos a decidir. Antes todo va como por incercia. De bebés a duras penas podemos hablar, luego gateamos, como a los cuatro ya corremos. A los seis nos meten a la escuela y hasta los 14 o 15 medio decidimos si queremos tal o cual escuela. Y después de la universidad, qué sigue. Estoy terminándola y lo que puedo recordar es que lo único constante es el cambio. Ahora, aunque no quiera decirlo ya viene "the real thing". Trabajar, madurar, producir. En serio, ¿quién quiere eso?

El fin de un capítulo, el comienzo de otro. Esta vez sí tiene la fecha marcada y estoy asimilando la decisión. Quiero...

viernes, mayo 18

Sin-ceros

Aparentemente todo gira en torno al dinero. Todos -me incluyo- vamos detrás de él cual perros hambrientos. ¿Y de qué sirve? Olvidamos por completo lo que en verdad vale algo. Estar con los amigos, caminar bajo la lluvia, meter los pies en la arena cuando estamos observando el horizonte en una playa. Tomar de la mano a la persona amada. Acostarse en el pasto y dejarse llevar por la naturaleza del momento, solo estar, así.
El dinero no compra la felicidad, pero se le parece mucho -dicen. El dinero más bien compra la inseguridad, la soledad y el vértigo de gastarlo, pero no nos llena. Ocupa el vacío que existe con un jarrón de Lladro, el coche último modelo y la cena en el lugar inn. Pero el hueco sigue latente. Y latiendo.
Hay dos cosas que mueven al mundo: dinero y amor. El primero es muy útil para conseguir cosas y comprar gente, el segundo no nos da de comer. No conozco las quesadillas de cariño ni un caldito de pasión. Sí sé, y con bastante certeza, que aún cuando no hay dinero, el amor es lo que impulsa ha que haya prosperidad, unidad, integración. Quizá no habrá pechugas a la cordon blue con vino blanco y guarnición de espárragos todos los días, sin embargo habrá algo más fuerte: confianza en que juntos juntarán el dinero para un departamento algún día.
Mientras no olvidar los pequeños detalles, esos que son sin-ceros.

jueves, mayo 17

Sabiduria paterna

No se puede vivir del pasado. Tampoco del futuro. El presente es lo que único que hay. Chale.

Yo: Papá, ¿cómo gano 30 mil pesos al mes?
Él: ¿Para qué los quieres?
Yo: Me puse a hacer numeritos para ver cuanto necesito para pagar las mensualidades de mi depa, cambiar el coche y ahorrar un poco o irme de viaje cada mes.
Él: ¿Cuál es tu prisa?
Yo: ¿eh?
Él: No puedes hacer tu vida pensando en lo que quieres mañana. Ve lo que tienes hoy para que puedas hacer un mañana.
Yo: ...

Tiene mucha razón.

Ora resulta

Hace cuatro años leí una lista que detallaba las rarezas que el mundo había logrado con su evolución. De ellas me quedaron grabadas las siguientes: "el mejor golfista del mundo es negro, el mejor rapero es blanco y Alemania pide paz". Algo está mal definitivamente. Las noticias -news- que no tienen nada de novedosas, sólo hacen hincapié en que ya casi nos carga la fregada y lo jodido que está todo a nuestro alrededor. Eso no es nuevo.
Ora resulta que ya todas las news son la misma historia. Hoy vi el Reforma y el Universal, le di una pasada La Jornada -me da roña si lo leo mucho- y me metí a las páginas del Milenio. Todo es lo mismo desde hace cuatro semanas, por decir poco: muertitos por aquí, comandates de policía asesinados, Calderón prometiendo cosas, Wolfowitz a nada de ser despedido, el PRI dando patadas de ahogado, el precio de dólar amenazado por el euro, el narcotráfico y su vínculo con el gobierno. ¡Las muertas de Júarez!
China como súper potencia, la lucha por el petróleo, las mentiras de los gringos, la nueva democracia de Francia, y por si fuera poco, el imbécil de Chávez creando un nuevo bloque comunista. Y Fidel que nomás no se muere. Y Putin que sí se murió. Y que todos los países están mejor que México.
Falta mencionar a Al Gore haciendo campaña -ya que perdió la presidencia del gabacho- para salvar al mundo del calentamiento global. Madonna y otros cuantos cantantes haciendo 'rolas' y organizando conciertos simultaneos durante la reunión del G8 para 'crear consciencia'. Ya es medio tarde para 'crearla', ¿que no? Nomás hagan algo, soy muy joven pa' morir rostizado.
¿Nadie se había percatado? Todos los días mueren enemil policías, Calderón, como sus predecesores va a prometer un México mejor por los siguientes seis años; Chávez... sí, Chávez... no sirve para un carajo; el calientamiento global es un tema antiquísimo. Sí, esa es la información noticiosa.
Ora resulta que no hay nada nuevo. Pero diario hay noticias.

miércoles, mayo 16

Auto-ayuda

Es la misma monserga, eso de levantarse todos los días en la mañana. Muy en la mañana según mis estándares.

Durante casi ocho meses de mi vida -hace un año exactamente- me levantaba las 11 de la mañana. Los días se dividían en desayuno, internet, reflexiones, momentos mínimos dedicados al estudio, convivir con extranjeros-amigos, internet otra vez, lectura, té de manzana con canela 'a la inglesa', jugar squash y beber. Fueron los meses más ebrios de mi vida. Diario me tomaba al menos una cerveza, Carlsberg de preferencia.
Las noches con los amigos de intercambio consistían en pláticas de todo tipo: nuestras aspiraciones, sentimientos, emociones, anhelos y alguna que otra alución contra la nacionalidad de todos los ahí presentes. Me iba a la cama, mi pequeña habitación de 12 metros cuadrados con lavabo personal, a las 2 de la madrugada. Fui muy feliz, no tenía un horario específico, hacía y deshacía lo que quería sin una restricción de tiempo.
No me gusta levantarme temprano. Es una monserga, una desdicha. Empero, la regla social aplicada a la escuela, al trabajo y a casi todo es que hemos de despertar antes de que el sol aparezca. Que no saben que es antipedagógico, antilaboral y de hecho antisocial. Ver la cara de la gente con los ojos hinchados, lagañosos y medio cerrados no es agradable, pero todos invitan a verse, a llegar o pasar lista 'a la primer hora del día'.
Esta mañana me dije a mi mismo: mi mismo sí se puede. El despertador sonó a las 6:15 AM. La porra personal de Bernardo comenzó con ligeros canticos medio desafinados, parecían más bien un susurro y una caricia, un apoyo intrínseco de lo más profundo de mi mismo: '¡sí se puede!, ¡sí se puede!'.
Caminé hacia el baño, abrí la regadera -mentando madres- y pensando en lo incómodo que es no coordinar los movimientos en la mañana. Mientras una oscura nube cubría los ánimos matitunos, que de por si estaban jodidos, la porra alzó un poco más la voz -'¡sí se puede!, ¡sí se puede!'. Me regocijé, tengo apoyo inmediato cada vez lo que necesito. Si me quejo de algo, esa voz me da la razón. Cuando quiero que alguen me apapache la voz se acurruca en mi mente y me habla al odio: te quiero Ber. En fin, esta mañana y desde ya varios días, la monserga viene acompañada por el plus de mi fiel porra. Me siento no tan pesimista por tenerme que despertar temprano.

Estoy preocupado, no se si esta auto-ayuda inconsciente me está haciendo bien o es la antesala al diván del psiquiatra que me diga lo esquizofrénico que soy. Lo que sea, las voces son buena compañía y logran que despierte temprano. Sí se puede.

lunes, mayo 14

Elogio al ego

Apláudete burro,
que nadie más lo hará.



Escribo hoy día para mí. Tengo ganas de inflamar el ego que me rodea con mis extensas y amplias capacidades. Alguna vez, platicando con mi papá, le confesé entre copas que no sabía que hacer con algunos dones que creía tener.
Tengo ascendencia musical, mi bisabuelo era afinador de pianos, el mejor, según mi familia; fue de los últimos en el oficio que, con pegar su oreja a la caja musica, la afinaba, no utilizaba instrumentos mecánicos; su oido era la única herramienta que usaba. Mi abuela era soprano -le cantó al Papa en su primer visita a México-, también concertista internacional. Mi madre tocaba el piano también y se retiro a los 17 años pues venció al director de orquesta, que se equivocó en un movimiento. Ese día mi mamá reventó su primer cuerda de piano, se llevó a casa su primer y último trofeo. Vicos, mi mamá, sólo lo tocaba cuando estaba enojada, estresada o triste. Y nadie la obligaba
Yo tocaba el piano desde que tengo uso de razón, me encantaba. El problema fue cuando me obligaron a seguir practicando, hice mi examen de admisión al Conservatorio Nacional de Música y lo reprobé a propósito. Hoy me arrepiento. Pero sé, en el fondo que aún conservó ciertos dotes musicales. Podría ser un gran concertista.
También recuerdo que de pequeño me hablaban en alemán y en español. Según las malas lenguas de mi familia (que en realidad son pocas) la lengua teutona era como mi idioma natal, pero mi abuela falleció y todos los intentos de mi tía por enseñarme fracasaron. Hoy hablo alemán cuando estoy realmente borracho. Podría ser un gran ladrador.
Cuando pequeño descubrí que podía escribir, mi mamá me alentó a seguir con ese hobbie. Me regalo un "cuaderno universitario" para que siguiera escribiendo, hoy no se donde está y me da gusto. No me gustaría leer las cursilerias que escribí cuando puberto, adolescente y escuincle. En la actualidad ese hobbie es el único que mantengo, lo quiero como profesión y vocación. Se que podría ser grande, exitoso, Pullitzer y Nobel, hacerme rico realizando la actividad que màs me gusta: escribir. Pero no tengo tiempo.
Soy creativo, a cada rato tengo indeas originales, increibles, maravillosas. No tengo dinero para llevarlas a cabo.
Mis exámenes psicométricos indicaron que tengo un gran perfil para manejar muchas cosas al mismo tiempo y llegar a una resolución positiva. Incluso, si cuentan los vicios banales y superficiales, tengo más o menos un buen aguante con el alcohol. En la escuela me va dos dos bien, tengo un promedio que considero decente -mediocre, diría Vicos- porque soy un huevón, y no me gusta estudiar. Si estudiara seguro sacaría calificaciones aceptables.
Mi mamá tiene la culpa de que dejara el piano, mi abuela de que no hable alemán, los editores por no haberme descubierto, mi yo por ser huevón y medio. Todos tienen la culpa, menos yo. Es rete satisfactorio culpar a todos de lo que uno deja de hacer, ¿verdad?
Saldo: tengo cualidades para ser un artista, poliglota, empresario y socialité. ¿Qué se supone que haga con todo eso? Aún no lo sé pero soy una fregonería en dos patas -nomás tengo que creerlo y aplicarmelo.

viernes, mayo 11

Ironías de un comunicólogo

Siempre dije que odiaba el periodismo. "Me purga, me molesta, me ennerva" eran las frases más recurridas cuando me preguntaban si me gustaba el dicho oficio. Decía también, "eso de andar correteando la nota, interrogando gente, disfrazado y cargando una cámara, grabadora y libretita no es lo mío".
Pero la vida da vueltas, es la fecha en la que insisto que odio el periodismo, pero es una severa contradicción. Cuando hice mi servicio social-cuasi trabajo en una revista hacía periodismo. Quizá no andaba en la calle ni disfrazado. Y aunque mi trabajo era más bien ser el asistente editorial, de vez en cuando "investigaba" y me fusilaba otras notas, la reescribía y ponía la fuente original. Tiempo después escribí un artículo, hice la investigación. Luego otro artículo sobre el mismo tema pero con otro enfoque. Me convertí en periodista.
Anoche tuve una gran idea: haré un reportaje "undercover". Me haré pasar por un ser mísero que no encuentra trabajo, juntaré dos mil dólares americanos, localizaré un "pollero", me meteré en un trailer y cruzaré la frontera. Si esto no resulta, cruzaré el río antes de que terminen el muro. Todo lo que sea necesario para hacer la historia de un mojado y vivirlo en carne propia.
Sin embargo, hay dos problemas latentes: soy güero y creo que los demás migrantes no creerán mi coartada. Tampoco tengo el apoyo de un periódico, canal de noticias o revista que apoye mi peripecia ni me contrate un seguro de vida (o muerte), ni gastos médicos mayores, ni teléfonos de contacto en caso de que la persecución de esta historia se complique. El lado positivo es que si llego a cruzar la frontera como mojado, los gringos no dudarían de mi, parezco uno más y tengo pasaporte... pasaportes europeos, en el futuro cercano. Creo que sería más fácil. Luego explicaría mis razones, los gringos, tan lindos y compresivos como son, me creerían y listo, problema resuelto. Ajá.
Regresaría a México como el nuevo Oppenheimer, ganaría el Pullitzer por mi gran historia, las televisoras de México (sólo hay dos, ¿no?) se pelearían por contratarme como analista, presentador y director de noticias, me llegaría una oferta de CNN en español; escribiría, de paso, mi columna en Reforma, mi voz representaría miles otras, en fin, decir Bernardo Flores Heymann equilvadría a: noticia objetiva, riesgo por la verdad, asertividad y éxito.
Es probable que algún día me arriesgue a hacer una cosa de esas, pero mientras eso pasa no soporto el periodismo. Que ironía.

hallazgo

El administrador del lugar donde trabajo es un ser símpatico y extraño. Desde que llegué a trabajar ha estado en la mejor disposición para resolver mis dudas, aconsejarme y explicarme de la forma más clara todo lo que tenga que ver con mi sueldo: impuestos que me quitan, pago al seguro social, fondo de ahorro, etcétera.
Cuando me mostró el tabulador sobre lo que ganaría mensualmente dependiendo de las horas que trabajaría, casi todo estaba perfectamente explicado. Encima de esto, me dijo que existe una cosa llamada "bono de puntualidad", si no acumulaba más de 70 minutos de retrasos al mes a la hora de checar, recibíría el 10% màs de mi sueldo al terminar el mes. La codicia se apoderó de mi y me aseguré que sería puntual cada día para recibir esos deliciosos pesos extras para cualquier estupidez. Había entendido que si acumulaba 70 minutos o más no lo recibiría, y fui feliz, no era un dinero que fuera seguro por lo tanto tampoco me desvivía por llegar a tiempo.
Mi gran sorpresa vino ayer, cuando mi jefe me dijo que ya había excedido los minutos de gracia en una sóla quincena. En mi querida mente no me importó, el siguiente mes intentaría ser más puntual.
El descubrimiento fue que el "bono de puntualidad" va incluido en el sueldo, si no llego a tiempo, pierdo el 10% de mi sueldo, me enfurecí al enterarme. Si llego a tiempo, gano mi sueldo integro, no hay incentivos, si llego tarde, pierdo de mi sueldo, es una porquería.
Seguido de esto, pedí un incremento de sueldo. Mi jefe se rió y contestó con increíble calma: mejor llega temprano.
Definitavemente no todos los descubrimientos de tesoros son tan buenos.

miércoles, mayo 9

frustración

Hoy no se que escribir, es lo que me pasa seguido, tengo muchísimas ideas y nomás no se cual escribir. Anoche, antes de dormir, tuve una gran idea, una frase maravillosa pero me ganó el sueño y hoy ya no la recuerdo. Me da coraje, éstoy seguro que iba a ser la gran cosa esa frase.
Justo antes de caer en un profundo sueño -bizarro por cierto-, en ese pequeño espacio que existe entre la conciencia y la inconciencia, el limbo, se me ocurrieron grandes imágenes para cuadros. Hice una vinculación excelsa entre las pinceladas y unos textos, creé una compilación maravillosa y profunda. Es la hora que no recuerdo cómo era el cuadro ni que demonios decía el texto.
Me pregunto, por qué siempre la iluminación llega en momentos tan inoportunos.

martes, mayo 8

así sucede

Últimamente medito mucho sobre mi vida y lo que quiero de ella. Estoy en una disyuntiva.
Por el momento trabajo en una fundación, percibo un sueldo adecuado para mis labores pero me frustra en demasia estar encerrado en una oficina que ni siquiera tiene una ventanita a la calle. Soy triste aquí encerrado, me siento como animal enjaulado viendo la libertad que hay afuera y yo aquí, guardado, anhelando... pensando.
Quiero hacer otras cosas, viajar, ver, observar, analizar, escribir. Hacer algo que en verdad me apasione: producir, dirigir, seguir escribiendo, corregir, mejorar. Tengo tantas ganas de moverme mucho, de ser mi propio jefe, de tacitar mis sueños.
Podría renunciar y comenzar a corretear mi sueño, ir detrás de él y trabajar para materializarlo. Sin embargo hay muchas cosas que debo considerar: cuánto tiempo pasará antes de que gane dinero con mis ideas, cómo empiezo, qué debo hacer, cómo hacerlo. Y si nomás no pifa, pero y si sí.
Ahhh, demasiadas cosas en la cabeza, debo ir paso a pasito. Por el momento, decidir si quiero seguir trabajado... bueno, sí quiero trabajar, pero la cuestión es si quiero hacerlo aquí donde estoy.

¿Por qué derepente todo parece complicarse? Siempre he creído que la vida es fácil, sencilla y está hecha para disfrutarse. Es la única que tenemos, carajo. Ahora que le doy más vueltas no es que se haga difícil ni que sea un valle de lágrimas. Creo, más bien, que se trata de hacer lo que uno quiere... y a ver como le va. El cómo nos irá depende ciegamente de la actitud con hagamos eso que queremos. Quiero creer que me auguro un buen destino.

empiezo

Mi novia me dijo que sería una buena práctica escribir en un blog. La verdad es que nunca lo he intentado. Hace poco intenté abrir uno pero no me funcionó, olvidé que existía y se quedó en el el ciber espacio hasta que blogger lo borró, supongo.

No se cómo trabaja esto ni de qué me puede servir. Me causa un poco de ruido publicar mis cosas al mundo, me pregunto cuánta gente lo verá, no se robarán mis grandes ideas -en caso de que tenga una-, cuál es el fin último del blog. Es un medio, un fin o simplemente es una de las tantas cosas creadas "porque si"y ya después algún otro ocioso dijo que era un medio de expresión novedoso, parte de una plataforma para un nuevo periodismo, la voz de escritores no reconocidos, qué se yo.

Hoy escribo aquí por hacerlo. Es curioso, leo algunos otros blogs sólo por hacerlo: dicen cosas chisotosas o dan a conocer algo más de ellos por medio de la idea "del amigo del primo de la tía Fulana que conoce a Perenganito". Quizá es lo que estoy haciendo. Pero casi siempre escribo para mí. Veré como funciona esto.