lunes, mayo 21

cambios

Lo único constante es el cambio.
-Osho-



Cuando termina una etapa, comienza otra. Incluso cuando morimos hay algo que le sigue aunque nadie tenga la certeza de lo que es. Está terminando una etapa en mi vida, como muchas otras, pero la diferencia es que está es un poco más trascendental. O eso creo. Al rato seguro se me olvidará, pero mientras no deja de ser importante.
No recuerdo haber dicho "hoy quiero dejar de ser niño", simplemente pasó y no sentí el cambio a la pubertad. Tampoco cruzó por mi mente "quiero tener acne, portarme demasiado inmaduro frente a las niñas y fumar para verme importante". Mucho menos dije "quiero más resposabilidades para convertirme en adulto y ser productivo". ¿Quién en su sano juicio lo haría?

Pero la vida está marcada por las decisiones que tomamos. A cada acción corresponde una reacción, lo cómico es que hasta la puberta adolescencia comenzamos a decidir. Antes todo va como por incercia. De bebés a duras penas podemos hablar, luego gateamos, como a los cuatro ya corremos. A los seis nos meten a la escuela y hasta los 14 o 15 medio decidimos si queremos tal o cual escuela. Y después de la universidad, qué sigue. Estoy terminándola y lo que puedo recordar es que lo único constante es el cambio. Ahora, aunque no quiera decirlo ya viene "the real thing". Trabajar, madurar, producir. En serio, ¿quién quiere eso?

El fin de un capítulo, el comienzo de otro. Esta vez sí tiene la fecha marcada y estoy asimilando la decisión. Quiero...

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