viernes, junio 29

junio 29

Mi papá dice que mi problema es que soy huevón e inteligente y que eso casi nunca se lleva bien. Me dice que para ser huevón se tiene que ser millonario y yo no lo soy. Su conclusión es que le baje tantito a mi hueva... nomás por un rato.
Mi mamá siempre me dijo que era un flojo de lo peor, me tachaba de mediocre cada vez que podía y siempre me impulsaba, según ella, a que sacara mejores calificaciones.
Mi mentor sólo dijo en una ocasión "tienes buenas calificaciones haciendo nada, imagínate dónde estarías si le echarás ganas".
Mi ángel de la guarda nunca me ha dicho huevón, mediocre, ni nada por el estilo. Se queda en el "eres mejor que esto".

Es la fecha, hoy, que me graduo. No me siento ni huevón, ni mediocre, ni falto de esfuerzo. Me siento yo, feliz, ilusionado, emocionado. Soy lo que soy. Me gusta. Soy un feliz pasante de comunicación.

1 comentario:

Mariana dijo...

uy, tu graduación. qué experiencia surrealista. felicidades, pre-licenciado!!!!

como ex-jefa puedo decir que: sí eres huevón, pero eres muy inteligente y te las ingenias para que no se note, jajajaja. el chiste de la vida es ser trucha, también lo eres.