lunes, abril 21

Diavola

Conocí al diablo.
Aunque estoy seguro de que antes ya nos habían presentado. Es uno dividido en muchas, o será que hay miles de demonios. Siete -como los pecados- para cada hombre.

Fue una entrevista amena, divertida, única. Irrepetible. No es rojo, tampoco carga con un tridente y en efecto, carece de una cola; olviden la imagen que lo muestra con patas de cabra, y en serio, de todo corazón, no es tan malo como aparenta. O al menos al que conocí era completamente diferente. Era un lobo con cuerpo de oveja, entiéndase, una mujer. 
Y a esas sí, hay que temerles. Sólo lo necesario. 
¿Qué más se puede decir del amo de las tinieblas que no se haya dicho ya? Parafraseo: se esconde en los detalles, más sabe por diablo que por viejo, el diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta, y una de mis favoritas, cuando dios se hizo hombre, el diablo ya era mujer.
Son sabios aquellos quienes lo ha visto. 
Su inocencia desmiente. 
O miente. 
O no. 
Quizá dice la verdad más seguido y es más coherente que muchos sacrílegos parroquianos. 
Total, que una mujer vale todos los pecados y por amor, no se peca. Sólo por pendejo.

martes, abril 8

fünfundzwanzig

No es el fin del mundo, ya lo comprobé. Estoy cumpliendo 25 años pero me siento igual que ayer, creo que eso de la edad es una farsa, nomás se nota en las arrugas, que aún no tengo por lo que podría pasar por un buenmozo de 18 o ser la versión moderna de Dorian Grey.
Está bien, está bien... tengo 25.
He pensando en escribir la guía de Cómo vivir los 20s y poderlo contar, pero me da mucha pereza y me parecería a Lupe Loaeza o Gaby Vargas, o peor aún, a Jordi; así que lo omitiré y no escribir ningún libro de superación personal para gente joven con crisis de edad, como las que yo tuve o tendré.
Sin embargo, es necesario decir lo siguiente:
1. Hace tres años pensar en una mujer de 30 era una insensatez de mi parte (no de esa parte), ahorita no está tan alejado de la realidad la opción de ligársela.
2. Como cada vez estoy más cerca de los 30, me quedaré estancado en los 25 y no festejaré más hasta que llegue a la tercera década. No es que me quiera quitar la edad, pero qué necesidad tengo de estármela recordando, ¿o no?
3. En 10 años he subido casi 20 kilos, tengo más arrugas y ya perdí los muchos tonos que cubrían mi cabeza, ahora sólo hay "rubios cenizos" según la caja de Miss Clairol #86. Hace cinco años estuve seis meses de huevón y no me arrepiento, aunque ahora tendría un año más de experiencia. Hace cuatro años antes estuve a punto de casarme. Hace tres casi fui papá, hace dos estaba conquistando Europa, hace uno estaba enamorado. Hoy, hoy sólo sé que cumplo años. Fünfundzwazig, y lo pongo en alemán pa que no me suene a tanto.

domingo, abril 6

del ideal y de sus realidades.

Fascinado, escuché la historia de mi padre cuando formó parte del movimiento estudiantil de 68. La persecución de sus ideales le dejó una cicatriz en el brazo por pelear contra el régimen. 
Decía que tenía el pelo largo, era un hippie y un soñador. Quería unirse al Che y a Castro para cambiar al mundo, hacer un lugar equitativo e igualitario para todos. 
Hoy es capitalista por decisión, nada de víctima o mártir. 
Alguien, alguna vez, me llamo un liberal vergonzante y no entendí a bien lo que quiso decir con eso. Después, en estado catatónico otro alguien me dijo que yo era un rojo disfrazado de fresa. Me reí. 
Cuando niño soñaba con el ser el héroe que devolviera todo el terreno que los esteits robaron o de ser un gran gobernante. La verdad después pensé en que si me chingaba a los gringos con nuestro terruño, mejor me hacía el presidente "legítimo". Aunque tirano es el término más adecuado.
Pero por pensamientos como el siguiente: "cómo es posible que en pleno siglo 21 aún dividamos las áreas para las personas adineradas, las clasemedieras y las paupérrimas; para los guapos de los feos, que podamos separar lo VIP de los 'mortales'. Lo peor, cómo es posible que me dedique a enfatizar esa división", entiendo la aseveración que me hicieron: soy un liberal vergonzante o tengo una doble moral.

Cuando era un prepo imberbe -ahora universitario- pensaba que debíamos enviar a todos los nacos al espacio en la primera misión que iba a investigar el sol. La obviedad era que nadie se puede acercar al astro y se chamuscarían y adiós problema de sobrepoblación poco deseable.

Nota al párrafo: hay nacos que se superan y me caen bien por 'luchones', pero hay otros tantos que odio por ser tan ignorantes y sapientes de su status de ignorantes y que no les importe cambiarlo; en fin, es cosa de ellos. Y mía cuando los soporto. 

Sin embargo, también tengo corazón -o algo parecido- como de pollo y por ende todos mis planes de grandeza se limitan a ayudar al prójimo sin obtener ganancia alguna.
Soy un rojo. Un revolucionario, el tata Heymann si la historia me recuerda por nacionalizar el petróleo, o como el benemérito de lo que sea. Si no, seré únicamente un idealista más viviendo de la doble moral y recordarán al liberal vergonzante que vivió del capital y murió de su ideal.


lunes, marzo 31

Confesión

Un poco de honestidad es malo.
Honestidad absoluta es fatal.
-Oscar Wilde

No soy adepto a la ninguna religión. Cuando preguntan si soy católico, respondo que sí y agregó el termino "light". Fui bautizado e hice la primera comunión por deseos de mi madre, que, pese a su excomunión, me entregó al seno católico y con toda la capacidad que fui capaz de reunir en mi ser, mentí en mi primer encuentro consciente con Dios: no me sabía el Avemaría y no sé que demonios recé. No me sentí culpable.
Tiempo después tuve que ir a confesarme. Mala experiencia. Muy mala. Pésima. Abrí todos y cada uno de mis "pecados" al padre y recibí un cachetada y un revés por mis actos. Creo que se le antojaron algunas de mis perversiones o se frustró más de que tuviera un alzacuellos que se lo impidiera. O de que no tuviera los pantalones. O qué se yo. El punto es que me cachetearon en nombre del Todopudoroso pa expiarme de mis pensamientos impuros, revolcones apurados, pensamientos desgraciados y demás.
Caí en cuenta de que la sinceridad es mejor cuando se lleva con el cinismo. Y la honestidad es más divertida cuando la gente espera mentiras. Por ejemplo: decirle a alguien 'me gustas' es más fácil cuando se hace con desfachatez, con cinismo, con la puritititita verda (de Dios, si me lo permite). Aquí nos ahorramos las cachetadas.
Pero hay otras confesiones, secretos únicos y personales que jamás podrían salir a la luz. Amores platónicos, pasiones desenfrenadas, mitos adyacentes, versiones tangentes, lo peor de cada ser humano, lo más sencillo de la esencia y, al final aceptable, pero parte de nuestra máscara. De lo que nos callamos.
Hipócritas, ya somos. Cinicos también, sin pecado concebido. Digo la verdad.
Palabra de Ber.

sábado, marzo 22

Justificaciones masculinas

Para los eyaculadores precoces, infieles empedernidos y calientes de lo pior:

1. El orgasmo del macho (hombre) es tan rápido y logra dejar su semilla en tan poco tiempo por instinto natural. En el mundo salvaje cuando un macho logra darse a una reinita está completamente vulnerable, otros machos beta pueden tomar el poder y quitarle el papel. Por ende, tiene que venirse rápido y disfrutar lo menos posible. Aunque me pregunto, qué los hombres no tenemos un ritual de cortejo previo con el fin de prolongar el placer el mayor tiempo posible. Y triste pero cierto, nos gana la emoción.

2. Los hombres son polígamos (y los machos también) por las mismas causas que Darwin siempre defendió: ¡preservar la especie! Pero seamos sinceros, en el siglo XXI lo que sobra son humanos, ya no queremos más -y mucho menos chinos, nacos, terrorista y emos. Hay globitos, pastillas, dius, aspirinas, coito interrumpido y hasta vasectomía. Cojan, pero ya no rieguen.

3. Los animales se aparean en primavera pa' que sus crías nazcan en otoño cuando aún hay comida. Homo sapiens se aparea cuando quiere, el problema no es que haya comida, sino que aún haya agua, espacio, pocas radiaciones solares, calentamiento global y un capitalismo que nos mantenga a todos.