martes, diciembre 18

Al día siguiente

Natalia amaneció como todos los lunes: del mal genio, medio desvestida o medio vestida. No habiá borregos en el cielo, ni insatisfacción sexual. Solo existía un vacío inmenso ocasionado por la cobardía de los sucesos anteriores.
Estúpida Natalia, te odio. Se repetía mientras el ruido de la moto-despertador rugía incansablemente. Aún estás a tiempo, necesitas más experiencias, es prematura esta decisión, tenemos la vida por delante.
-Pretextos-, se dijo en voz alta mientras se giraba para levantarse de la cama -ya me chingué- cerró la frase. Este era el peor lunes de su vida, el peor desde la semana pasada cuando se quedó insatisfecha.
Gateó, como de costumbre al baño, alzó la mano para abrir la llave y comenzó a llorar. El agua caí por su cuerpo sentado, echo bola, abrazando sus piernas con los brazos y balanceándose hacia el frente.
El inglesito era lo que cualquier mujer hubiera querido, pero no era todo lo que ella quería: adinerado, artista, la boda de sus sueños... ¡fiel! y por si fuera poco, estaba estúpidamente enamorado de ella. Recordó: no te cases con quien te guste, cásate con quien te ame. Él la amaba y a ella le gustaba. Mas no era suficiente.
Vio su vida, como en cualquier película, pasar frente a sus ojos. No hasta el presente sino la futura: viajar varios años más, conocer gente, nuevos hombres, otras historias, una boda en la lejanía, hijos a los 34, su crianza, una casa clasemediera en un barrio equis, viajes con la familia, cambiar pañales. Ahí estaba, en sus manos, difuminándose cada vez más para regresar a la piedra que ya colgaba de su dedo anular izquierdo y de la que no podía quitar la vista.
Adiós vida, adiós Natalia.
Cobarde.

7 comentarios:

RIGEL dijo...

Todo un porvenir.

Anónimo dijo...

El porvernir...qué clase de pendejada para atormentarnos con chaquetas mentales de lo que puede o no ser. Sin embargo, inevitable estado psicológico que nos previene y recomienda qué hacer.

Vaya paradoja...

Anónimo dijo...

Natalia no se equivoca.. simplemente no sabe q hacer con la felicidad.. ella lo deseaba y lo sabes, deseaba esta unión pero el compromiso es una responsabilidad con la que no cualquiera puede lidiar..

Anónimo dijo...

Es la historia que todo hombre nunca llega a entender y de la que finalmente no se debe ocupar, pues el tratar de entender a una mujer, en la corta experiencia que se tiene, es lanzar piedras al vacío y esperar eternamente el eco producido por el golpe de las mismas en un fondo inexistente. Seguir buscando la panacea de las relaciones o intentar corregir la especie con la eugenésia, es caso perdido cuando sabemos que al final de cuentas todo llega en su momento, cuando tiene que llegar, y lo mejor de todo es que no nos damos cuenta de ello, porque no lo dudamos ni un solo instante. Cuando hay un solo cuestionamiento, éste desemboca en una cascada de preguntas y justificaciones...
(sight)

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mariana dijo...

lo mejor (o lo peor, o lo más cruel) es que natalia somos todos los que leemos tu blog.

Anónimo dijo...

y ya no hay más sobre Natalia?