jueves, febrero 7

de escribir diarios

Hoy volé en avión. Nada sorprendente en eso, ya se sabe: mala comida, turbulencias, poco espacio entre los asientos, peda gratuita con malos alcoholes... total, nada del otro mundo. Lo curioso es que durante las cinco horas de vuelo, una gringa no soltó una libretita en la que escribía como poseída. Lloraba, reía, pensaba y se perdía... no estaba de chismoso, la tenía sentada a mi lado. Presumo que era su diario.
Cuando vi Hoolingans la disfruté y aprendí que un diario puede ser importante para un periodista. Claro, en ese momento no pretendía ser uno pero ayuda a tener un récord de los detalles.

Sólo llevé un diario por tres meses. Escribía en él mis pensamientos y sueños... no lo de ilusiones sino las pesadillas que me azotaban cada noche, todo dentro de lo normal, de hecho, me daba pereza hacerlo. Lo hacía para mostrarme que podía ser constante. Y sincero conmigo.
Una amiga me decía que los diarios eran buenos para desahogarse, ella lo hacía, por lo que yo también lo hice. Creo.
Escribí en mi cuaderno. Descubrí que tenía fantasmas y eso no me gustó. Demonios horribles que se esconden en la duda, en las indecisiones, en el terror de ser uno mismo. Odié a mis fantasmas. Me odié por tener fantasmas.
Dejé de escribir en el diario. Ahora tengo un blog.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso de los diarios no es para todos. A Ana Frank le fue harto bien con el suyo, sin embargo, hay quienes en verdad nos topamos con algunos entes ominosos al escribir nuestras propias historias.

Por eso optamos por escribir de todo menos de nosotros, en la intimidad se asoma lo más abyecto de cada uno y no siempre estamos listos para enfrentarlo.

El Cone Nadín dijo...

Cuando escribimos y posteriormente lo analizamos, naturalmente nos damos cuenta de todos aquellos paradigmas, marasmos, y atavismos con los que vivimos, es muy fuerte pero muy enriquecedor, pues, de vez en cuando no está mal un examen de conciencia no?

Hope you will be ok!!!
See you soon...

Anónimo dijo...

Yo llevo un diario desde hace más de 10 años. Obvio mis primeras entradas hablaban de cómo había ido a patinar en casa de mi abuelita o de cuantos regalos había recibido en Navidad.
Es cierto que escribir despierta fantasmas y realidades con las que no se está siempre cómodo, pero ayuda a enfrentarlas y aclarar la mente.
El problema con quienes deciden empezar un diario es que se toman eso de escribir "diario" muy en serio y claro que harta; hay días en los que da hueva escribir.
En lo personal, llevo un diario por el bonus de tener un record d lo q hago con mi vida, por que mi memoria no es lo máximo...!!

KL dijo...

Imagina que tendras en 20 años!.......ya se, un grammy al mejor escritor JAJAJAJAJAJAJAJ :P

RIGEL dijo...

Expresar las emociones y pensamientos es una necesidad inherente al ser humano, aunque cada quien lo hace de formas distintas e infinitas.

En cuanto al diario, debo reconocer que también lo intenté. Fracasé en eso de la periodicidad pero hallé la maravilla privada de combinar lágrimas con tinta y regresar un día la página para ver cuán equivocado estaba o cuán feliz debo ser. Es sólo una parte de.

El uso del blog viene con la vorágine tecnológica que conlleva el aparato que idolatras por más de 25 horas al día, aprovechándolo también para compartir algo de lo crees o consideras pertintente. No obstante el LCD nunca igualará al papel.

Sigue escribiendo amigo, es el mejor ejercicio, lo de menos es el lienzo.