Leí no hace mucho que las parejas jóvenes en Europa reciben apoyo del gobierno de su país cuando deciden irse a vivir juntos, todo en nombre de la procreancia de chilpayates, ya no importa el matrimonio; y pensé: que bien, los ayudan a independizarse.
Luego, en otro artículo, supe que las parejas de chavos que se van a vivir juntos en son de parejita, lo hacen para economizar, ya no importa el sentimiento que los unía: el sexo, la compañía y la convivencia vienen con el paquete "salgámonos de casa de nuestros padres, y demostremos que podemos solos". Muchas necesidades ahí quedan cubiertas: satisfacción y placer, compañía y un techo que medio llamar suyo. Las peleas, aunque no se quieran, están a la orden del día.
Creo que entonces entendí la fragilidad de las relaciones humanas en todos sentidos, el amor se convirtió en un producto desechable.
Y lo comprobé así: un par de niñas hablaban, una gorda y fea pero seguramente con bonitos sentimientos. Se le veía en la cara que se trataba de una buena persona aunque la naturaleza no hubiera sido del todo generosa con ella. La otra, raquitica-anorexica-necesito terapia psicológica, de más o menos buen ver hablaba sin parar de su relación con Poncho.
El susodicho debe estár mal del oído, la chica en cuestión tenía una voz de cacatua potenciada por un megáfono y todo el café se enteraba de lo que decía. Escuché algo así: <¡ay! es que con Poncho la paso genial, es un tipazo y me da ternurita. (...) Sí, imáginate, el otro día me habló y me dijo que no tenía dinero para invitarme a cenar al Bellini, que sí quería ir al Vips, y bueeeeeno, me derritió. Yo no lo tomé a mal, me dio cosita, el pobre se había gastado su varo en Aca>.
Traté de omitir los sonidos nasal-guturales que venía de la mesa contigua para adentrarme en mi conversación. Tiempo después la escuché gemir: <Goeyyyy es que si vieras como cogía con Mau... no, no, no. (...) Pero, ¿sabes? aunque estaba con él, yo seguía pensando en Gurrumino>.
Así transcurrió parte de mi café.
El sentido periodístico -crítico, soberbio y mamón- que llevo, me hizo enterarme que la flaca esa, crítica a sus amigas por putas, ya que cambian de novios como de calzones. Ella está a favor de los frees, no te comprometes y puedes coger, fajar y besar a quien quieras. Sigue pensando en Gurrumino, novio de la prepa que la desvirgó, pero ahora está perdidamente enamorada de ... alguien... pero el tal Poncho la hace llegar al cielo con sus detalles. ¿Serán todos su hombres desechables para ella o ella ha sido el interín de muchos más desechos?
El susodicho debe estár mal del oído, la chica en cuestión tenía una voz de cacatua potenciada por un megáfono y todo el café se enteraba de lo que decía. Escuché algo así: <¡ay! es que con Poncho la paso genial, es un tipazo y me da ternurita. (...) Sí, imáginate, el otro día me habló y me dijo que no tenía dinero para invitarme a cenar al Bellini, que sí quería ir al Vips, y bueeeeeno, me derritió. Yo no lo tomé a mal, me dio cosita, el pobre se había gastado su varo en Aca>.
Traté de omitir los sonidos nasal-guturales que venía de la mesa contigua para adentrarme en mi conversación. Tiempo después la escuché gemir: <Goeyyyy es que si vieras como cogía con Mau... no, no, no. (...) Pero, ¿sabes? aunque estaba con él, yo seguía pensando en Gurrumino>.
Así transcurrió parte de mi café.
El sentido periodístico -crítico, soberbio y mamón- que llevo, me hizo enterarme que la flaca esa, crítica a sus amigas por putas, ya que cambian de novios como de calzones. Ella está a favor de los frees, no te comprometes y puedes coger, fajar y besar a quien quieras. Sigue pensando en Gurrumino, novio de la prepa que la desvirgó, pero ahora está perdidamente enamorada de ... alguien... pero el tal Poncho la hace llegar al cielo con sus detalles. ¿Serán todos su hombres desechables para ella o ella ha sido el interín de muchos más desechos?
Yo también.
6 comentarios:
Todos somos prescindibles, en algún sentido. Lo mejor es que, la mayoría de los casos, nunca nos enteramos y vamos por la vida pensando que nosotros usamos a la gente cuando, muy probablemente, también somos usados.
El problema viene cuando, a la hora de decidir, no se sabe si queremos el orgasmo más cercano al de un cerdo -30 minutos, no mames- o una persona detallista que nos enternece por no poder pagar una cuenta millonaria -luego por qué hay crisis-.
Las relaciones se miden ahora por el tamaño de la cartera o cuán bueno(a) es en la cama, y eso, cuando no hay varios en lista de espera...carajo y uno que pensaba en el amor como tal...de haber sabido...
Primero que nada... que chismoso.. escuchando conversaciones ajenas.. jijiji
Por otro lado, en un mundo 100% material... es normal que el amor sea desechable... triste.. sí.. pero muuuy ciertoo.
Fan #1.......................... anways
tienes toda la razon en este mundo todo es desechable...el wey que te decía que te amaba te cambia por un modelo nuevo y entonces tienes que aprender a hacer lo mismo, si no, te gana el corazón y te llevan entre las patas una y otra y otra vez.
No quiero parecer abuelo, pero todo se remite a la crisis de valores que vivimos actualmente.
Efectivamente la gente abusa no sólo de su libre albedrío, sino del de los demás.
La cuestión es saber elegir a la persona correcta por su ser y no por su función.
En la guerra como en el amor, todo se vale... Lo que cuentas ya es historia vieja, sólo que antes no se hablaba del tema por ser tabú.
Tenía una ñoña forma de pensar de las relaciones hombre- mujer, hasta que viví mi última relación, en la que se reflejaron todos y cada uno de los detalles que se comentan en este tu espacio, Ahora que regreso a la soltería, solo te puedo decir que como lo comentas, somos usados como pañuelos faciales y lo único que nos queda por hacer, es simple sencilla y tranasparetemente dejarnos querer...
Aunque no tan adentro de mi ser, considero todo lo que me han enseñado y sigo pensando que aquella princesa con rizos de oro y piel lozana, llegará algún día.
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