Bond, James Bond, sabe de mujeres. También sabe de pistolas, juguetes, BMW's, Jaguares, Aston Martin's, relojes Omegas y otros artilugios primermundistas exclusivos para espías ingleses. Sabe cómo tomar un martini seco, sabe como pedirlo y sabe como tomarlo. Pero sabe aún más de mujeres.
Y los martinis, para el espía, son como los pechos de las mujeres.
"Uno es muy poco. Dos son perfectos; tres... ya es demasiado". Consejos: hay que agitarlos, no revolverlos.
4 comentarios:
Totalmente de acuerdo con el buen Bond. De por si, luego con dos uno no se da abasto, siempre hay que estar penando porque uno no sabe cuántas horas seno se le dedica a cada uno.
Por otro lado, no creo que a la víctima le guste que se los revuelvan, seguro le dolería y, en lugar de quedar hacia el frente, igual terminan virolos o bizcos.
jajaja.. ok... sin comentarios... jajaja
Fan #1............always
Digamos que para Bond cualquier artículo que tenga a la mano es un gadget, que sabe cómo y cuándo usar.
Sin embargo, él encajaría perfecto en la descripción de tu entrada anterior.
No hay que llegar siempre como claxon de lechero, hay que tratarlas con cariño, a menos que, claro, la damita en cuestión nos pida lo contrario...
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