Así estamos todos y en muchas cosas, casi todas las cosas, continuamente. Queremos algo, vamos por ello y justo a antes de lograr, nos cagamos de miedo y ya, c'est fini, no más esa meta.
A últimas fechas mi mente me juega diferentes trucos y me manipula terriblemente. Me siento boicoteado por mí mismo.
Pienso en algo, me aproximo, lo quiero hacer y mi mente responde con un pensamiento contrario, negativo y termina por dominar los impulsos. "Quiero hacer ejercicio", me digo y, convencido mi cuerpo, mi mente responde "pa' qué... no es necesario; huevonea".
Me doy cuenta que así como el mejor amigo del hombre es el perro, el enemigo más audaz es uno mismo, nos jalamos las trenzas, ponemos enigmas mentales, infinidad de trabas y lo más curioso es que no había razón para hacerlo, sólo elaboradas idioteces mentales.
Mea culpa. También es nuestra.
8 comentarios:
Serenidad y paciencia...mucha paciencia.
No hay tal cosa como un enemigo eterno.
Tarde o temprano, o ganas o pierdes.
El resultado, depende directamente de ti...
tienes toda la razón, nosotros somos nuestro peor enemigo y si las cosas no salen como queremos, debemos echarle la culpa a la persona que está del otro lado del espejo...yo llevo años peleando conmigo misma porque me la paso boicoteando cada cosa buena que me pasa en la vida, y es gracioso porque justo hoy me acabo de boicotear, pero bueno no te juzgues mucho, si caes, levántate, sacúdete y vuelve a intentar.
me consta lo de hacer ejercicio dos días y después ni tus luces
Mira que no tienes que hacer.
Procura no hacer lo mismo que estas haciendo esta semana en la proxima. Y ya la hiciste!!!
Sigue disfrutando de la VIDA
Aquel que te boicotea en tu autoboicot es un pésimo deportista !! jaja...
Aún podemos correr en las noches
Somos nuestro peor enemigo, pero al final, sólo nos tenemos a nosotros ... ergo ... aprendamos a convivir con nosotros mismos y nuestros boicots.
Fan #1 ............................. Always
Qué pasaría si rompieras la rutina en la que estás inmerso hermano??
No crees que cambiarían las cosas?
Dimelo a mi, que como los demás, en algún momento nos hemos voicoteado de una u otra forma.
Fortaleza mi hermano, fortaleza...
Un abrazo
El primer paso es reconocer que tú mismo te pones el pie y que llevas ya un buen rato sin que algo te satisfaga o te motive al grado de hacerlo, no sólo de desearlo.
Continúa con el segundo.
Publicar un comentario