lunes, febrero 23

Mar

Sólo en él me siento tan seguro como inseguro. No recuerdo mi primer acercamiento con las olas pero sé que en algún momento le tomé miedo cuando una corriente me revolcó y sentí morirme. Pero aún así, me cuidó y protegió a su manera, llevándome a la orilla. Manteniendo desde entonces la distancia. 
Cada vez que la encuentro me paralizo y hago todo para no estar cerca, sin embargo anhelo su calma para rozar mis pies, extraño la sensación de las caricias cuando me echaba cerca y llegaba a acariciarme, con calma, sin prisas, sólo para decirme que era mutuo. 
Quiero que me arrastres en tu corriente, que me guíes por tu inmensidad, que me hagas ser más de lo que soy. Que pueda vivir caminando por la orilla sabiendo que siempre llegarás aunque con la luna te alebrestes, que los vientos te provoquen y al final, harás tu sacrosanta voluntad. 
Te quiero, volátil y única, ambigua, arriesgada, temerosa de ti misma pero grandiosa como no puedo imaginarlo.  
Ahí estás tu, también ella. Ahí quiero estar. 

6 comentarios:

Shaman dijo...

Very interesting...but all in due time my friend. After all, England is an island, you know...?

Westminster, here we come!

Shaman dijo...

Very interesting...but all in due time my friend. After all, England is an island, you know...?

Westminster, here we come!

RIGEL dijo...

Ambivalencia muy personal del autor, que al igual que el mar, mucho se respeta.

Anónimo dijo...

deep, nice.

Anónimo dijo...

Inmenso... absoluto... como la mente y los pensamientos de uno mismo...
Fan #1 .................. always

Anónimo dijo...

Me arrepentiré el resto de mi vida por decir esto (no quiero fomentar más tu EEEGOOO ja)... Pero ¡que bueno eres!
Muy buen post, simple, conciso, profundo, simplemente perfecto.
Beso