Me conmovió hasta el tuétano.
Ahí vamos todos buscando lo que no tenemos, deseando más de lo que anhelamos sin deternos a vivir el momento presente.
El tráfico citadino, el estrés a flore de piel, los sonidos del malestar general y el inmenso calor haciendo aún más díficil la estancia. Horrible.
Un hombre, no es por juzgar, pero sin la mitad de los usos materiales de la gente que le rodeaba, estaba sentado bajo un árbol, a su sombra. Comía un durazo con paz, serenidad, sin prisa y disfrutándolo.
Le envidie. Y se me antojó un durazno, pero aún más, su estado de calma.
Cada cosa a su momento.
5 comentarios:
Cada cosa a su momento ... nicely said .... Pasará lo que tenga que pasar no??? Vivir el presente como si fuera lo único importante... disfrutar y gozar los pequeños detalles es lo que le da valor a la vida, es lo que nos hace felices y lo que debemos rescatar cada día.
Fan #1 ............................... always
Felicidades a ti, porque detalles como este tampoco son advertidos por muchas personas. El hombre disfrutaba un estado de paz y tu un estado de contemplación, que es igual de importante y hermoso.
Los detalles lo hacen todo más interesante de lo que ya es.
Que hayas reparado en el hombre del durazno es tan intrincadamente sencillo que ya es un detalle en sí mismo.
La simplicidad de la vida es el aspecto más complicado de la misma.
Serenidad y paciencia Solín
THE SUN, THE MOON, THE STARS, THE BEATING OF YOUR HEART..... JUST THE SIMPLE THINGS ARE....
Publicar un comentario