lunes, junio 22

Mi funeral

¿Por qué hacer los funerales aburridos, tristes y sombríos? Los funerales, y sobre todo los velorios permiten llorar de gusto ya sea porque ya se murió o de que está bien "en el otro lugar. O de tristeza si es que no nos incluyeron en la herencia, o quizá sólo era el pior es nada, alguien querido y amado. Total que morirse siempre implica lo mismo: negro riguroso, trapitos decentes, muchos kleenex y silencio sepulcral. No es divertido. 

Así, para cuando me muera, mi funeral será diferente. Enunció brevemente algunas características de mi celebración:

1) Cuando llegue el descanso eterno deberán darse cuenta rápidamente que estoy muerto antes de que me agarre el rigor mortis por que de ese hallazgo dependen varias opciones: ya sea que me acomoden en una mesa de mi bar favorito recostado en la mesa con vaso de jack en la mano para que todos brinden conmigo por última vez, o en su defecto, si me veo muy mal, pueden usar mi ataúd de velación como barra para el cantinero y acomodarme de lado sonriendo y two thumbs up para decir adiós. Creo que es tétrico pero podría funcionar.  

2) Al tratarse de una experiencia casi religiosa y dado el trato que dichas ceremonias reciben, he de dar recuerdos de mi funeral: una bolsita de papel celofan con parte de mis cenizas amarradas con un mecatito. Supongo que ochentaytantos kilos de materia servirán para que mis 10 deudos se queden con un trocito de mí. Si llega a ir uno que otra persona sólo a comprobar que en efecto morí, se le dará un cenicero con mi cara estampada para que puedan apagar su cigarro sobre mí y de esta manera limar asperezas. 

3) Tengo que empezar a conseguir el patrocinio de Jack Daniels para es ecuménico momento. 

4) Cigarros y Jack van por cuenta de la casa. Quien se quiera responsabilizar del festejo, avíseme para dejarle el 1% del seguro de vida para organizar.

5) Aún no sé como vestirme, se aceptan sugerencias, pero estaba pensando en que me dejen con la misma ropa con la que me vaya. Si muero desnudo, pónganme unas hojitas de parra. 

6) No morí por excesos, viví de ellos. 

4 comentarios:

Hostil dijo...

Me parece perfecto... un funeral feliz es lo que necesitamos... lo mejor es lo de los recuerditos: "recuerdo de mi funeral" es la onda totalmente!
Y bueno... pues a salir arrastrándonos de borrachos no?? para honrar al difuntito!

Fan #1 ................ always

Anónimo dijo...

Ja, en el funeral de una de mis abuelitas, (porque tenía 3, no me preguntes por qué) me dió un ataque incontrolable de risa durante la ceremonia. Mi abuela era una mujer sumamente sonriente y risueña, al no poder contener la risa, mucha gente comenzó a reir y fue una forma de hacerse presente, un funeral diferente.

Saludos y Salud Blonde

Shaman dijo...

Yo quiero mis N gramos de ceniza en bolsa reciclable -por aquello del medio ambiente-, ya después los paso a algún relicario o similar.

Sin embargo, la parte que más me intriga -fuera del nivel de cruda que tendría los siguientes días- es: ¿quién conforma el decálogo de tus deudos...?

RIGEL dijo...

Así o más irreverente, tomé nota, espero nunca pensar en ello, pero te ayudaré con el patrocinio.