viernes, febrero 12

Bautizo

Una casa recibe el nombre de casa porque el concepto que engloba se entiende como un recinto para habitar, los sentimientos se adjetivan para evitar confusiones y englobar la comprensión en un mismo sentido. El nombre segmenta a la persona, a la cosa, a la experiencia que se vive como única, le da un sentido y ofrece seguridad por conocimiento.
El rito cristiano de bautizar se justifica en el mismo contexto, el nombre que recibe la persona, al ser validado por el ente supremo, lo hace suyo y le abre las puertas del cielo. Al menos hasta la pubertad, cuando ratifica su fidelidad y explota sus instintos. Sin mayores preámbulos, nombrar delimita la cosa en todos sentidos.
Incluso se dice que para poseer algo y hacerlo tuyo es necesario nombrarlo. Quizá por eso las parejas se inventan apócopes que los reafirmen como lo que son. Es justo por ello que los conceptos son necesarios para la supervivencia humana.
La ausencia de adjetivo es confusa.
Lo desconocido da miedo... ergo, la carencia de nombres es caótica.
Aunque la anarquía personal se justifica por el hecho de ser íntima, cuando esta invade a terceros, es necesario encasillar -por más arbitrario e irónico que parezca- bajo un nombre la circunstancia so pena de desquiciarse por la falta de cimientos.
Sí, en efecto se trata sólo de una jugarreta mental. Puede tener una etiqueta clara pero sus acciones son incongruentes y viceversa, las palabras son necesarias para acallar el agobio del silencio.
Con el nombre extiendes la personalización, te unes y bautizas tu propio horror... in nomine.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

ey ey ey... las etiquetas son buenas cuando nos convienen, no te hagas que las aplicas igual que los demás

March La Cinefila Desconocida dijo...

A ver si esta gringadera ya me deja comentar, llevo días tratando...

Si bien creo que las etiquetas son para personas sin imaginación y que ven todo empaquetado en pequeñas categorías, sin duda hay cosas que necesitan ser llamadas para existir.

Suerte.

March La Cinefila Desconocida dijo...

Yay, si me dejó :D

Iñigo dijo...

El nombre es el que permite que existan las cosas