Me han dicho que tengo un rojo oculto en mi ser, aunque siempre me he considerado más bien capitalista, pero aún no lo descubro. Quizá soy un social-capitalista.
Sucede que, por mal paso de la vida, un crudo desatento en la glorieta, un idiota que se atravesó frente a mí y una mala alineación de los astros, nos chocaron por atrás. Resultado: cuellos rectificados, medicinas para el dolor, relajantes musculares, placas y demás. Incluyo, aunque no me tocó, el via cruxis para conseguir una incapacidad en el infame seguro social.
Frente a la oficina, el SportCity muestra un gran moño blanco, luto por FM y todo el vuelco político que ha desatado, bien por ellos. No había entendido la razón hasta que, un hombre que no pudo más con la curiosidad, se acercó a mi novia a mí, que relajados fumábamos frente al periódico.
Señalando el exclusivo club-gimnasio-centro recreativo-fundidor de hormonas y proclive a la vigorexia, no dijo:
- Disculpen, llevo una hora aquí parado y he visto a más de 10 personas con collarín, ¿por qué lo traen, tratan de decir algo, es una especie de protesta?
- No, tuvimos un accidente. Contestamos al unísono.
El hombre se retiró consternado. Nosotros también.
Tal parece que los periodistas últimamente han sufrido de muchos accidentes automovilísticos o que usar collarín es, hoy por hoy, una forma de protesta contra los secuestros, la impunidad, la inseguridad. Irónico.
3 comentarios:
Resulta que siempre la gente opta por encontrar patrones donde, muy posiblemente, no los hay. John Nash es un claro ejemplo de ello, Max Cohen en Pi, Arthur Mendelson, entre otros.
Muchas veces asumimos que, si vemos mucha gente haciendo lo mismo o parecidas entre sí, algo deben de estar queriendo decir...que no puede ser que la coincidencia precede al patrón.
Los eventos fenomenológicos no son síntoma de que haya una voluntad comunal, la mayoría de las veces son sólo eso, fenómenos...
¿Que nadie recuerda a Ockham?
Coincidencia son los accidentes de carretera de políticos o de gente que hace el bien y de manera poco fortuita pierde la vida.
No obstante sí es curioso que fueras el antagónico del deporte en esa ocasión, golpeado y fumando. ¿Coincidencia?, ja.
Nuevamente te lo digo:
wellcome to the jungle mi hermano, has cumplido con la tradición de tu sección... Que el que no truena, se rompe la madre.
un abrazo doble.
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