Me dispuse, junto con mi asesora vital, a hacer un profundo análisis de una revista femenina para estudiarla desde una perspectiva masculina y me sorprendí de lo que encontré. La víctima fue la Cosmo de este mes.
En efecto estoy a favor del empowerment femenino y cosas de esas, pero los artículos de la revista rayan en lo agresivo y... bueno, ahora llegamos a la cosificación de la mujer. Empecemos: casi todos los artículos tienen que ver con lo desgraciados, infieles y malos que son los hombres. Sí, somos así, pero momento, las mujeres también tienen cola que les pisen. Es más, vámonos con estadísticas: los mujeres son más infieles que los hombres.
Luego, 'qué pasa por su mente cuando pelean contigo'... por supuesto que no atendemos tanto a las discusiones, somos más bien pragmáticos, y aunque sí escuchamos, no lo hacemos cómo ellas quieren, pero el sentido que les dan a los textos raya terriblemente en satanizar al hombre, son tendenciosos y, por ende, terminan en fomentar un feminismo sádico, oscuro y libre de toda culpa. Qué no, en estos momentos de igualdad de géneros (del cual estoy medio en contra, pero luego escribiré de eso), las mujeres también deben aceptar sus culpas, tropiezos y cosas malas. Me indigné.
Si vemos una revista para hombres, H por ejemplo, se puede decir que cosifican a la mujer. Se convierte en un objeto de admiración y culto, además de perversiones modernas, y clichés machistas, pero no por eso la demerita... las revistas para hombres, con fotos y demás, elogian la belleza y hablan de cosas estúpidas pero no tiran la imagen que se puede tener. Entonces a que sí, entramos en un circunloquio de terrible pereza en el que las mujeres se quejarán de que la mostrarlas con poca ropa les quitan la dignidad, que usarlas como objetos de placer es terrible y el hombre dirá que no, que en efecto se trata de ponerlas en un pedestal y verlas como bienes arduos e intangibles y que para hacerlo, nos haremos mejores. Pero es darle vueltas.
A lo que voy es que, después de echar por tierra a los hombres hablando de sus complejos de Peter Pan, de lo incomprensibles que somos para con su género, las mujeres se cosifican -y objetivizan aún más. Esto es: 'Supera a su ex en la cama', 'Olvídate de tu ex... seduce a uno nuevo'. Aunque llamativos, los textos son para que seas justamente la chica que él quiere que seas olvidándose realmente de ser quien debes ser. Forman un feminismo en el que los hombres son el enemigo, pero al mismo tiempo, configuran a las lectoras para que sigan siendo objetos del mismo. ¿Quién las entiende?
Luego leo algo así como: 'qué tan celosa debes estar' ¡por favor! Si ella no estaba celosa, ya le estas dando armas para que arme panchos, para que vea moros con trinchetes en cualquier lugar y para que finalmente, el hombre se convierta en el enemigo. Si el feminismo predica con la igualdad, que no entonces la mujer y el hombre deben ser pareja (de parejos).
El feminismo tendencioso es peligroso, se convierte en feminismo crítico y cae en el anarco feminismo en el que la lucha de géneros continuará, y más aún, si las propias mujeres se cosifican, antes de dignificarse plenamente.
Mi asesora dice que me ardí. ¿Será?
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