Regla número uno del periodismo de sociales: todo, siempre, pase lo que pase, es bonito. La palabra error no existe en el diccionario, es como si jamás hubiera pasado. Es la ironía del periodista, siempre decimos la verdad... a medias. O mentimos por omisión. Pero la verdad está latente.
El punto es que jamás se leerá "se les fue la música, se le escapaban las llantitas a la novia o tal ser (que es millonario) ya no controla sus esfínteres". Tal parece que eso no pasa en la alta sociedad. Y también parece que los periodistas de sociales debemos aprender qué nuestro olfato está mal.
En la vida perfecta de las niñas socialitès sus problemas se reducen a que Juanito De-Apellido-Compuesto ya se besuqueó a la prima de la Peque Limantur. O que hoy no vomitaron los suficiente. Lo mismo de cada día, nada nuevo.
Cuando el fotógrafo pide una foto a los jóvenes, ellos, o nos hacen "el favor de salir" o quieren que todos sus amigos salgan en la foto. No conocen, como sus padres, el poder de la prensa, entienden que deben ser siempre muy amables, platicadores y sonrientes.
Nunca falta el looser que sabe que no da el perfil para ser publicado, pero hace todo lo posible por salir en la foto, intentan llamar la atención del fotógrafo o llega con un par de tragos para "convencerte" de que sí es 'in', demostrar que es cool aunque nadie lo pele. Aclaro, no tengo nada en su contra, yo también he bailado solo.
Las editoras piden que no editorialices las notas. Que no use adjetivos. Que deje la nota libre de paja. Pero ¿entonces como hago bonito algo frívolo e inspído?
A la fecha he desarrollado un tic en el ojo izquierdo, mi estilo es demasiado agresivo -y poco periodístico- para la sección, pero no me quejo. Gano bien. Creo que me prostituyo. Pero aquí, todo es muy bonito. Siempre.
lunes, octubre 29
miércoles, octubre 24
Seducido
Por razones de trabajo el día de ayer fui a parar a una prepa de niños nice, como en la que yo estudié sin ser high y con la diferencia de que a la que asistí no era mixta.
La chica que nos atendió era guapa. Morena, ojos miel, estatura estándar y coqueta, muy coqueta. Más que yo. Mucho más.
Descubrí que no era empleada del colegio que visitaba, "soy alumna pero digamos que me estoy volando la clase" me dijo con una sonrisa sugerente. Adiós sueños de pedirle el teléfono, invitarla a salir o cualquier clase de perversión que en ese momento tuviera en mi mente. Una niña, padres adinerados, acto ilegal, cárcel, todas las imágenes aparecieron en mi mente. Una niña. Mejor no.
Ella: ¿necesitas algo más?
Cabeza ladeada, sonrisa ingenua, escote abierto
Yo: No, gracias.
¡Carajo!
Ella: ¿seguro? ¿no olvidas nada?
Media sonrisa, guiño del ojo y cara de inocente
Yo: Creo que no, gracias.
Estoy siendo seducido por una niña
Ella: Bueno, entonces dame tu teléfono porque te quiero invitar un café
Mirada penetrante, aguda. Inquisidora.
Yo: ... ¿qué edad tienes?
¿en qué momento se invirtieron los roles? ¡eres una niña!
Ella: La suficiente para invitarte a salir. O qué ¿te doy miedo?
Me chingó
Acto seguido escribí en un papel mi celular. Ya llamó. Tiene 17 y me saca la vuelta en la artes de ligue. ¿Qué sigue en esta vida?
La chica que nos atendió era guapa. Morena, ojos miel, estatura estándar y coqueta, muy coqueta. Más que yo. Mucho más.
Descubrí que no era empleada del colegio que visitaba, "soy alumna pero digamos que me estoy volando la clase" me dijo con una sonrisa sugerente. Adiós sueños de pedirle el teléfono, invitarla a salir o cualquier clase de perversión que en ese momento tuviera en mi mente. Una niña, padres adinerados, acto ilegal, cárcel, todas las imágenes aparecieron en mi mente. Una niña. Mejor no.
Ella: ¿necesitas algo más?
Cabeza ladeada, sonrisa ingenua, escote abierto
Yo: No, gracias.
¡Carajo!
Ella: ¿seguro? ¿no olvidas nada?
Media sonrisa, guiño del ojo y cara de inocente
Yo: Creo que no, gracias.
Estoy siendo seducido por una niña
Ella: Bueno, entonces dame tu teléfono porque te quiero invitar un café
Mirada penetrante, aguda. Inquisidora.
Yo: ... ¿qué edad tienes?
¿en qué momento se invirtieron los roles? ¡eres una niña!
Ella: La suficiente para invitarte a salir. O qué ¿te doy miedo?
Me chingó
Acto seguido escribí en un papel mi celular. Ya llamó. Tiene 17 y me saca la vuelta en la artes de ligue. ¿Qué sigue en esta vida?
miércoles, octubre 17
Escribano
Cada quien vive y sobrevive como puede. De eso que les da vida, hacen un arte, aunque sea básicamente un simple y llano oficio.
Yo escribo. Tu estudias. Él es captura instantes. La esencia comparada es que pocos hacen los que quieren y los que lo hacemos... vivimos al final de otras cosas.
Escribo porque me gusta, pero no escribo lo que me encanta porque aún no me da de comer. Las palabras se desvanecen en la noche, pero no mantienen su curso al amanecer. Se transforman. Vivo de cada letra hecha oración, de cada imagen trascrita. Respiro de la esencia de cada interpretación y anhelo el sabor que solo yo imagino.
Soy un escribano. Es mi oficio. Pero se convierte en arte cuando mi vida lo sobrevive y no a la inversa.
Yo escribo. Tu estudias. Él es captura instantes. La esencia comparada es que pocos hacen los que quieren y los que lo hacemos... vivimos al final de otras cosas.
Escribo porque me gusta, pero no escribo lo que me encanta porque aún no me da de comer. Las palabras se desvanecen en la noche, pero no mantienen su curso al amanecer. Se transforman. Vivo de cada letra hecha oración, de cada imagen trascrita. Respiro de la esencia de cada interpretación y anhelo el sabor que solo yo imagino.
Soy un escribano. Es mi oficio. Pero se convierte en arte cuando mi vida lo sobrevive y no a la inversa.
lunes, octubre 15
del amor y sus verdades
Definamos el amor:
Así es, blanco. Vacío. No hay palabras para definir el sentimiento pero si existe una palabra para nombrarlo. Es irónico.
Se le ha dedicado infinidad de versos y poesía, se han armado guerras en su nombre y todas las canciones hablan de él. De lo bonito que es o de la porquería que puede llegar a ser. Pero al final, nadie puede definirlo. Entonces ¿por qué todos quieren hablar de él? Mejor sólo lo vivimos. Pero, nuevamente: ¿cómo saber si eso que vivimos es amor si no lo hemos definido? Pasa lo mismo con todos los sentimientos. Y las emociones. Y la vida misma.
La mayoría de la gente no sabe si ha amado. Cuando creen haberse enamorado, dicen "ahora sí se lo que es amar", pero para la siguiente ocasión, una nueva relación, la afirmación será exactamente la misma. Por el contrario, todos sabemos odiar y no varía, no odio más o menos a la última persona que me rompió el corazón que a la primera. Nomás las odio.
La verdad es que el amor es la gran cosa: nadie sabe lo que es, pero todos hablamos de ello como si fueramos expertos. Dicen que lo contrario del amor no es el odio, es el no amor. Por qué nadie nunca ha hablado de eso. Quizá para poder saber la verdad del amor, es menester entender el no amor. La única certeza que hay es que existen amores de verdad. De veras.
Definamos el amor: es.
Así es, blanco. Vacío. No hay palabras para definir el sentimiento pero si existe una palabra para nombrarlo. Es irónico.
Se le ha dedicado infinidad de versos y poesía, se han armado guerras en su nombre y todas las canciones hablan de él. De lo bonito que es o de la porquería que puede llegar a ser. Pero al final, nadie puede definirlo. Entonces ¿por qué todos quieren hablar de él? Mejor sólo lo vivimos. Pero, nuevamente: ¿cómo saber si eso que vivimos es amor si no lo hemos definido? Pasa lo mismo con todos los sentimientos. Y las emociones. Y la vida misma.
La mayoría de la gente no sabe si ha amado. Cuando creen haberse enamorado, dicen "ahora sí se lo que es amar", pero para la siguiente ocasión, una nueva relación, la afirmación será exactamente la misma. Por el contrario, todos sabemos odiar y no varía, no odio más o menos a la última persona que me rompió el corazón que a la primera. Nomás las odio.
La verdad es que el amor es la gran cosa: nadie sabe lo que es, pero todos hablamos de ello como si fueramos expertos. Dicen que lo contrario del amor no es el odio, es el no amor. Por qué nadie nunca ha hablado de eso. Quizá para poder saber la verdad del amor, es menester entender el no amor. La única certeza que hay es que existen amores de verdad. De veras.
Definamos el amor: es.
martes, octubre 9
el primero
La decisión del primer beso es la más crucial en cualquier historia de amor,
porque contiene dentro de sí la rendición.
-Emil Ludwig
Hay diferentes tipos de beso. El beso de las buenas noches; "el de Papa", aquel que te dan en la frente; "mengache pa'ca", que incluye un poco más de adrenalina, vigorosidad y pasión; los "quicos", que son ricos y dulces. También están los besos de intención, de despecho, de dolor, los babosos y también los atascones.
El primer beso que se da en la vida no es bueno, es una mentira. Lo rico de la situación es la sensación de miedo-emoción-calentura inocente que hay. Fuera de eso, hay mucha baba, una lengua o muy pasiva o demasiado invasora.Pero hay uno que sabe diferente. El primero que te das con alguien nuevo. Y sí, soy un cursi.
Ese es muy esperado pero llega cuando no lo esperas. Ni el beso, ni a la persona. Se da en situaciones poco especiales, y las miradas de ambos delatan lo que buscan. Hay cierto brillo en los ojos -atractivo y maquiavélico. Ahí está. No es ni suave, ni agresivo, ni baboso, ni invasor.
"Con un beso, sabrás todo lo que he callado", diría Neruda. Sábelo.
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