Luego de que una relación termina ambos sujetos pierden la credibilidad del mercado. El valor de sus acciones como entidad se van al piso y, el valor individual aumenta increíblemente. Este es el momento que hay que aprovechar para regresar al mercado y cotizarse.
Seguro pasará que tus amigos se convertirán en expertos en inversión y, uno en específico, jugará el papel de broker para estudiar el mercado, ofrecerte abiertamente, conseguir interés y, quieras que no, tendrá la capacidad de de votar en tu junta semanal de consejo 'sobre lo que estás haciendo'.
Así las cosas debes planear tu regreso como algo espectacular. Tus valores deben ser una oferta pública visible: sal, conoce gente, vende tu producto-marca-empresa para hacer ruido. Hazle la difusión previa -de la cual tus brokers y 'tumismo' deben hacer. Y lo importante, hacer la correcta división de acciones preferentes, secundarias y el tipo de poder que cada una tiene.
Se recomienda que las acciones preferentes no excedan más del 30% del total y la promesa de pago de deuda no exceda las posibilidades. Si una acción preferente incluye cena, vino y tragos coquetos, sólo es eso. Ahora, que si dependiendo del día, la circunstancia y volatilidad del mercado, es posible que haya cama, es impertativo recordarle al accionista que eso fue un día exitoso en las ganancias, pero que no siempre será así (envíale un memo de ser necesario). Es más, que lo sepan, la mayoría de las veces el valor de las acciones ira a la baja y, si no le ponen las ganitas necesarias, la sesión terminará con un 'estoy cansado'.
Impulsar las acciones
Uno de esos quicos equis es una ganancia marginal. Un beso en el cachete es cerrar estable. Un cachete con cachete es pérdida. Un llano buenas noches es la recompra total de la acción otorgada. Repetir el sexo en la semana: valor al alza. Que la semana siguiente también, todo sigue bien. Después de tres semanas la accionista puede pensar en comprar otra acción, que no se emocione (sólo está ganando participación, nada más) porque de lo contrario aplicará la escala pero en retrospectiva y, por ende, la perdida del interés.
¿Cómo valorar tus acciones? Es sencillo. Las preferentes son para aquellas personas interesadas en ti y que invertirán lo suficiente para que salgas de tu bache sentimental de principio e incluyen ciertos beneficios: mayor retorno de su inversión, poder de influencia en el consejo de administración del corazón y poder de decisión (mínimo) en la selección de planes. ¿Qué debe tener el inversionista preferente? Principalmente, que esté loco por nosotros, pero que al mismo tiempo no quiera comprar todo de golpe, aquí no necesitamos de alguien que nos ame y adore inmediatamente, sólo queremos quien nos haga sentir bien, nos dé lo que queremos y no se convierta en un pain the ass semanal, quincenal o diario.
Es probable también que debido a tu reciente lanzamiento al mercado te sobrevalúes o a la gente no le interese una vez que te probó. El mercado de valores es un estira y afloja interesantísimo por ambas partes, desde cómo te cotizas hasta la manera en la que el mundo te ve: un fácil, un difícil; quizá muy creído; lindo pero pendejo; ok, ok, con personalidad pero no muy confiable; demasiado herido como para ayudarlo; traumadito; un caliente más; es de lo que no te llaman después de cojer; se va a enamorar desde el primer beso; etcétera. Es por eso que la OPI (oferta pública inicial) debe llevarse con calma sino las transacciones y cotizaciones serán caóticas y aunque puede parecer placentero de entrada, al rato te quedarás sin inversores y tendrás que reinventarte... otra vez.
Qué incluyen las acciones secundarias, bueno: es fácil, lo que tu quieras sin injerencia en tu vida. La OPI en este caso dura, al menos mes o mes y medio, sin embargo puede llegar un inversionista que haga la diferencia, depende de ti. Ahora, también estate preparado para las 'hostile takeovers'... sí, son catfights o madrizas entre güeyes por tu amor, en efecto son glamorosas, divertidas y quizá demuestren qué tanto quieren tu acciones. O todo lo contrario y se trata de psycho killer, control-freak que no supo que hacer con tanto tu, en este caso, llama a tu broker para que te defienda.
Finalmente, nomás se tú y ve por lo que quieres. El regreso al mercado de valores como un trozo de carne es una lucha incansable de ti contra ti y, por si fuera poco, el mundo.