Cogito, ergu sum... o en español: pienso, luego existo. El pensamiento atenta conta la felicidad, impide el valemadrismo puritano y crea terribles dolores de cabeza, ansias, planes e interrogantes.
Pensar, por otra parte, da la posibilidad de profudizar, aprender, comprender y adentrarse en la vida de lleno, analizar opciones y tomar una decisión que impulse nuestra felicidad. Sin embargo, la otra parte que atenta contra la felicidad es la naturaleza humana, el anticonformismo, las ganas de quere más, las ambiciones. Me pregunto si alguien, alguna vez, ha logrado decir: suficiente, tengo lo que quiero.
La ignorancia, aunque para mí resulta deplorable, permite crear un burbuja rígida, un mundo de ensueño limitado por uno mismo, ese espacio que llaman vida que avanza pero no afecta, nada interfiere y así se deduce que son felices. No se atreven a salir, no saben hacerlo o no quieren. Insisto, en la ignorancia se vive feliz.
La naturaleza humana, además, es perfectible, mejorable, modificable y aunque difícil a una edad avanzada, adaptable. Si dentro de un burbuja surge el pensamiento, la interrogante más simple, la esfera se achica, para quien está dentro el mundo se reduce hasta que comprime al ser que la habita, lo asfixia, y reviente con una nueva bocanada de aire nuevo, fresco y descubre un mundo nuevo. Se paniqueará, inmóvil verá lo nuevo y lo querrá todo para su burbuja inexistente.
Entonces viene la realidad. Se preguntará que pasó con su mundo anterior, entenderá de su mundo nuevo y querrá más, pero entre más quiera, y más se pregunte, y más razone, y más investigue, y más se mueva, y más viva... más sabrá que nunca hay suficiente.
Tal vez la única opción viable ante esta situación es dejar libre el pensamiento y sólo enfocarse en algunas ideas, confortarse con lo que se tiene y cuando se pueda más, tomarlo; e ignorar aquello que influencia el pensamiento y la suficiencia. Es probable que el ejercicio complique más de una mente interrogante, pero finalmente, si en la ignorancia somos felices, por qué en la sapiencia nos creemos ignorantes de lo qué hacemos.
Ergo, piensa lo suficiente, confórtate con lo tangible e ignora lo que nomás afecta lo primero.
jueves, mayo 12
lunes, mayo 9
Hacer por hacer
Reflexiono mucho sobre el presente, el futuro y el pasado. Siempre he dicho que el pasado está bien allá atrás, en su lugar de origen y que no debemos permitir que influya de más en el presente perfecto, sin embargo, lo hace y nos recuerda parte de nuestros orígenes. Luego, pienso en las decisiones de antaño y cómo al momento de estas letras ha afectado, así cómo la forma en la que ese mismo instante de duda, aunque en su momento, inócuo, pasado mañana, será veraz. Quizá sea más fácil entenderlo como un efectó dominó lerdo y pasivo, como una mula mal puesta antes de contar las fichas, como una decisión 'caliente'. Si bien entonces caemos en la cuenta de que, queramos o no, estamos supeditados a una sola partida. Debemos razonar bien las formas en las gastamos las cartas.
Pero aquí se manifiesta otra disyuntiva, el famoso hacer por hacer contra el hacer por ser, hacer por deber, hacer por querer. El primero deja en claro el ocio como madre de la superación masiva, de la necesidad perfecta de una vida contemplativa; en segundo lugar encontramos un proceso evolutivo en el que se perfecciona por medio de la actividad; quizá el tercero y de más pereza, es el hacer por el deber de un contrato social putativo, asignado, que vive del rol que nos impusimos y nos frustra hasta el paso cuatro, el querer. Este último movimiento implica que además de hacer por el ocio, por el gusto, por el aprendizaje y por la obligación, es por la inspiración pura de avanzar, de moverse, de dejar la estabilidad por cualquier razón inferior que no sea la llana sensación de querer.
Por el momento, sin hacer por ser, por negarme al deber, quiero vanagloriar el hecho de este ocio, bien merecido, impulsado nomás por querer hacer.
Pero aquí se manifiesta otra disyuntiva, el famoso hacer por hacer contra el hacer por ser, hacer por deber, hacer por querer. El primero deja en claro el ocio como madre de la superación masiva, de la necesidad perfecta de una vida contemplativa; en segundo lugar encontramos un proceso evolutivo en el que se perfecciona por medio de la actividad; quizá el tercero y de más pereza, es el hacer por el deber de un contrato social putativo, asignado, que vive del rol que nos impusimos y nos frustra hasta el paso cuatro, el querer. Este último movimiento implica que además de hacer por el ocio, por el gusto, por el aprendizaje y por la obligación, es por la inspiración pura de avanzar, de moverse, de dejar la estabilidad por cualquier razón inferior que no sea la llana sensación de querer.
Por el momento, sin hacer por ser, por negarme al deber, quiero vanagloriar el hecho de este ocio, bien merecido, impulsado nomás por querer hacer.
viernes, abril 8
Para Ber en sus 28
Querido Ber,
Es probable que cuando leas la presente misiva hayas llegado a un punto de tu vida en el que te crees muy grande para muchas cosas y aún te ves al espejo sintiéndote muy joven, e incluso, perdido en muchas otras.
Sé que tenías una idea mental sobre lo que tendrías que estar haciendo a esta edad, ya sabes, la bola de clichés que te impusiste, que te dijeron y que soñaste: desde haber ya ganado tu primer concurso literario hasta ocupar una posición directiva. Que llevarías una vida acomodada y ahora, cuando miras el saldo es probable que te sientas decepcionado. Te lo digo yo, que te conozco tan bien, no lo hagas. A tus 28 años la lista de logros es más larga que la cuenta en números rojos que puedas ver.
Tu madre solía decirte que eras un flecha, única e irrepetible. La comparación no te gustaba y me parece que no la entendías. La analogía consistía en que ella como arco sólo podía darte el impulso, tensarse hasta el límite con el fin de darte mayor fuerza y apuntar a un blanco con la única esperanza de que la flecha, tú, alcazará ese punto imperceptible para ella. ¿Cómo va ese vuelo? ¿qué ha pasado con las inclemencias de la vida que han intentado moverte de tu camino? Sigues volando pese a todo. Eres una flecha y sé que no haz perdido la capacidad de avanzar como quieres y por dónde deseas hacerlo.
Sí Ber, también sé que en el camino de tu último año se quedaron muchas cabezas y corazones fuera, me consta que las extrañas y que los cambios a últimas fechas ha sido drásticos y radicales, pero como bien sabes, esto también pasará. Las decisiones que tomas son parte imprescindible de tu trayectoria, del camino que escogiste y de la vida que en tu hoy estás viviendo. Disfrútalo, no te arrepientas y no pierdas el curso pese a los obstáculos que se atraviesen, sabrás como sortearlos, siempre hay una manera.
Por último, recuerda -por favor, clávatelo en la mente- que no debes valuarte por los demás, ni por lo que digan de ti, de tus textos o tu trabajo, el valor que tienes, por el simple hecho de existir es completamente invaluable. Sábelo, escuincle, olvida por un momento tu orgullo, deja de lado tu ego, aprende a olvidar tu soberbia y te mantendrás siempre contigo.
Vive con esa pasión tan tuya, entrégate a la vida como niño, sé receptivo al mundo, estudia para ayudar, ayuda por querer y ama. Sólo eso, Ber, ama, de eso se trata.
Felices 28, tuyo, tu-yo,
Ber
Es probable que cuando leas la presente misiva hayas llegado a un punto de tu vida en el que te crees muy grande para muchas cosas y aún te ves al espejo sintiéndote muy joven, e incluso, perdido en muchas otras.
Sé que tenías una idea mental sobre lo que tendrías que estar haciendo a esta edad, ya sabes, la bola de clichés que te impusiste, que te dijeron y que soñaste: desde haber ya ganado tu primer concurso literario hasta ocupar una posición directiva. Que llevarías una vida acomodada y ahora, cuando miras el saldo es probable que te sientas decepcionado. Te lo digo yo, que te conozco tan bien, no lo hagas. A tus 28 años la lista de logros es más larga que la cuenta en números rojos que puedas ver.
Tu madre solía decirte que eras un flecha, única e irrepetible. La comparación no te gustaba y me parece que no la entendías. La analogía consistía en que ella como arco sólo podía darte el impulso, tensarse hasta el límite con el fin de darte mayor fuerza y apuntar a un blanco con la única esperanza de que la flecha, tú, alcazará ese punto imperceptible para ella. ¿Cómo va ese vuelo? ¿qué ha pasado con las inclemencias de la vida que han intentado moverte de tu camino? Sigues volando pese a todo. Eres una flecha y sé que no haz perdido la capacidad de avanzar como quieres y por dónde deseas hacerlo.
Sí Ber, también sé que en el camino de tu último año se quedaron muchas cabezas y corazones fuera, me consta que las extrañas y que los cambios a últimas fechas ha sido drásticos y radicales, pero como bien sabes, esto también pasará. Las decisiones que tomas son parte imprescindible de tu trayectoria, del camino que escogiste y de la vida que en tu hoy estás viviendo. Disfrútalo, no te arrepientas y no pierdas el curso pese a los obstáculos que se atraviesen, sabrás como sortearlos, siempre hay una manera.
Por último, recuerda -por favor, clávatelo en la mente- que no debes valuarte por los demás, ni por lo que digan de ti, de tus textos o tu trabajo, el valor que tienes, por el simple hecho de existir es completamente invaluable. Sábelo, escuincle, olvida por un momento tu orgullo, deja de lado tu ego, aprende a olvidar tu soberbia y te mantendrás siempre contigo.
Vive con esa pasión tan tuya, entrégate a la vida como niño, sé receptivo al mundo, estudia para ayudar, ayuda por querer y ama. Sólo eso, Ber, ama, de eso se trata.
Felices 28, tuyo, tu-yo,
Ber
martes, abril 5
Sin embargo, lo logré
De los propósitos que me hice a principio de año el primero llegó disfrazado de correo con el asunto indicando: Feedback needed, la extensión del correo .dk, huelga decir el nervio.
Dear Bernardo,
The Erasmus Mundus Masters Consortium is very pleased to inform you that you have been admitted to the Erasmus Mundus Master’s programme ‘Journalism, Media and globalization’ that includes periods of enrolment at Aarhus University, Denmark, and at your specialism university (1st priority in your application).
Blah blah blah (emoción)
Unfortunately we have not been granted the stipends. We expect that we ironically have been too successful in being a sustainable programme, as we have been able to attract so many applicants that have been able/willing to fund the studies themselves…
As we find your application very strong, we expect you to come with us, yet it might be impossible for you to sign up for the programme under these conditions, which we regret and respect.
The good news might be that we will be offered Mundus stipends next year.
Blah blah blah
Kind regards,
Ya es mío y eso, nadie me lo quita. Al despertar esta mañana recordé que anoche, mientras mi musa me aconsejaba de paciencia, me relajaba e inspiraba a ser mejor, meditaba en confiar en la vida. Eso hago hoy. Barcelona, ahí te vamos.
Dear Bernardo,
The Erasmus Mundus Masters Consortium is very pleased to inform you that you have been admitted to the Erasmus Mundus Master’s programme ‘Journalism, Media and globalization’ that includes periods of enrolment at Aarhus University, Denmark, and at your specialism university (1st priority in your application).
Blah blah blah (emoción)
Unfortunately we have not been granted the stipends. We expect that we ironically have been too successful in being a sustainable programme, as we have been able to attract so many applicants that have been able/willing to fund the studies themselves…
As we find your application very strong, we expect you to come with us, yet it might be impossible for you to sign up for the programme under these conditions, which we regret and respect.
The good news might be that we will be offered Mundus stipends next year.
Blah blah blah
Kind regards,
Ya es mío y eso, nadie me lo quita. Al despertar esta mañana recordé que anoche, mientras mi musa me aconsejaba de paciencia, me relajaba e inspiraba a ser mejor, meditaba en confiar en la vida. Eso hago hoy. Barcelona, ahí te vamos.
jueves, marzo 31
Yeah, man!
El trabajo -sí, sufro en demasia, me llevo al Caribe, Jamaica para ser exacto en este día. La leyenda dice que se trata del lugar de agua y madera, mi guía de turistas justifica que lo mejor del mundo viene de esta pequeña isla con una población de 2.7 millones de habitantes. Me temo que se refiere a Bob Marley y a María, su segunda alegría y no comparto su visión a lo que Washington (el guía) responde sin miramientos 'No problem, man'. Sonreimos.
Hoy es 30 de marzo, dos fechas importantes y contrapuestas: por un lado el aniversario luctuoso de mi abuela, de mi tía y protectora durante tres dificilísimos años; 'on the other hand' celebramos los 56 años de otra protectora -diferente y abierta- que en su onomástico la aplaudo por sus formas tan bizarras pero abiertas.
Aprendí, en este importantísimo día que puedo tocar el piano en público otra vez y recibir ovaciones. Que hay aguas curativas. Que los esturios son espacios únicos e inmiginables. Que el barco en el que ahora viajo es pequeño contra el Allure of the Seas al que le cabe la población general de Forthmauth, Jamaica (6 mil pasajeros y 2 mil tripulantes, nomás). Entendí que caminar descalzo libera y relaja al cuerpo. Vivo que amo a mi mujer. Que todo con una sonrisa puede arreglarse y que el dólar gringo se cambia a 84 dólares jamaicanos, lo que representa una ironía, ya que la isla depende de la corona británica, pero su moneda va de la mano con los 'cerdos capitalistas que los mexicanos tenemos de vecinos'. Que una copa de vino tinto diaria es buena para el corazón, pero 3 ya no. Recordé que me quemo en rojo. Que Christel está bien y que Vicos también. Que me fascina lo que hago pese a las viciscitudes. Que nos perdoné el piano. Que quiero pasar mi vida con ella.
Recibí, a lo largo de una hora, la caída gravitacional más alegre de Jamaica en forma de agua turquesa, pura y fresca. Avancé, con un equipo de desconocidos, ahora gente apasionada y diferente con la vida, por un camino nuevo en el que nos apoyamos indiscriminadamente y nos diversificamos cuando la aventura se superó. Entendí que la vida es un ir y venir, así como la marea sube y baja, nuestras circunstancias en ocasiones se transforman por un maremoto así como por un temblor; pero nos erguimos, alzamos la cara y damos el siguiente paso. Que cuando la miro se me llena el alma y quiero ser aún mejor.
Que despeinado me siento niño y con el pelo largo recuerdo la libertad. Que puedo olvidarme del reloj y del grillete de RIM. Que dos frases sacan de contexto a la gente: 'yeah, man' y 'no problem, man'.
Que soy feliz.
Hoy es 30 de marzo, dos fechas importantes y contrapuestas: por un lado el aniversario luctuoso de mi abuela, de mi tía y protectora durante tres dificilísimos años; 'on the other hand' celebramos los 56 años de otra protectora -diferente y abierta- que en su onomástico la aplaudo por sus formas tan bizarras pero abiertas.
Aprendí, en este importantísimo día que puedo tocar el piano en público otra vez y recibir ovaciones. Que hay aguas curativas. Que los esturios son espacios únicos e inmiginables. Que el barco en el que ahora viajo es pequeño contra el Allure of the Seas al que le cabe la población general de Forthmauth, Jamaica (6 mil pasajeros y 2 mil tripulantes, nomás). Entendí que caminar descalzo libera y relaja al cuerpo. Vivo que amo a mi mujer. Que todo con una sonrisa puede arreglarse y que el dólar gringo se cambia a 84 dólares jamaicanos, lo que representa una ironía, ya que la isla depende de la corona británica, pero su moneda va de la mano con los 'cerdos capitalistas que los mexicanos tenemos de vecinos'. Que una copa de vino tinto diaria es buena para el corazón, pero 3 ya no. Recordé que me quemo en rojo. Que Christel está bien y que Vicos también. Que me fascina lo que hago pese a las viciscitudes. Que nos perdoné el piano. Que quiero pasar mi vida con ella.
Recibí, a lo largo de una hora, la caída gravitacional más alegre de Jamaica en forma de agua turquesa, pura y fresca. Avancé, con un equipo de desconocidos, ahora gente apasionada y diferente con la vida, por un camino nuevo en el que nos apoyamos indiscriminadamente y nos diversificamos cuando la aventura se superó. Entendí que la vida es un ir y venir, así como la marea sube y baja, nuestras circunstancias en ocasiones se transforman por un maremoto así como por un temblor; pero nos erguimos, alzamos la cara y damos el siguiente paso. Que cuando la miro se me llena el alma y quiero ser aún mejor.
Que despeinado me siento niño y con el pelo largo recuerdo la libertad. Que puedo olvidarme del reloj y del grillete de RIM. Que dos frases sacan de contexto a la gente: 'yeah, man' y 'no problem, man'.
Que soy feliz.
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