Los jueves son días de grandeza, de Júpiter y Zeus, de ascenso al Olimpo en compañía de un buen vicio y con la entrega de los buenos momentos. Jueves tiene la sutileza de envenenarte con toloache y morfina, llevarte al hedonismo puro y seducirte en la antesala de la esencia de un buen fin de semana.
Jueves querido, sus horas transcurren en el vacío, eres querido. Eres único. Eres Júpiter y el Sol, más la luna y su alegría, eres la noche más divertida, el control más útil, el escape más radiante. Eres Jueves.
2 comentarios:
Jueves es día del ya merito que te da a probar lo que vendrá y te ayuda a descansar sin ser día de asueto.
El jueves es un asunto peligroso, su calidad de pre-viernes lo hace un tanto traicionero y engañoso. Sin embargo, es muy difícil resistirse a la tentación de tan noble día -uno piensa que sólo tendrá que fingir unas cuantas horas al día siguiente-.
Después del día del vaso (miércoles) viene el día placebo o eufemismo; ese que te engaña y secuestra al hedonismo, con la promesa de un viernes peculiar.
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