Los martes, a diferencia de los lunes, son insípidos, ignorables y carentes de highlights. Martes sufre porque al menos quisiera un poco de la atención negativa que recibe el lunes y tal vez un poco del entrañable cariño del jueves. Los martes están enamorados de su antítesis ordinal de viernes chiquito. Los martes son mediocres, aburridos y taciturnos.
La sociedad pasa de largo estos días, su más grande importancia radica en la felicidad de que una quincena caiga sobre ellos. Ya ni un día feriado lo hace feliz, el descanso se recorre al tan odiado lunes y luego él, el patético, recibe la descarga de maldiciones semanales.
Martes pensaba que con el tiempo sería agradable, imaginaba su vida de otra manera, se veía como un guerrero librando una cíclica lucha contra la espesa carga del segundo día de la semana.
Maduró y se dio cuenta de su destino. Nulificarse.
4 comentarios:
Mi martes está lleno de orgullo, además me recuerda que falta un día menos para el viernes
en provincia existen los famosos "martes de mujeres" donde las mujeres toman gratis y los hombres cogen gratis. Con todo y que es casi al final del día, martes tiene un punto.
el martes es un día equis... ni malo ni bueno, solo equis...
El martes puede verse como bien dijera Robert Smith:
Tuesday's grey...
Puede verse como el día para mentar madres después del lunes; o el día para mentar madres antes del miércoles -mitad de semana, el asunto del medio vacío o lleno, cosa de cada quien-.
Lo cierto es que el martes es como el nies, ni va ni viene...
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