domingo, septiembre 6

una más

Me mira altivamente. Ya no tiene argumentos, su dignidad se escabulle rápidamente en el silencio. Puedo dañarla, lo sé.

- ¿Qué vas a hacer entonces?-, me pregunta sin importarle la respuesta, sólo quiere terminar con la entrevista.

- Espero a una amiga que ya no ha de tardar en llegar-, le respondo como si nada.

- Es otra de tus putitas, ¿no?

- Sí, cómo tú-, le respondo.

Espero lo peor, una cachetada, que me escupa o de perdida que me mate con la mirada, parezco el ardido, pero en realidad soy un cínico. Una lágrima le escurre por el ojo, le corre el rímel, niega con la cabeza y da media vuelta.

Sigo con mi taza de café, no pasa nada. Sí, fue una más, una putita más.

4 comentarios:

Iñigo dijo...

Ahora si me diste miedo. Andas muy metafísicón en tus cuentos.

Saludos

Shaman dijo...

Estúpidamente palpable. Honor a quien honor merece...

March La Cinefila Desconocida dijo...

Madres... tómela barbón XD

mostro dijo...

y que se queda callada..