domingo, octubre 11

Domingo

Los domingos son los días del Señor, el día del descanso y el día de arranque. Domingo carga con un desequilibrio constante entre el principio del fin y el final del principio, mantiene circulando la existencia, la eterna y relativa rutina de cada semana.
Domingo, aunque es del Señor y del descanso, por tratarse del sol, se presta para todo, para anular el pasado y olvidar el futuro. El séptimo día de semana, cabalístico, ritual, natural.
Domingo, nos decimos, domingo, él repite.
Tristemente, en la posmodernidad los domingos ya no sirven para sacar a la muchacha a caminar a la Alameda ni recorre Chapultepec, la nueva generación ha optado por omitir el sol del domingo para sumirlo en un letargo a cortinas cerradas.
Me gusta el domingo por las mañana. Lo odio momentos antes de dormir.

2 comentarios:

lui dijo...

Todo bien , mucho intento , y muy forzado. Igual tan choto pasas los días de tu vida? Perdón, que te juzgue. Saludos

Shaman dijo...

El domingo es el día del eterno retorno, como dijeran los Smashing Pumpkins:

The beginning is the end is the beginning...

Diría más pero, seguramente me estaría repitiendo a mí mismo...