martes, septiembre 6

preguntas

Hoy caí en cuenta que hay gente que hace preguntas trascendentales y aquí estoy yo, pensado por qué aún no soy rico.

Y no es que haciendo preguntas profundas lo logre. Pero tampoco preguntándome porque carezco de riquezas me acerque más a lograrlo.

miércoles, marzo 30

No tan querido jefe ¿Por qué haces esto?

No entiendo a los jefes, ni managers, ni a mucha de la gente que ostenta un título nobiliario de poder dentro de la jerarquía godín en cuanto a reclutamiento se refiere. Por supuesto estoy hablando de startups, empresas medianas o pequeñas en las que gente como uno está encargada, además de todas sus respectivas responsabilidades, de conseguir gente, y cito, "motivada, comprometida y que quiera hacer la diferencia".

Es un tema complicado este, el de conseguir talento con esas características, que además cumpla con los demás requerimientos de calidad, personalidad, estudios previos, creatividad, experiencia en el sector y esté en el rango de salario pero que no sea un mercenario profesional. Yo soy de estos últimos, pero culpo a la calidad de jefes que buscan gente "motivada, comprometida y que quiera hacer la diferencia" pero cuando nos encuentran, no saben que hacer. Pero esa es otra historia.

Entonces cuando por fin encuentras una persona que reúne toda las características y más bien parece beato y se la presentas a tu manager, ¡oh sorpresa!, le ofrece una mierda de sueldo porque no es el perfil que está buscando. U otro ejemplo similar, un personaje que por su estructura mental podría darle un giro completo a la empresa, darle la vuelta a la moral del demás staff y la respuesta del supuesto líder es: "Le voy a pagar lo que yo quiero, no lo que pide porque sí es bueno, pero no tanto y no queremos que se lo crea".

Pero que no llegue un pendejo, porque la vanagloria a la pendejez se repite. Y entonces sólo reflexiono qué está pasando con el mundo (o políticamente incorrecto, WTF).

Entonces, no tan querido líder, ¿por qué haces esto?

lunes, julio 20

'No sé donde estoy'

Disculpe señor, cómo llego a Constituyentes, preguntó Joel encorvado hacia adelante, cubriéndose un poco la cara, el cuerpo y ocultándose bajo la sombra que su propio cuerpo proyectaba.

– Está muy lejos respondió el interrogado. ¿A qué altura va?

– Constituyentes y Periférico contestó Joel. Voy pa' Oaxaca, continuó. La mirada inocente, expectante de respuestas.

Joel había llegado al DF la noche del jueves desde Puebla. Llegó a la TAPO. Venía por su hermana, una muchacha que trabaja como ayudante doméstica en San Ángel. En la bonita Ciudad de México, Joel sufrió lo que la mayoría ya ha vivido, un asalto en la termina de autobuses. Le quitaron su mochila y con ella, la poca información que tenía de todo en este mundo. Dentro de su maletita traía la dirección para ir por su hermana, el teléfono para localizarla y algo más de dinero para continuar con su travesía a Oaxaca.

Ok, respondió su interlocutor. Mire tiene que agarrar esa avenida grande que se ve ahí (Cirucuito Interior) a la izquierda y caminar. Está como a 10 cuadras grandes. Ahí va ver un letrero que dice Constituyentes...

– Es que no sé leer respondió apenado Joel.

– Ah...

Vine de Puebla a buscar a mi hermana, mire–, dijo mientras sacaba de su bolsa un papel y se acercaba lento, y más bien temeroso. –¿Me puedo acercar?– dijo con la mirada en el piso otra vez. –Ustedes en la ciudad son muy desconfiados, por eso le pido permiso. Tome, lea esta hoja– y estiraba su mano con la hoja de papel.

"Por favor ayude a este ombre, se llama Joel. Es un buen ombre y cincero. Va a Puerto Escondido, en Oajaca" Se leí en las primeras oraciones. La letra era femenina o de un niño. 

Joel se extendió.

– Me quitaron mis cosas anoche. Me fui caminando a a San Ángel y estuve preguntando por mi hermana, pero es que ahí es muy grande– confesó.

– ¿Oiga, ya comió?– le preguntaron sus guías

– Sí, ya. Una señora me dio de comer en San Ángel dos panes con huevos. Ella estuvo hablando a Huatulco y a Puerto Escondido, pero mi rancho está muy lejos del teléfono y nadie contestó. Entonces y ¿si mejor me regreso a la termina de camiones?

– Sí, quizá es lo mejor. A ver, ¿cómo se puede ir?– dijo pensativo el transeúnte. 

– Es que... es que no sé dónde estoy – dijo Joel con los ojos inyectados de frustración y lágrimas de desesperación. Llevo cuatro horas caminando desde San Ángel. Me voy a ir a la termina y me voy a subir a escondidas al camión pa mi pueblo.

Joel no había aprendido a leer y a escribir porque para trabajar la tierra eso no era importante ni necesario. Además, nunca lo había necesitado. 

–Mire señor aquí tiene lo que traemos, le dijo el transeúnte mientras extendía cerca de $280 pesos, y váyase a la TAPO y de ahí tome un camión a su rancho.

Ya con lágrimas escurriendo, Joel tomó el dinero apenado mientras preguntaba entre respiraciones qué cómo iba a pagarlo. Le pidió a su citadino mecenas que apuntara la dirección de su rancho, en Puerto Escondido, domicilio conocido, para que cuando estuviera allá, pudiera pagarle. 

Con la ayuda de un taxista le indicaron cómo irse en metro a la TAPO. Estaba a dos cuadras del metro Sevilla y a escasos 15 minutos de la terminal de autobuses. Ahora solo necesitaba completar casi $900 del pasaje y esperar 18 horas para llegar a su pueblo. 

Dobló en la esquina y se perdió en las fauces de la colonia Cuauhtémoc mientras la Ciudad de México terminaba por robarle la esperanza.

jueves, julio 16

Entrevistas (o de buscar trabajo)

No es la primera vez que estoy desempleado, pero sí es la primera que lo hago bajo circunstancias más bien favorables. Pero en esta incansable búsqueda de éxitos, dinero, ascensos y tristezas he descubierto algunas cosas que son realmente fascinantes.

1. Todas las putas entrevistas son iguales. En mis 10 años de trabajos forzados en diversos medios, empresas, compañías, changarros y demás, me he topado que de nada me ha servido la experiencia previa en el mismo ramo o ámbito porque todos al final preguntan exactamente lo mismo:
a) que si tus fortalezas, no, no soy un superhéroe pero sí soy re bueno en lo que hago, contrátame y lo veras
b) haz una prueba de tal: no mames y luego qué, ¿esperas que te dé la respuesta a tus problemas por una pinche entreviste pitera?
c) dónde te ves en cinco años: por favor, en un lugar menos godinez, más abierto y que tenga ventanas. Claro que respondes: en una posición más elevada, con gente a mi cargo y desarrollándome profesionalmente. Si se puede, me gustaría que mi oficina tuviera baño propio.
d) después de la primer entrevista, te entrevista alguien más y ¿qué crees? te hace exactamente las mismas preguntas que el tipo anterior y ahí vas, con la misma perorata para que al final te digan: nosotros te llamamos. El problema viene cuando te entrevistas con el segundo personaje tiempo después del primero y no recuerdas lo que dijiste aquella vez. Tip: tomen nota.
e) nunca te llaman y cuidado y lo hagas tú porque entonces te vuelves un ente non grato, incontratable y mal parido para trabajar ahí.

Cuando yo entrevistaba gente me gustaba hacer la rutina de good cop y bad cop con preguntas diferentes a las mismas... a grandes rasgos siempre me resultaron positivas mis contrataciones... si dependían de mí, porque si entraba mi superior al quite, me despedía de mis grandes prospectos.
¿Por qué es tan difícil apostarle al instinto? Estoy seguro de que me hubieran contratado hace mucho.

2. Con tanta especialización que tenemos ahora no puedo aplicar a cualquier trabajo, tristemente. Antes decir que era comunicólogo me abría las puertas a medios, empresas, todo... ahora con una maestría en negocios y siendo "un experto" en contenidos, transmedia y jerarquización de información estoy jodido porque solo alguien que busque un perfil así me querrá. Y justo así ha sucedido.

3. Estoy sobrecalificado. ¿En serio? ¿Neta? ¿es todo lo que pueden decir? Vende hules. Mejor suban sus salarios. Es impresionante la cantidad de direcciones de área que hay publicadas con un sueldo máximo de $20 mil. Sí, pido más sueldo, pero tengo la experiencia manejando gente, equipos grandes, de alto rendimiento, con resultados comprobables y tangibles... eso sí, el que aplique a la supuesta dirección de área necesita, de menos, maestría y cinco años de experiencia. ¿Por 20 mil? *suspira y voleta los ojos*.

4. Hay chingomil gente dedicándose a todo menos lo que les gusta o lo que estudiaron y creo tener la respuestas: porque a las empresas les viene valiendo madre tu vocación. Ahí va mi ejemplo. Amo los medios, me fascinan, me encanta destazarlos, estudiarlos y ver hacia donde van. Sin embargo, me gusta aún más la docencia. Mi vida feliz sería estudiar, dar clases e investigar... pero ¿qué crees Bernardito? Te chingas porque "estamos apostando por gente (mediocre en su mayoría) para que se forme en una carrera académica". Oigan, les digo, miren que pinche ñoño soy y la evaluación de mis alumnos. Soy punta de lanza en lo que estoy enseñando, podemos hacer un curso más largo, más interesante. Necesito de su apoyo, esto es lo mío. Y no responden. Así que tu vocación es aún menos importante que tu gusto, que tu vida y lo demás.

Pero no me desanimo porque bueno, ya tengo otra entrevista que me mantiene ocupado, un nuevo proyecto escolar para seguir pensando y un proyecto doctoral que está esperando ser aprobado. Ah, y el trabajo soñado ahí está, esperándome, nomás tengo que tener la entrevista adecuada.

miércoles, febrero 25

Jugar a los quemados

Ahí está él, sentado, pensando cómo pisotear el ego del profesor G de la G. Esperando la oportunidad adecuada. El momento único con el que pasará a la historia. A la breve historia de los anales de preparatorianos.

"Entonces la ética dice que debemos escuchar, antes de juzgar..." susurra a lo lo lejos con su voz falsa el profesor de barba bien peinada, mirada perdida y estoica estructura. La oportunidad apremia. Van dos veces que el maestrito ese, miembro poco honorable de alguna congregación religiosa cerrada y mística, humilla a su alumno sin razón aparente. No se aguantan, se ve a leguas.

El educando intenta entender por qué la tirria mutua, pero no encuentra razones. Solo sabe que le caga el tipo. Otros alumnos dicen que parece Cristo, pero con una barba envidiable y bien cuidada. Es solo un provinciano más con aires de grandeza. Una raya más al tigre asegura el joven imberbe. Llegó el momento, está seguro.

-"Entonces con la filosofía podemos entender a Dios... se detiene G y voltea agresivo -"¡Que te calles!"- le grita a su preaparatoriana némesis, quien, realmente no hacía nada, solo no prestar atención.

- "¿Por qué?"-, espeta el discípulo

- "Por que lo mando yo", responde intentando conservar la calma el inexperto profesor.

-"Decir eso no te hace muy ético ¿verdad?"- Fue la oportunidad perfecta, se dice a sí mismo.

-"¡Lárgate de mi salón! ¡salte! ¡salte! ¡salte!"- comenzó a gritar acercándose a su pupilo. Escupía involuntariamente con cada palabra. -"¡Vete!"- repitió a escasos centímetros de la cara de su alumno. 

Él, triunfante lo miró a los ojos y despacio se levantó de su asiento. Media sonrisa iluminaba su rostro.

- "No"-, respondió el alumno. -"Si quieres que me vaya, necesitas una razón más fuerte que 'por qué tu lo mandas'".

Atónito, el profesor temblaba de ira.

- "Pero me saldré, porque claramente aquí no aprenderé mucho de ética", dijo. Jaque mate. De esta partida.

Problemas con la autoridad, sentenciaron. No era la primera vez que escuchaba eso. Y no sería la última. 


viernes, enero 9

Dahinda

Poco iba a saber aquel niño entonces que desde joven ya traía el estigma de moverse y no estarse quieto. De que, en sus muchas características, viviera llamando la atención y que, quizá sin llamarla a propósito, su sola estirpe lo hiciera por él. 

Cuenta la leyenda que se indignó tiempo después al saber que, aún siendo el hijo de líder, optara por nombrarlo detrás de un animal de segundo cuando estaba rodeado por lobos, alces, murciélagos y muchos otros fieros animales. ¿Qué habilidades le faltaban? ¿cuáles eran las competencias de las que carecía? ¡Una rana!, carajo, empezó como mosquito y evolucionó en una rana. Un triste rana. Un anfibio. Un bicho pegajoso y al que nadie le tira un pedo o le presta atención. Una rana, por Dios. 

Ese nombre, el de la rana o sapo, Dahinda, se le da a los niños inquietos, que no se están tranquilos. Que llaman la atención. A los pequeños que está siempre brincando. Una. Rana. ¡Una Rana! 

Leyendo sobre los orígenes de este diminuto personaje, ya después se entendió que las alegorías hablaban de una rana de lluvia, de esas de colores llamativos y atractivos, pero de piel venenosa. Que esta rana le enseñó a Mowgli sobre diversos y alternativos métodos de supervivencia. Le mostró lo que es ser visto, ero no poder ser tocado. Grosso modo, lo que es estar solo y arreglárselas para ser feliz. Una Rana, papá, un renacuajo baboso, no un lobo o mangosta, una chingaderita verde fosforescente. 

Y es que años después, cómo no iba a suceder, que desde niño lo leyeron tan bien. Inquietud, ganas de moverse, de ver más y conquistar. De lastimar sin saber por qué y entender quizá que muchas veces así obra la naturaleza, da muchas cosas y quita otras. Llama la atención, pero genera envidias. Es pequeñas pero mortal. Una, una rana. 

Siempre moviéndose, de una hoja a otra, de un reto a otro. De un salto cada vez más largo a paciencia para crecer. De intromisión escondido, esperando las condiciones para, otra vez, brincar. La rana empezó a caerle bien. Por supuesto que no naciendo lobo, aunque siempre quiso compararse con ellos hasta que entendió su naturaleza. De hombre con características de rana. Hasta que asimiló el nombre. El nombre dicta lo que eres. Le gusta ser un rana. 

A saltar, otra vez, Dahinda, porque quieto eres presa fácil. Salta y sigue brillando. 

martes, julio 15

Después de los 30 nada es igual

Necesito perder 26 kilos. 

Para esta titánica tarea debo hacer 30 minutos de ejercicio al día, mínimo. Comer cerca de 1690 calorías para bajar 4 kilos por mes, según mi aplicación contabilizadora de calorías con objetivo desengordador.

Por tiempo indefinido debo tomar dos pastillas al día, una que no sé que le hace a la grasa (espero le dé de puñaladas y la mate) y otra que me hace orinar azúcar. Según el doc con los medicamentos, voy a bajar harto más en los primeros dos meses, hasta siete kilos, siempre y cuando no me exceda en los alimentos. 

Quiero que sean 5 por mes. 

En mis early thirties (me gusta decirlo así, nomás por caché), soy más bien sedentario, con cariño desmedido por las carnes frías, gusto por el mezcal, tequila y a veces del whisky, desenfreno por los tintos californianos y especial debilidad por el café exprés. Me gusta mucho el pan, además: disfruto sobremanera el de centeno o con cebolla, el de 12 granos y los especiales que hacen en Superama. Ni qué decir de las galletitas MacMa. Tengo una debilidad por los quesos grasosos, apestosos y amarillentos. Esos también engordan. 

Generalidades: mido 180 cm. Peso 106.2 kgs. y estoy excedido por 5% de grasa corporal. Debajo de la aparente gordura estoy bien mamadito: 80 kilotes de puro músculo en reposo. Bajé la aplicación para contabilizar lo que me como y me da pereza. Ya tengo cita con la mejor nutricionista del mundo, lo demás está en mí.

Los exámenes en sangre indican que el hígado está inflamado. Los triglicéridos por los cielos, y de cerca lo acompañan las grasas, lípidos y otros temas de interés gastronómico. El premio lo llevan los azúcares, sin caer en la diabetis. El diagnóstico es claro: el paciente no se lleva bien con el peso.

La meta es llegar a los 80 kilos, otra vez. Luego mantenerlo hasta la siguiente década. Se aceptan consejos. 

viernes, julio 11

Nunca sabes... o del ego periodístico

Los periodistas son los seres más egocentristas que han habitado la tierra. Me incluyo entre ellos. Quizá vengan poco después de celebridades que han saltado a la fama gracias a sus videoescándalos pero seguro superan el ego de cualquier mirrrey. O un emperador, en su defecto, por ser realistas.

Salen de la escuela presumiendo el texto que les fue publicado en la gaceta estudiantil, con mucho éxito alguna colaboración en la revista hiptser, con onda, del momento. Con ello se creen el siguiente premio nacional de periodismo. El Pulitzer es pecata minuta para ellos. Actualmente, los periodistas quieren "dejar algo con cada uno de sus textos a sus lectores". Ni ellos -ni yo- sabemos qué es ese algo, pero lo quieren dejar y que su nombre empiece a sonar. Pero es que no somos cascabeles para sonar. Muchos menos ambulancias. Somos textoservidores. Así de simple.

Pero es que en ese ejercicio de publicaciones, de sonar, de llamar la atención, de transformar el mundo, lo que más pelean los periodistas es que su nombre se lea y nomás no entiendo el por qué. ¿De qué les servirá hacer un portafolio con las miles de millones de páginas que ya escribieron? ¿Todas ella son igual de relevantes?

Conozco un periodista de la vieja guardia, edita y escribe una revista casi completa. Su nombre aparece en los créditos y en sus notas -breves en su mayoría- debe aparecer su nombre. Esto es que de una revista quincenal con 8 artículos y 16 notitas su nombre aparece en 5 artículos y 18 notitas (sólo por no dejar) además de la mención en el directorio, como editor.

Pero un periodista joven quiere exactamente lo mismo, aunque no sea editor, pero en cada cosa escribe, por mínima que sea, quiere ver su nombre. Incluso si le "aplicó la reingeniería editorial" a una nota fusilada de otro lado, se la firma. Notas que quizá no son leídas, no pasan a la posteridad y no ocupan un espacio significativo en la red. En mis tiempos de asistente editorial o reportero, no te firmabas una nota hasta que demostrabas que podías. Y podían pasar meses, incluso años, para que eso sucediera.

Recapitulando mi historia, antes de ser editor fui reportero. Previo fui asistente editorial. Mucho antes de eso me creía el siguiente best seller del NY Times. Mi nota más famosa, la que me "lanzó al estrellato" fue una que todo mundo obtuvo... 15 minutos después de mí. Me di cuenta que "El Chapo" había entrado a la lista de Forbes de los más ricos del mundo. Tuve mis 10 minutos de fama, literal. Y lo irónico... yo no quería firmarme la nota porque era información de Forbes.

Quizá de ahí viene el ego de firmar cada página, nunca sabes qué nota pegará.


jueves, julio 10

mi generación

En los últimos dos años dos miembros de mi generación se han visto involucrados en escándalos públicos de algún tipo. Si lo hicieron o no, no lo sé y no me incumbe. Lo que si me incumbe es la situación de esta generación.

Por una parte casi todos los miembros de esta generación  (de profesionistas) están mal pagados, otros ganan muy bien pero por dedicarse a otra cosa que nada tiene que ver con la afamadísima comunicación. Muchos otros seguimos buscando qué hacer.

Creo que se trata sólo de esta especie: los comunicólogos. Estos entes de caracter pasional, creativo, inteligente y único: somos millennials que rompen las fronteras generacionales: queremos todo a nuestra disposición, de la manera más sencilla, con las facilidades otorgadas y, dicho sea de paso, bien pagados. Esto último resulta en una utopía para la gran mayoría. Luego de 7 años de graduados el sueldo sigue dejando mucho que desear para la gran mayoría.

Mi alma mater organiza un algo de comunicación cada año: simposio, curso, congreso, un algo en el que reconocidos comunicadores se hacen presentes y discuten con nosotros. Cada año se vanaglorian en llevar a un ex alumno destacado. Uno. Un estudiante de otros 60 que se gradúan por año (cuando menos). Sigo esperando mi invitación, que parece nunca llegará. Pero este afamado comunicador está ahí porque a) decidió especializarse o b) *inserte su razón aquí*.

Entre chiste y no, pero queremos sobresalir entre los demás, a veces sin importar el precio.

La comunicación, en sentido educativo, es una embarrada de periodismo, con un toque de televisión, dos semestres de radio, media carrera con teorías infames de la comunicación, una clase opcional de relaciones públicas, dos semestres de análisis informativo y, de paso, soportar profesores tercos, poco éticos, mal preparados, pervertidos, y que osan corregir nuestra ortografía. En síntesis, estudiar comunicación es como estudiar de todo lo que se tiene que decir y transmitir por todas las posibles vías. Claro, me dieron dos clases de estadística (inútil), una materia de cómo preparar power points y la insaciable mentira de que marketing es 'puro feeling'. No olviden la lógica (impartida por filósofos cuadrados) y periodismo multimedia por docentes sin experiencia en periódicos ni en productos multimedia. Un verdadera belleza. ¿Cómo esperan que salgamos al mundo laboral sabiendo poquito de todo y sin experiencia real en nada? Creo que mi generación, como la previa, la anterior, e incluso la que está empollándose ahorita, debe especializarse más. Mucho más.

Este perfil profesional dice mucho de cómo está mi generación actual. Habemos creo que sólo 4 periodistas, chingos de publirelacionistas y muchos otros de mis compañeros no tengo idea de qué hacen. Creo que algunos persiguen sus sueños previos a la comunicación: bailarines, maquillistas, músicos, esposas, mantenidos, no sé. Mi experiencia es que salí de la universidad trabajando como asistente (una secretaría dos dos cara), de ahí entré a trabajar a un periódico y no sabía NADA, NADA, pero en serio, NADA de periodismo real, y para acabarla, terminé en la sección de sociales. Para los que no saben qué es eso, es lo peor en la escala periodística. Eso y quizá los presentadores de noticias. Eso sí, tenía un título rimbombante.

Todo esto para decir que mi generación es rara, como supongo que lo son todas, pero no sé que esperan  lograr con alumnos pocos preparados en temas específicos y muy enterados de las ramas de materias grandes y específicas. Mi mejor amiga... no sé que hace mi mejor amiga, pero sé que es exitosa y que lo que hace lo aprendió de experiencia y no de la escuela. Y hasta ganó dinero aprendiendo. Mi generación, como yo, ha dado tumbos, probado diversas áreas. Varios hemos saltado al estrellato, pero seguramente no de la mano de lo que queríamos hace escasos 7 años.

jueves, julio 3

Anotaciones sobre el management

Leo en una publicación internacional de management que de no se cuantos cientos de CEO's entrevistados, un flamante 40% de ellos ( en realidad era como 37, pero por cuestiones dramáticas, así lo manejamos) no sabe qué hacer en sus 8 horas de trabajo.
Sí, así es, 40% de los directores generales, altos ejecutivos y demás, no sabe qué hacer (o qué debe hacer) mientras está en su oficina luego de haber concluido su primer año de evangelización en la recientemente adquirida olímpica posición.
Explica cómo cuando un mortal Godín asciende a una posición directiva, el primer año dedica más de 8 horas al día a diferenciarse de su antecesor, a dejar su huella y a marcar su estilo directivo entre sus reportes y el staff que lo rodea. Una vez que su nueva maquinaria trabaja como él quiere, que los reportes adoptaron como suyas las premisas de la nueva cabeza, todo se relaja. Y el CEO se aburre.
Por supuesto que llega a su oficina partiendo plaza, dedica una hora a leer reportes, escudriñar un poco de las entrañas de la empresa (gravísimo error, porque se pueden obsesionar con cualquier tema al encontrarse aburridos) y luego entran en la dinámica de todo director: la juntitis y reunioncitis en que sólo escuchan, ven opinan, dirigen y ya. El estudio también reveló que esta raza de superhéroes con traje tiene otro problema: no se atreven a decir que no saben qué hacer con su tiempo.
En efecto, la responsabilidad y toma de decisiones de un conglomerado, empresa, o changarro cae sobre ellos (actualmente cualquier pelado con una bicicletas de tacos de canasta es emprendedor y CEO) y el análisis previo, planeación y estructura de la estrategia está en sus manos, pero ¿y los otros 4 días a la semana?
Nos enfrentamos a un escenario en el que los operativos requieren de más tiempo del que tienen y ganarán ¿qué, un 1% de lo que gana la alta dirección? el middle management se puede dar el lujo de perder 1 semana al mes o 20 horas por quincena (lo sé de forma empírica) y recibe una compensación de entre un 25% y 40% de lo que gana el director y el 37% de los altos ejecutivos emplean 10 horas al mes recibiendo una cantidad irrisoria de dinero por no saber qué hacer con su tiempo.
Aún no tengo propuestas... pero seguro hay otras formas de hacer que desquiten su ridículamente elevado salario ¿no?

lunes, junio 30

365 días después

Hace 365 me casé. Poco más de 300 días antes me comprometí y casi 500 previos reencontré a Eli. Pero lo importante es que hace un año, entre lágrimas de felicidad (a veces sigo sin creer que en verdad estemos juntos), una batucada en el corazón y un tiempo que pasó lento para saborear pero que fue muy rápido para aferrarse a cada segundo, es que nos casamos.
Durante este lapso ha habido de todo. Un nuevo integrante se unió a la familia: la coscorria suprema larguirucha, conocida en el mundo como Bocha. Una bebita que está cercana a descubrir el mundo,que era muy buscada y esperada. Y que me muero por conocer. Y que me da pánico. Broncas, alegrías muchas, retos, planes desechos y malogrados, pero pese a todo siempre tenemos esa misma mirada al acabar el día.
La creatividad es parte fundamental de esto, del amor. No sólo por inventar nuevas formas de despertar a mi pandita, sino para ponernos creativos y convivir más y no dejar de conocernos. Aprender a jugar ajedrez y backgammon. A preparar sopa de poro con papa. De frijol. Y hasta hacerla de talachero casero e intentar tener una caja de herramientas patrocinada por los restos de mis suegro. En 365 días he aprendido que el ego luego te pone en el abismo y que lo que prometiste hacer se pone en jaque por orgullo y pendejadas. También he aprendido que aunque somos una entidad, son dos vidas, dos mundos, dos cabezas y que jalan juntos, pero las aproximaciones al resultado son infinítamente opuestas: y esto lo hace todo más divertido.
En un año sé que he evolucionado en ser una mejor persona, gracias a ti. Aún me falta mucho por mejorar, y espero seguir teniendo la oportunidad de mostrarme que puedo ser el mejor hombre para ti.

jueves, abril 24

Victoria

Te llamas Victoria. Espero te guste tu nombre, tiene mucha fuerza, poder y vida. Tu vida. Y aunque durante toda la historia la representación de tu nombre muestra elegancia, fuerza, belleza, inteligencia, triunfo, en esta vida que arrancarás podrás hacer lo que más quieras y te haga feliz.

Estoy muy emocionado de ya saber tu género, y la verdad es que también me da miedo todo lo que viene. Bueno, no sé si es miedo, pero nomás me altera pensar cuando te empiecen a gustar los niños y lo de lo mucho que quiero cuidarte, pero que sé que no puedo hacerlo. Nomás puedo acompañarte, cargarte de vez en cuando, cubrirte y dejarte ser, para que sigas. Pero faltan años para eso. Ahorita sólo estoy saturado de ternura y fuerza.

Hoy justo se cumple la mitad de tu gestación, estás a 20 semanas de llegar.

Aún no sabemos si me pondré creativo con tus apellidos, sólo se me ilumina la cara cuando te pienso y luego de que mamá te soñó, más quiero conocerte, tomar tus manitas, arrullarte. Ser papá *aquí se le enchina la piel a mí*.

Bueno... regresemos a tu nombre. Espero que no te dejes decir Vicky (no me gusta ni tantito, ni a la abuela Vic), yo creo que te diré Vicos, Vic, chingaderita, cosita chistosa y costal de popó; seguramente acabaré por decirte nena, enana, mi vida, mi amor y enemil apodos más.

¿Cómo sonará tu voz? Tu dime papá, y ya, esa será mi victoria, tú.






jueves, marzo 6

Bebé único

Hoy pandita bebé cumplió 13 semanas y me tiene impresionado el crecimiento, el acto de crear vida que hicimos Elie y yo, el milagro de saber y ver cómo se desarrolla un nuevo ser en interior. Es increíble la naturaleza humana.

Y más allá de eso, ese bebé -80% de certeza que es niña- que ya tiene nombre, sin importar el género que desarrolle en este periodo. A ese bebé al que le estamos dando identidad desde la forma en la que llamamos, ya tiene sus huellas digitales formadas.

Ese ínfimo detalle para muchos, que lo diferenciara de los otros siete mil millones de humanos, me encanta, me hace sentir tan... tan pleno y maravillado con saber que está en camino. Mi bebé, nuestro hijo ya es diferente a todos.



Eso me llena de pánico, también. ¿Cómo puedo hacer para no contagiarle la borreguez del mundo? ¿Cómo hago que Victoria o Mateo se mantengan así, únicos, siempre? Me superan tantas preguntas.

Sólo espero que la decisión que hizo al escogernos como padres, tenga que ver también con ese pequeño detalle, el que su mamá y yo también somos únicos, cómo él-ella.

jueves, febrero 20

Un tercio de mi vida

A los 19 años todo es relativamente fácil. Los viejos dicen que "les gustaría ser jóvenes otra vez, pues todo era más sencillo". Quizá a los 19 pensaba que todo era complicado, a los 12 la mayor preocupación era bajar la cantidad de acné en la frente. A los 7 ser el mejor ñoño scout. A los 3... quizá controlar los esfínteres.

Total que a los 19 años las preocupaciones sí eran elevadas: llevar a comer a la abuela diario al mismo lugar insípido, ver cómo no gastar a lo pendejo el dinero que llegaba gratis, mantener una carrera que no me gustaba y conseguirme un trabajo cuasi decente. No me preocupaba el amor. Sin embargo, en un día como hoy, hace 1 tercio de mi vida, conocí a mi esposa. La mujer y amor de mi vida. Y ahí sí me preocupé.

Con toda la historia, tragedias, subidas y bajadas, 11 años hemos estado juntos, aunque no físicamente todo el tiempo. En ausencia siempre presente. Y aunque a los 19 años todo parecía fácil, hoy,  sigue fluyendo igual que cómo funcionó hace un tercio de mi vida. De hecho, mejor, ya estamos juntos.

Un tercio de mi vida que es nuestra.

jueves, febrero 13

crónicas para hacer llorar a papá

Soy un hombre afortunado, y pleno. Con el embarazo, mi pandaringo se ha dado a la tarea de contarme los avances de la evolución del pandita bebé desde su peculiar punto de vista. Y cada jueves espero con ansias las novedades que me contará mi bebé. Huelga decir que después de cada update acabo llorando. Ya quiero conocerl@, pero mientras emocionarlos conmigo de este momento de creación.


Semana 6


hola papá!
apenas llego al tamaño de una pequeña lenteja, ya te amo mucho!
sabes que me gusta mucho? como abrazas a mamá en las noches y le das nalgaditas! Me gusta también cuando la despiertas por las mañanas porque a ella le gusta dormir mucho pero a mi me gusta jugar!
gracias por cantarme canciones tan chistosas me hacen reir cuando me acuerdo!
te amo

Semana 7


hola papá!
estoy creciendo!!! ya soy más grande! y algún día seré como tú!
¿cómo estás? me dijo mamá que hoy era un gran día para tí! cada que me cuenta me dice que se siente muy orgullosa de ti!
sabes qué? mamá me cuenta cosas muy bonitas de tí! me gusta que me apapaches y cuides de mamá, hoy se espantó mucho y yo me quedé quietecito... y ya no la hice gomitar! jajaja
nos vemos en la noche papá!

Semana 8


hola papá!!!!
cada vez soy más grande!!! esta semana llegué a ser una alubia! ya se que no te gusta la palabra, entonces dime Frijolote! jajaja
¿sabías que ya puedo mover mis manos? pronto te voy a poder abrazar!
mamá esta semana se ha portado muy bien, pobrecita tiene mucho sueño, me he dado cuenta que están preocupados, yo estoy bien, y quiero que sepan que todo estará bien.
mamá dice "un día a la vez", y creo que es lo correcto! Ayer me gustó mucho como le platicabas de la nueva oportunidad de trabajo, me gusta escucharte entusiasmado!
todo va a salir bien, el universo no tiene límites y todo lo que le pidas se concederá con ayuda de Dios!, no dejes de pedir ni te desanimes, si los 3 nos mantenemos positivos pronto llegarán los sueños que queremos.
te amo papá! nos leemos la siguiente semana!

Semana 9


¡papá, papá, papá!
soy una uva!!! estoy muy grande ya!!! te gustan las uvas yo soy una ahora!!! 2.5 cm! woooow, crecí mucho de la semana pasada para hoy!
estoy muy feliz, ya muevo mis manitas y todo! mis ojitos estan listos para verte!!! ... bueno en unos meses!
pronto voy a empezar a ganar mucho peso, mami seguro no va a notar más que nadie! jajaja ¡¿sabes qué?! yo ya sé que soy! ajajaja pero ustedes lo sabran hasta dentro de 4 semanas más o menos!
¡oye! ¿cómo estás? yo he andado muy relajado jijijiji a veces escucho que mamá se queja de lo relajados que estamos pero me he portado bien,.... bueno eso digo yo!
te amo papi me gusta mucho oir tu voz, ayer que te quedaste dormido sobre mamá me gusto mucho sentirte cerca! 
hasta la próxima semana!

Semana 10 

Papaaaaaaaaaaá!!!!!

Soy un embrión!!!!! Soy un gran bebe!!!! Cada vez me parezco más y más a ti!!!! Ay soy tan guapoa!!!! Jijiji

Ya separo mis dedos de los pies y manos!!! Mamá a cada rato se ríe conmigo de como van a ser mis manos y pies! :P

Ya me he portado muy bien, si te ha contado mamá? Ya no le he hecho de guacarin! Soy un gran bebe soy un bebe maduro! Jijij

¿Y tu? ¿Cómo estas? Mamá me ha contado que estamos en casa de los abuelos, esta bien raro papá hay mucho ruido siempre jijiji el Loco y Tita consienten a mama, pero ella dice que ya mañana estaremos en nuestra casa con las gorditas!

Esta semana mamá y yo platícanos mucho! Me contó como se conocieron y que ya pronto será su aniversario de conocerse! Me gusta mucho hablar con mamá! Dice que tu también tienes muchas cosas que contarme! Mañana podemos pasar tiempo juntos?

Papá gracias por todo lo que haces por mi y mamá, por nuestra familia!
Te amo! Hasta la semana 11!

martes, enero 21

Tu primer foto, holoooooo

Ayer te sacamos tu primer foto, estás bien chiquito, mides menos de cinco milímetros, pero tu corazón ya está latiendo y va en chinga, pareces caballo desbocado. Me emociona harto recordarlo. Es el mejor sonido que he escuchado hasta el día de hoy. Y bueno, pa' la chillón que soy, ahí me tienes berreando con mamá de la alegría de escucharte -o algo de ti- por primera vez.

Aquí se ve como lates.


Aunque ayer fue un día de otras primeras veces, te vimos por primera vez y aunque no tienes forma definida sé que ahí estás. El doc dice que nacerás por ahí del 12 de septiembre, semana más, semana menos y entonces me entra el estrés completo por cosas que no sé, desde dónde vas a dormir, qué vas a comer y cuándo hablarás.

Sobre todas estas interrogantes, te aviso que seguramente tendrás muchas cuando estés aquí afuera, tendrás un buen de abuelos y más tíos. Eres una lentejita sumamente esperada. Y querida. Y amada, y ahhhhh, ahhhhhh, no puedo articular, ni escribir. ¡¡¡Qué felicidad!!!.

La abuela Vero nos mandó a leer un libro clínico sobre tu primer año de vida (y está muy denso), los abuelos Marta y Alfonso (y los tíos que vienen con ellos) otro sobre qué esperar mientras te esperamos. Tus abuelos Tita y Loco ya te compraron tu primer juguete y nos aconsejan sobre todo lo que está pasando y va pasar. Y mamá y yo, pues no mucho, sólo estamos como hamsters en tachas -cuando no la vence el sueño, y me lo pega.

Veo, miro, observo, analizo y estudio tus primeras fotos y, si no supiera lo que son diría que un telescopio está fotografiando el cosmos. Todo ese infinito, lejano e incomprensible, en la pancita de mamá, haciendo un milagro, dando vida y tú, dándonos vida.


Aquí estás, chiquititito.
Holooooo.

lunes, enero 13

Pandita bebé

Ahora sí es un hecho de que ya vienes en camino. Me emociona sobremanera todo: 1ue ahorita te estés formando y que, según toda la literatura que me he aventado, tu corazón ya está hecho y se debe escuchar. Me urge escuchar esos latidos que dicen que ya estás vivo.

Me enteré de tu existencia a las 4 de la mañana, hace dos semanas. Mamá no creía que era verdad y estaba muy cansada para verificarlo otra vez. Además, -espero que no lo heredes- pero estaba catatónica por el frío. Vi que había dos rayitas en la prueba y tarán: pandita bebé en camino. Es algo indescriptible.

Aunque traté de opacar cualquier emoción, una sonrisa me iluminó la cara. Una constante y latente sensación de alegría, bienestar y pasión me invadió. ¡Voy a ser papá! ¡Ahhhhhhhhh!

Claro, también el terror comenzó a hacerse presente. Nunca en mi vida había sido tan fatalista como ahorita, todos los escenarios malos, improbables y horripilantes se presentaron en mi cabeza: destapaste la creatividad malsana en mí. Y me repito constantemente: todo va a estar bien. Pero sigo nervioso. Entonces te imagino y sé que sí, que todo va a estar bien. No nos habrías escogido sino fuera para hacernos mejores y traer contigo cambios y transformaciones a nuestras vidas. Y como dicen los que saben, los cambios son buenos.

Estoy eufórico, emocionado, feliz, nervioso, alegre, con miedo, sonriente, ausente, constante, planeando y ¡ahhhh! todo pasa por mi cabeza y mi corazón. Quiero pintar tu cuarto, quiero hacer tu cuna, llevarte a caminar, que Sombra te cuide y Bocha te gruña. Que los abuelos te carguen, que te duermas en mi pecho, todo. 

Ya quiero conocerte, escucharte, verte en ese cosmos interno que es mamá y saludarte. Ponerte a Beethoven y Mozart (en versión bebé, dice mamá), leerte y platicarte de todo lo que hay que hacer aquí afuera. Todo lo que te espera y que seguramente te sorprenderá. Eres muy esperado y muy querido. Mucho, muy. 

Mamá dice que eres medio rebelde. Seguiré documentando ese proceso. Y gracias, porque aún no estás aquí, pero alimentas mi alma.

martes, diciembre 31

Darle de comer al alma

Son dos caballos locos. Se parecen al mito de las virtudes y las pasiones, cada cual jala para su lado y ganará el que más alimentes.

Por un lado, en este caso, está el alma. Callada, pura y feliz. De vez en cuando malograda y frustrada, pero es culpa de su hermana gemela, esa que comienza con ego y se esconde tras varios alias: egoísta, egocentrista, egomaniaca, egotal. El alma se alimenta de pequeños detalles. Sonrisas, alegrías, fugaces encuentros y recuerdos. Al no requerir de mucho es fácil olvidarla, ella se guarda y vive feliz, sin mostrarse, sin vanagloriarse, en silencio. Es un ejercicio constante verla.

Pero su hermana, su linda hermana, es otro cantar. Aunque también se alimenta de "pequeñeces", sus miniaturas requieren demasiado empuje: pleitesia constante, sonrisas vagas y falsas, constantes rumores de grandeza. Pero una vez crecida, es mala. Atenta contra la vida de su hermana, de su ente y de su propia existencia. Siempre quiere más, y más. Y más. Es insaciable. Es fácil confundir la alegría del alma con la aparente promesa vacía del ego.

Y es justo en esa encrucijada que existe este nombre. El 2013 vivió feliz. Lleno de emociones fuertes: matrimonio, graduación, ganar amigos, perder amigos, nuevos retos, dejar el nido, hacer uno nuevo, ganar la confianza, perderla otra vez. Enfocarse en el éxito, pero no el que da de comer y hace a uno feliz, ese éxito que requiere de constantes aplausos. De reflectores y que se mide con el sonido de las monedas.

Así, al cierre de un año increíble, llegó también el sinsabor de la frustración por la malversación de objetivos. Pero en la benevolencia de la vida, de Dios, de cualquier razón que pueda ser, mi ángel me recordó que hay que darle de comer al alma.

Comer de las letras -buenas o malas-, sonreír de los juegos sencillos, de las caminatas en silencio. Vivir feliz con el éxito personal, ese que cada mañana te dice qué hacer y en la noche te dice en qué mejorar sin que nadie te insulte. Ese darle alimentar de cosas buenas el corazón calla al ego, también lo nutre, pero ahí lo deja.

Gracias 2013, por recordarme como alimentar al alma. Vamos, 2014, enséñame a hacerlo, una vez más. Siempre.

Y porque dar gracias también incrementa la paz: Dios, Vic, Brody, Vero, Suebros, Pa-Ma, Pepe, Fer, Germán, Jime, Bernardo, Ce, Arturo, Alejandro, escuincle del mal, Mostro, Alex el escaut, y cuantos todos saben en el alma que aquí los tengo: gracias. Y a ti, Ely, por la vida nueva.

miércoles, agosto 28

pininos de autoayuda

El león nace predispuesto a la guerra, a luchar con fiereza contra un mundo hostil, defender lo suyo y, una vez obtenido el puesto de macho alfa, la paz llega a él. Lo mismo sucede con los humanos, pero somos más frágiles. Nuestro nacimiento está embebido de peligros, impotencias y dependencias masivas hasta determinada edad. Incluso la ciencia nos ha aclarado que las dependencias evolucionan por nuestra falta de madurez emocional.

Pero como hombre, humano, mujer, lo que se necesita para alcanzar la paz es sencillo: hay que convertirse en el alfa de la manada, en el rey de sí mismo. Y hacerlo es fácil. Quizá dices que el autor solo escupe palabrerías, sin embargo a las pruebas me remito para decirte que con un brevísimo cambio en tu mentalidad podrás dejar fluir a ese león, o leona interna que tienes.

I.

La mente es el arma más poderosa que tienes para salir adelante. Pero también es tu peor enemiga. Cuando piensas positivo, el mundo es positivo. Cuando todo lo ves negativo, no es porque el mundo esté en tu contra, sino porque en tu sistema interno decidiste.
Conocí a un hombre que, tras ser CEO de una gran corporación durante varios años y cosechar diversos éxitos, un día fracasó y desde entonces no sé levantó. Su error no vino de aceptar el fracaso: hasta al mejor león se le va la presa. El problema fue creado cuando creyó que su felicidad estaba destinada por el éxito (que el veía como no cometer errores). Después de lo que él llamó fracaso su vida comenzó a irse a pique: el trabajo fue perdiendo sentido hasta que el consejo lo despidió, su esposa se alejó de él hasta separarse y este, otrora hombre de negocios perdió su vida por un desajuste en su forma de ver la vida.

¿Qué lección nos deja esto? En primer lugar es mucho más sencillo dejarse llevar por lo negativo, siempre. Cuando un obstáculo se presenta ante nosotros la naturaleza propia del ser humano nos dice que es infranqueable, pero a su vez, esa misma idea nos dice que no podemos lograrlo y entonces creemos que no se puede. Para superar esto se tiene que hacer diariamente el ejercicio de eliminar los pensamientos negativos y ver, en cada uno de estas piezas infranqueables: una oportunidad de superarse.

lunes, agosto 26

escribir

Entonces me decidí a escribir. Pero no sé de qué hacerlo. Diariamente millones de pensamientos invaden la salida, se estorban y no consigo liberar alguna. Cuando después de algún tiempo, la victoriosa sale, rumiada, escupida, analizada, levantada y pensada, se me acabó la iluminación y el entrenamiento parece nulo. Falta claridad.
Necesito escribir como antaño. Quiero escribir en presente. Anhelo un futuro de letras, pero no hay luz al poner un punto. Nomás confusión. Los temas se agolpan, las ideas se abarrotan y el enjambre solo es un barullo de sonidos esquizofrénicos que luchan por superar a los demás.
La guerra comienza, gana una coma, supera un punto, la crónica adelanta mientras que la historia se resume. Las letras se forman,paciente a formarse, las palabras fluyen, austeras sin dirección, el silencio se funde con el eco de resoplo.

Y sólo quiero escribir. No sé de qué, pero sí. Que fluya. Que sea. Que escriba.